jueves, 31 de diciembre de 2015

Chile: El proyecto Vizcachitas y el conflicto por el recurso hídrico en la cuenca del río Putaendo


La comunidad se opone a la eventual operación minera por el impacto que podría acarrear sobre el río Rocín o el estero de Chalaco, alimentadores de la cuenca.
Andes Copper es una minera canadiense que pretende desarrollar el proyecto de cobre y molibdeno Vizcachitas en plena cordillera, al inicio de la cuenca del río Putaendo. Una idea que podría traer empleo, pero que ve cada día más difícil lograr su “licencia social”.
En la nota publicada por La Segunda se detalla que la comunidad de Putaendo está levantada en contra de la eventual operación minera por el impacto que podría acarrear sobre el río Rocín o el estero de Chalaco, alimentadores de la cuenca. En el primer cauce, la empresa desea instalar una central de pasada de 28-30 MW para la cual inscribió los derechos hídricos. Y en el segundo, la comunidad teme que se instale el yacimiento a rajo abierto y un tranque de relaves.
En el vespertino se consigna además que los vecinos creen que en una comuna donde hoy rige un decreto de escasez hídrica, prevén que la minera capte la poca agua que hoy alimenta a la agricultura.
Además se resalta que Andes Copper ha intentado convencer a los líderes de la comunidad de que el proyecto es sustentable.
Sin embargo, el alcalde Guillermo Reyes, “existe un serio riesgo de que la minera, con sus derechos no consuntivos, seque el río Rocín, generando daños irreparables en las zonas agrícolas o de regadío de frutales”. Además, ve otros efectos no ponderados como “la presencia de relaves en la zona, que podrían contaminar las napas subterráneas” e incluso un eventual daño a los glaciares del sector Los Patos, que vincula incluso al patrimonio histórico.
Adicionalmente, en la misma zona, los opositores buscan acreditar la presencia de huemules, lo que podría implicar una verdadera cortina sobre el área cordillerana.
“Nuestra comuna no tiene vocación minera y no permitiremos este proyecto en la zona. Es un tema resuelto: no queremos perder nuestra agua”, sostiene el alcalde, quien coordinó una nueva marcha masiva contra la minera, señala la nota publicada por La Segunda.
El potencial del depósito
Vizcachitas es un proyecto conocido por los geólogos desde hace muchos años, ubicado en un cinturón rico en metales, vecino a Los Pelambres por el norte, y Andina y Los Bronces por el sur.
Desde la década de los 80 que hay empresas circulando para explotarlo. Pero no ha pasado de la fase de prospección.
El año pasado, Andes Copper desarrolló un estudio conceptual, con el fin de definir la disponibilidad de cobre en la zona, donde estimó una producción anual de entre 50.000 y 180.000 toneladas de cobre fino anual, que al menos por 28 años podría entregar ventas por unos US$600 millones al año.
Alto impacto
Conscientes de la oposición que enfrenta, la minera trata de resaltar los beneficios que un proyecto así traería para la economía de Putaendo. De partida, que generaría cerca de 1.500 puestos de trabajo.
“Comprendemos la preocupación de los ciudadanos por lo que ocurra en la zona. Sabemos que muchas veces se generan ciertas dudas en las personas ante proyectos de este tipo, principalmente por falta de información”, apunta Antony Amberg, CEO de Andes Copper.
Respecto al fondo de la disputa, la pelea por los recursos hídricos, Amberg explica que de ir adelante con el yacimiento, requerirían 330 litros por segundo de agua, en el caso de que la decisión sea llevar adelante el proyecto más pequeño, de unas 50 mil toneladas de cobre anuales. Hoy solo poseen derechos de agua por 250 litros por segundo de la cuenca vecina del Aconcagua. “No tenemos ni nunca hemos tratado de comprar derechos de aguas consuntivos en el río Putaendo”, explicó el ejecutivo, quien aseguró que están evaluando opciones para minimizar el consumo hídrico.
Por lo pronto, Amberg asegura que el proyecto se encuentra en una fase preliminar y que sólo “si el proceso ambiental y social finalmente se aprueba, recién el 2020 podríamos tomar la decisión de construir. Pero yo creo que es más realista hablar de 2021 ó 2022, augura.