CerealCoop: Una empresa recuperada que produce alimentos para la economía social argentina.

"Ocupar, resistir, producir". El lema de las fábricas recuperadas se llevó a la práctica en la localidad bonaerense de Tres Arroyos, donde decenas de hombres y mujeres enfrentaron la quiebra empresaria, defendieron su fuente de trabajo y crearon una cooperativa de producción de alimentos. En plena pandemia, volvieron a producir cereales para desayuno, avenas arrolladas, copos de maíz y barras de cereales.

“Éramos 150 trabajadores y trabajadoras que en 2018 quedamos a la deriva”. La cifra se humaniza, se convierte en rostros, historias: “Había mucha gente que tenía cuentas por pagar o que necesitaba un tratamiento médico y no podía hacerlo porque nos habían cortado la obra social”.
 

El relato pertenece a Sebastián Anta, de CerealCoop, empresa recuperada ubicada en la localidad de Tres Arroyos, en el sudeste de Buenos Aires. Tras la situación de desamparo y abandono de la patronal ante la crisis de la firma, sus obreros y obreras apostaron a una forma de organización solidaria para sacarla adelante y seguir produciendo.
Los inicios de esta historia se remontan a agosto de 2018, cuando el personal dejó de percibir sus salarios. “Pasaron dos meses y la situación se agravó porque la patronal gastó todos los insumos de la planta y después quedó parada”, relata Anta a Tierra Viva. A fines de ese año, la empresa quedó en concurso preventivo. “Ningún trabajador está preparado para eso. Parte de los dueños de la empresa se acercaron y nos dijeron que iban a encontrar la forma de inyectar capital para poder reactivarla”, agrega. Pero el 2019 pasó sin noticias. Sin posibilidades de trabajo a la vista, los operarios tomaron la determinación de recuperar la unidad productiva y formar una cooperativa. En ese camino, recibieron colaboración de la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe) y del Estado, que brindó subsidios para reactivar la parte productiva.
Actualmente producen avena a granel: reciben la avena del campo, la limpian y arrollan. También elaboran avena gruesa, tradicional, instantánea, extrafina, harina de avena, salvado y harina de avena integral. “Nos queda un montón todavía pero este fue el primer paso para poder estar en la planta como cooperativa, como socios, tomando decisiones en conjunto”, dicen desde la empresa recuperada.
“Lo principal fue que, después de tanto tiempo de haber sido defraudados por la patronal, empezáramos a creer que había otras alternativas y que dependía de nosotros”, destaca Anta. “No solo buscamos estar trabajando dentro de la cooperativa y estar contentos por eso, sino dar un beneficio a la sociedad y que nuestros productos puedan llegar al común de la gente”, subraya.
Las empresas recuperadas en Argentina son hijas de la crisis de 2001 y los movimientos que las nuclean muestran que la autogestión para producir es posible. CerealCoop es una de las 435 empresas recuperadas que hay en el país, una de las 178 que hay en la provincia de Buenos Aires, una de las 56 que producen alimentos y la número 40 por su cantidad de operarios y operarias, según datos del Registro Nacional de Fábricas Recuperadas.

