miércoles, 28 de septiembre de 2016

Patagonia Argentina: … Y Mina Gonzalito les dejó el plomo en los cuerpos

La empresa Geotécnica cerró a principios de los 80 la mina de plomo Gonzalito dejando en el lugar un pueblo en ruinas. En la ciudad de San Antonio Oeste, el legado de la firma minera fue aún más grave. Durante esas tres décadas depositó a dos kilómetros de la zona urbanizada y a pocos metros de la ría, millones de kilos de material cargado de plomo y otros metales pesados. Estudios determinaron que en la Bahía San Antonio había niveles elevadísimos de plomo, cinc y cadmio. A esto se sumaron datos contundentes y alarmantes: mas del 40% de los chicos de San Antonio Oeste poseían niveles de plomo en sangre por encimade lo tolerable. La promesa de remediacion nunca se cumplió. Mientras tanto, el reloj sigue corriendo.

Por Fernando Berdugo

Todo comenzo alla por la decada del 50 cuando la empresa minera Geotécnica SA explotaba en Mina Gonzalito -a algo más de 100 kilómetros al sudoeste de San Antonio Oeste- un yacimiento de plomo, plata, vanadio, cinc y otros metales que eran fundidos en una planta situada en esa localidad. Fue así que hasta principios de los ’80, se conformó Mina Gonzalito, un pequeño poblado con algo más de 300 familias. Allí, sin agua ni mínimos servicios, la actividad minera creó un pueblo de la nada. Se radicaron obreros bolivianos, chilenos, peruanos y del norte argentino, para llevar adelante la sacrificada labor.
Expertos en minas llegaron desde distintos puntos del país, para sumarse a los extranjeros, conformando así un extraño y pintoresco pueblo multicultural. Durante 30 años, la comunidad empezó a echar raíces “Pero es como siempre pasa con los pueblo mineros, las empresas extraen lo que necesitan, después se van”.. y aqui comienza nuestra historia...
Geotécnica cerró a principios de los 80 y Mina Gonzalito es hoy un pueblo en ruinas. Sus habitantes partieron a Sierra Grande, donde se explota el hierro, o hacia las ciudades cercanas a buscar nuevas ocupaciones. Hierros retorcidos es lo unico que hay. Geotécnica creó ese pueblo y su partida lo hizo desaparecer.
Mientras tanto, en San Antonio Oeste, el legado de la firma minera fue aún más grave. Durante esas tres décadas depositó allí, a dos kilómetros de la zona urbanizada y a pocos metros de la ría, millones de kilos de material cargado de plomo y otros metales pesados. Recién en 1995, casi 15 años después del cierre de la mina, estudios llevados adelante por científicos de Fundación Patagonia Natural sorprendieron por sus resultados. Determinaron que en la Bahía San Antonio había niveles elevadísimos de plomo, cinc y cadmio. La mirada del campo científico de la región se dirigió hacia esa pila de escoria que depositó Geotécnica.
Pasaron otros diez años hasta que una bióloga, también de FPN, Nuria Vázquez, descubrió a través de su tesis de grado, que los mejillines de la ría contenían plomo. “Supusimos que si esos organismos contenían plomo, era probable que también estuviera en la población”, dijo entonces la investigadora.
A raiz de todo esto, la fundación ambientalista Inalafquen, medios de comunicación, profesionales de la salud, vecinos y autoridades conformaron un equipo multisectorial que comenzó a analizar la situación. Mediante un importante trabajo, sumado a la permanente insistencia ante los distintos organismos públicos, se logró la realización de plombemias en 200 niños de la ciudad. El muestreo arrojó que casi el 20 por ciento de ellos tenía más elevado el plomo en sangre que lo aceptado por la OMS.
Desde entonces, los Estados provincial y nacional, prometen la remediación del pasivo ambiental que dejó Geotécnica. Cuatro años después de realizadas las primeras plombemias, en enero de 2012, se realizó un análisis un poco mas profundo de la problemática. Los datos arrojados son contundentes y alarmantes... mas del 40% de los chicos de San Antonio Oeste poseían niveles de plomo en sangre por encimade lo tolerable.
La promesa de remediacion nunca se cumplió. Mientras tanto, el reloj sigue corriendo. Las secuelas de la minería irresponsable y sin control del Estado, perduran y son evidentes en Mina Gonzalito, donde un pueblo quedó en ruinas, y en San Antonio Oeste, donde sus habitantes esperan que el legado de Geotécnica deje de enfermarlos.
Otro triste ejemplo de lo que nos dejó la minería en nuestro país.
----------------------------
Chubut: En un sobrevuelo se detectó el descontrol de tomas de agua en la cuenca del Senguer


