La crianza en diferentes culturas: Transmitiendo la cultura.
"Esta nota extraída del excelente sitio: http://unaantropologaenlaluna.blogspot.it trata de como los recién nacidos se convierten en miembros de grupos, en participantes de sistemas culturales.(...) de cómo acaban deseando hacer lo que deben para que se mantenga el sistema cultural en el que viven." explica George D. Spindler. Y da algunos ejemplos de diferentes crianzas:
"Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra." Paulo Freire.
Siguiendo el saludo acostumbrado, los maestros inclinaron una rodilla, esperando en silencio a que el jefe hablase:
«¿Cómo va vuestra escuela?».
«Las clases están llenas y los niños están aprendiendo bien, Inkosi».
«¿Cómo se comportan?».
«Como niños ngoni, Inkosi».
«¿Qué aprenden?».
«Aprenden a leer y a escribir; aprenden las Escrituras, geografía y a cultivar plantas, Inkosi».
«¿Eso es la educación?».
«Eso es la educación, Inkosi».
«¡No! ¡No! ¡No! La educación es muy amplia,muy profunda. No está sólo en los libros, consiste en aprender a vivir. Soy un anciano. Cuando era un muchacho fui con el ejército ngoni contra los bemba. Entonces llegó la misión y fui a la escuela. Me hice maestro. Entonces fui jefe. Llegó el gobierno. He visto cambiar a nuestro país, y ahora hay muchas escuelas y muchos hombres jóvenes yéndose a buscar trabajo para conseguir dinero. Yo os digo que los niños ngoni deben aprender a vivir y a construir nuestra tierra, y no sólo a trabajar para ganar dinero. ¿Me escucháis?».
«Yebo, Inkosi» (Sí, oh jefe)
¿Cómo se educa en Palaos (Micronesia)?
El pequeño Azu de cinco años, se arrastra detrás de su madre que camina por el sendero que conduce al pueblo, lloriqueando y pegando tirones a su falda. Quiere que lo coja y se lo dice de un modo ruidoso y exigente. ¡para!, ¡para! Pero su madre no hace un solo gesto de atención. Ella mantiene el paso, mientras sus brazos se balancean libremente a sus costados. Para él ha llegado la hora de comenzar a crecer.
Ella se lo sacude sin hablarle ni mirarle. Enfurecido, se tira decididamente en el suelo y comienza a gritar. Cuando comprueba de que este gesto no produce respuesta, echa una mirada de alarma.
Finalmente, toma impulso para plantarse sobre sus pies y emprende camino a casa. Todavía solloza y se enjuga los ojos con sus puños. Mientras camina trabajosamente hacia el patio puede oír como su madre le grita a su hermana, diciéndole que no se ponga por delante del niño.
Esta ha sido la primera lección dolorosa sobre el crecimiento de Azu. Habrá muchas mas, a menos que comprenda y acepte rápidamente la actitud de la gente de Palaos, que considera los vínculos emocionales como complicaciones crueles y traicioneras y entiende que es mejor no cultivarlos que llegar a repudiarlos o a disolverlos.
Azu está aprendiendo que la gente no es de fiar, que cualquier vínculo
emocional tiene unos cimientos débiles; está adquiriendo una actitud emocional. Todos los niños de Palaos experimentan este rechazo repentino, una forma culturalmente pautada de hacer que el niño comprenda una lección. La madre de Azu no sólo le comunicó que dejase de depender de ella y que se abstuviera de emprender lazos emocionales duraderos con los otros; lo que hizo fue demostrarle que así es la vida, al menos la que se vive en Palaos.
¿Cómo se educa en Ulithi (Micronesia)?
El pequeño recibe el pecho cuando llora pidiendo alimento, o cuando se considera que ha llegado el momento de comer; a veces, se le da el pecho sólo como un medio de apaciguarle. Toda la gente pone un gran empeño en el cuidado de la criatura. Así, cuando tanto la madre como el niño están durmiendo, el que no duerme y repara en que el niño ha de ser alimentado se encarga de despertarlos a ambos para que el bebé pueda mamar...
Existe una gran atención a la limpieza. Se le baña tres veces al día, y después de cada baño se le dan friegas con aceite de coco y polvos de cúrcuma.
Nunca se deja a un niño solo. El bebé parece estar constantemente en los brazos de alguien, y pasa de persona a persona para que todo el mundo tenga la oportunidad de hacerle fiestas.
El destete se lleva a cabo con la menor perturbación posible. Algunos niños maman hasta la edad de cinco años, e incluso hasta que cumplen siete u ocho. El destete dura unos cuatro días; una técnica consiste en extender jugo de pimienta caliente alrededor de los pezones de la madre. Nunca se emplea el castigo físico.
Un hombre me contó que cuando le estaban destetando, alrededor de los siete años, podía dormir alternativamente con su padre y con su madre, que ocupaban camas separadas. En las ocasiones en que dormía con su padre, éste le indicaba que diera a su madre las buenas noches. El muchacho podía acercarse entonces al lecho materno para restregar juguetonamente su nariz sobre los pechos. Ella entendía este gesto afablemente y le animaba diciéndole que era valiente y fuerte, como los otros muchachos. Entonces el niño regresaba con su padre, satisfecho de sus virtudes.
Uno tiene la impresión de que la relajación, para la que los nativos tienen una palabra que usan casi constantemente, es uno de los principales valores de la cultura ulithiana.
Los ulithianos hablan mucho de la añoranza, y no la consideran impropia. Cierto día quedé muy impresionado al preguntar a un amigo qué era lo que murmuraba un hombre que se hallaba de visita en mi casa. Su respuesta fue que el hombre se sentía triste porque yo estaba lejos de mi hogar y de mis amigos, y se preguntaba cómo podía soportarlo. A los ulithianos no les gusta que la gente se sienta sola; para ellos, la sociabilidad es una gran virtud.

