Gastos millonarios en Chile: Aljibes por sequía

Chile ya desembolsó casi 10 mil millones de pesos en lo que va de este 2022 en camiones aljibes por el déficit hídrico. El académico del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Escuela de Minas de Colorado, Pablo García-Chevesich, señala que “los últimos gobiernos han basado su sistema de gestión del agua en soluciones parche” y que la estrategia debería haber sido “una gran inversión inicial y valores mínimos en los años restantes”.

La sequía, el posible racionamiento de agua y cómo enfrentar la crisis hídrica es un problema, que con el pasar de los meses, se escucha con más frecuencia en las autoridades chilenas.
Es por esto que en el marco de la conmemoración por el día del agua, el Presidente Boric dijo que “en medio de la crisis hídrica y climática, es urgente un cambio que garantice el acceso al agua como derecho humano y bien común para el desarrollo sustentable de Chile”. Y días antes indicó en entrevista con radios agrupadas en la Asociación de Radiodifusores de Chile que “tenemos un problema en particular en el sector oriente donde no podemos descartar, y ojalá no lleguemos a esto, pero no podemos descartar eventuales racionamientos de agua, dado el nivel de la crisis”.
Una de las medidas para mitigar el efecto del déficit hídrico ha sido la utilización de camiones aljibes, los cuales tienen el objetivo de proveer de suministro alternativo de agua potable a poblaciones que tienen interrupciones obligadas o simplemente la no existencia de esta a causa del cambio climático. Es la subsecretaría del Interior la que dirige esta medida ya que son consideradas como emergencia.
También otras de las medidas impulsadas por los distintos gobiernos han sido la creación de embalses a lo largo del país y de recarga de napas, todo para tratar de enfrentar la sequía que atraviesa el país.
CIFRAS OFICIALES
Según cifras oficiales de la Subsecretaría del Interior, hay una clara evolución del gasto por déficit hídrico en Chile desde el 2010 hasta febrero de 2022.
Si bien el gasto de 2010 es menor en relación a lo que sucede actualmente, da inicio al alza relacionado al tema. En 2010 fueron 1.636 mil millones (MM$) y dos años después, en 2012 subió a 11.429 MM$. Pero fue en 2015 cuando más del 50% de las comunas del país se declararon en emergencia agrícola y esto quedó evidenciado en las cifras de Interior. El gasto fue de 46.324 MM$.
Entre 2016 y 2020 el gasto se mantuvo más o menos estable entre los 28.000 MM$ y los 35.000 MM$ aproximadamente. Pero fue el año pasado, el 2021, que se vio un alza similar a la de 2015 con un gasto de 48.109 MM$. Y el escenario para el 2022 no se ve mucho mejor. Hasta el 17 de febrero se gastó 9.720 MM$, el 20% del año pasado y el 85% del 2012.
“SOLUCIONES PARCHE”
El académico del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental en la Escuela de Minas de Colorado, Estados Unidos y miembro del Programa Hidrológico Intergubernamental de la Unesco, Pablo García-Chevesich, señala que por más de una década los hidrólogos nacionales y extranjeros han advertido que “los últimos gobiernos han basado su sistema de gestión del agua en soluciones parche (camiones aljibe, embalses, recarga de napas, etc.), más que soluciones permanentes. La advertencia ha sido clara: Chile se seca rápidamente y ya no podemos depender ni de la lluvia ni de los ríos”
Explica que lo grave que sucede en Chile es que “estamos dentro del grupo de países que gestiona su agua con horizontes de trabajo negativo (-10 -20 años). Es decir, estamos trabajando hoy (con soluciones costosas e ineficientes) en problemas que debimos haber anticipado (escuchando a la ciencia) hace más de una década. Si lo hubiésemos hecho, no estaríamos en la situación en la que nos encontramos”.
Y que si hace “10 años se hubiese anticipado lo que sucede hoy, no se hubiese otorgado la cantidad descomunal de derechos de aprovechamiento de aguas que existen hoy; y tendríamos desaladoras sustentables a lo largo de gran parte del país, y nos habríamos independizado del clima, como lo están haciendo más de 170 países”.
Para él lo mismo aplica al tratamiento y reutilización de aguas residuales urbanas e industriales y en vez de gastar en camiones aljibe se debería apostar por “máquinas condensadoras de humedad atmosférica”.
Al ser preguntado por la cifras oficiales explica que si se hubiese hecho escuchado a la ciencia, sería muy distinto “con una gran inversión inicial y valores mínimos en los años restantes.
Al mismo tiempo, dicha inversión inicial nos tendría sin conflictos por el agua, con la pequeña y gran agricultura produciendo cifras inimaginables, y con un país próspero que sirva de ejemplo a seguir. Entonces lamentablemente se ha estado derrochando el agua y los recursos innecesariamente”.

Fuente Radio Biobío

 

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