Una prueba palpable del derroche producto de la falta de planificación, regulación y proyección de cuidado del recurso por parte de las autoridades. Los vecinos autoconvocados volaron en busca de pruebas fotográficas para exigir mayor intervención del Estado. Ver galería de imágenes.
Las tomas de agua del río Senguer fueron el objetivo de un sobrevuelo de más de cuatro horas en toda la cuenca, realizado ayer con el impulso del grupo de los Autoconvocados de la Cuenca del Senguer. Las imágenes muestran derroches de campos y estancias porque no son un trabajo planificado, regulado y pensando en el cuidado del recurso.
El trabajo estuvo encabezado por Ariel Ñancucheo y otros referentes autoconvocados.Los acompañó el diputado provincial Manuel Pagliaroni (Cambiemos). "Se deben tomar medidas urgentes porque la situación es muy crítica", dijo el legislador en conferencia de prensa en Sarmiento.
"Algunas tomas, aunque son pocas, están autorizadas pero tampoco en esos casos hay un control del agua que se utiliza, por lo cual es imperioso que las autoridades que correspondan tomen cartas en el asunto, ya que hay cursos de agua que directamente se están secando", manifestó.
La intención fue recorrer toda la cuenca, incluyendo los arroyos Genoa, Apeleg y otros afluentes, para verificar las denominadas "sustracciones de agua" que existen a lo largo de todo este ambiente. Registraron fotografías para mostrar las tomas de agua que condicionarían el caudal de curso de agua del río Senguer.
El grupo recorrió el valle de Sarmiento donde observaron una similar cantidad de derroches de aguas, al igual que bañados y lagunas. Por último, recorrieron los márgenes del lago Colhué Huapi para mirar en detalle la erosión que ha provocado una severa reducción del espejo de agua.
El ingeniero Ñancucheo explicó que muchas de las tomas se manifiestan como proyectos de riego pero en realidad son modelos de extracción que derrochan agua. "Hay legales como ilegales pero tienen en común es que no son proyectos de riego. Son tomas de agua para tirarlas sin criterio en el medio del campo", indicó.
El técnico dijo que de persistir este panorama la región sufriría más la sequía y la habitabilidad sería imposible.
Consultado s
i se trata en todos los casos de tomas ilegales, dijo que las legales son del entre 10 y 15%. "En estos casos hay productores que quieren hacer bien las cosas y son perjudicados porque no tienen agua. El 90% de los productores tiran el agua y el Estado no está presente".
"Esto –agregó Ñancucheo- genera una situación tétrica en toda la cuenca, y creemos que son responsables tanto el gobierno provincial, el Instituto Provincial del Agua, como el Estado municipal porque durante muchos años no se ha hecho nada para el control del recurso en la cuenca". Y puso como ejemplo al Colhué Huapi y su sequía extrema.
El comite de cuenca se reune en Comodoro
A esto, el Consejo de gobierno del Comité de Cuenca del Río Senguer llamó a una asamblea extraordinaria para mañana en Comodoro Rivadavia. Allí, el administrador del Instituto Provincial del Agua, Gerardo Bulacios, hará una presentación de las obras en los lagos Fontana y Musters y en el falso Senguer.
Entre los objetivos de este encuentro figura la renovación de un padrón de productores que tengan permisos de uso de agua pública. Además, se describirá sobre las perforaciones en la zona de canal Colhué Huapi que contribuyan a paliar la situación de los productores del valle de Sarmiento.

Fuente: Autoconvocados por el agua - Cuenca del Senguer y El Patagónico