Trabajadores sin empleo, dispuestos a producir
En Tres Arroyos existen más de 20 cooperativas: de servicios, de transporte, de vivienda y de trabajo. Dos de ellas son recuperadas: Conicop y CerealCoop. La experiencia en economía social de la localidad sirvió de base a los trabajadores desempleados para formar su propia empresa. “Otras cooperativas que ya habían pasado por las mismas situaciones nos impulsaron, nos mostraron que lo que queríamos hacer no era algo utópico, que iba a ser complicado pero que se podía”, recuerda Anta.
La empresa en la que trabajaban tenía tres plantas: una en Pilar y dos en Tres Arroyos. Los operarios de Tres Arroyos nunca abandonaron las fábricas. Comenzaron a hacer guardias de limpieza y de cuidado. En febrero de 2020 formaron CerealCoop. Poco después llegó la pandemia, pero para fines de junio de ese año ya contaban con matrícula nacional y en agosto con matrícula provincial. En agosto de 2020 recibieron un subsidio del Ministerio de Desarrollo Social. Con eso pudieron acondicionar los servicios de luz y de gas. En junio de 2021 volvieron a abrir sus puertas.
De los 85 socios y socias de CerealCoop, hay 30 activos. Se debe a que resta seguir habilitando líneas productivas para generar más puestos de trabajo. Ese es el principal objetivo de la flamante cooperativa. “Toda la parte productiva de la planta estaba, porque teníamos la mano de obra. Pero la parte de compras, ventas, de administración, de comercialización, de finanzas: todo eso lo tuvimos que hacer nosotros desde el comienzo. Es complicado pero en eso estamos”, explica Anta.
CerealCoop cuenta con las habilitaciones necesarias para vender en todo el país avena a granel. A su vez, la cooperativa reinscribió sus productos para tener cuatro gamas de alimentos en góndola. Ese fue el primer paso. El segundo fue volver a producir avena para desayuno, fraccionada en 300 y 400 gramos. Otro objetivo es tener una línea de copos de maíz en forma granel y en gramajes pequeños para supermercados. “Esos pasitos chiquitos nos hacen poder seguir ingresando personas activas a la cooperativa. Esa es nuestra gran meta. La intención es que en el menor tiempo posible todos los asociados estén trabajando”, sintetiza el trabajador cooperativista.

Ocupar, resistir, producir
¿Qué implica recuperar una empresa? “Desde el momento en que nos dejaron de pagar hasta que abrió la cooperativa, en ningún momento dejamos la fábrica vacía. Recuperar la planta es no abandonarla. Logramos mantener la infraestructura y comenzar a producir de nuevo”, responde Anta. Y recuerda el lema del movimiento nacional de fábricas: ocupar, resistir, producir. “En esos tres ejes nos basamos”, agrega.
Pero ocupar no es solamente cuidar la fábrica abandonada por sus dueños día y noche. También significa socializar saberes para tomar decisiones colectivas. Anta pone un ejemplo didáctico sobre lo que implica un concurso preventivo cuando una entidad entra en quiebra, como fue el caso de la firma para la que trabajaban. “El concurso preventivo encapsula la deuda pero la empresa tiene la obligación de seguir produciendo. Acá cancelaron la deuda y dejaron de producir. Tendrían que haber venido a dar una respuesta a los trabajadores, cosa que nunca ocurrió”, grafica. De forma colectiva se informaron, se organizaron y pasaron al siguiente eje: resistir.
Resistir implica sobrellevar los estragos de una quiebra ajena mientras se está desempleado para volver a encender las máquinas. También es una apuesta ideológica. “Hay varias alternativas de lo que se puede hacer dentro del mercado: si vos querés formar parte del capitalismo, que se saca los ojos y va creciendo sin pensar en el conjunto o, por otro lado, se puede pensar en el conjunto y tomar decisiones colectivas para que la sociedad esté mejor, no solamente dentro de la fábrica”, dice Anta. Pero además, supone generar fuentes de trabajo y producir alimentos en un contexto adverso desde el punto de vista económico.
Las últimas semanas fueron “muy difíciles” porque los precios de los insumos aumentaron de forma muy considerable. CerealCoop no es ajena al aumento del precio de los commodities, en su caso la avena: la materia prima con la que trabajan. “La inflación impacta a todos y nosotros somos nuevos, tenemos poca espalda financiera para enfrentar estos sacudones del país y del mundo. Pero tenemos que trabajar de forma eficiente para lograrlo. Nuestro producto tiene que estar en góndola y ser accesible para todas las personas”, explica Anta.
En este contexto, plantea que es necesario fortalecer las políticas públicas y medidas económicas concretas para el sector. Afirma: “Necesitamos la contención por parte del Estado, como en parte viene ocurriendo hasta ahora, más acciones que ofrezcan crecimiento e impulso al movimiento cooperativo para que pueda seguir traccionando la economía local, regional y del país”.

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/cerealcoop-una-empresa-recuperada-que-produce-alimentos-para-la-economia-social/ Imagenes:
Fotos: CerealCoop

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