miércoles, 30 de diciembre de 2015

España: Raro, raro, raro, más de 100 fuegos forestales en invierno



Nueve días después de que más de 40 fuegos comenzaran a calcinar zonas de hayas, robles, matorral y eucalipto en Cantabria, y tras una semana en la que se han reducido a cenizas al menos 2.000 hectáreas de "extraordinario valor ecológico", el fuego ha resurgido en el norte del país.

Más de un centenar de incendios arrasan en estos momentos los montes del norte de España, concretamente, de Cantabria, donde permanecen activos un total de 80 fuegos y de Asturias, donde se han contabilizado este lunes 30 fuegos, de los cuales 19 estaban controlados esta tarde. También se han originado focos en el País Vasco y Navarra. Nueve días después de que más de 40 fuegos comenzaran a calcinar zonas de hayas, robles, matorral y eucalipto en Cantabria, y tras una semana en la que se han reducido a cenizas al menos 2.000 hectáreas de "extraordinario valor ecológico", el fuego ha resurgido en el norte del país. La alarma cundía este domingo por la noche en tierra cántabra cuando se declaraban 70 fuegos. El Gobierno de la región pedía la "urgente" intervención del Ejército con medios terrestres y aéreos para combatirlos y sofocarlos. Incluso el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, difundía a través de su cuenta de Twitter un mensaje diciendo que la situación en la comunidad era de "absoluta emergencia" pues el viento del sur soplaba a "80 kilómetros por hora". De madrugada, el Gobierno cántabro activaba el Plan Especial de Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma sobre incendios forestales (INFOCANT) pasando del nivel 1 al nivel 2 (alerta máxima). A las 2,00 horas de este lunes llegaban a la zona un total de 89 efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) con 12 autobombas, 2 camiones nodriza, vehículos auxiliares y equipos de telecomunicaciones. Otros 50 efectivos del Batallón V de León han partido este lunes por la mañana para relevar y reforzar a sus compañeros, según han informado a Europa Press fuentes de esta unidad. Además, a lo largo del día se ha unido a ellos un tercer batallón de la UME de similares características. Todos ellos trabajan mano a mano con las cuadrillas de la Dirección General del Medio Rural y miembros del 112. A primera hora de este lunes, cerca de 80 incendios permanecían activos en Cantabria, al tiempo que la alerta naranja por vientos saltaba desde el portal de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). La situación más complicada se ha encontrado, con más de 15 focos activos, en la zona de Cabúerniga-Los Tojos, especialmente en el entorno de la localidad de Bárcena Mayor. 
MÁS DE 400 EFECTIVOS 
En total, más de 400 efectivos trabajan por tierra contra los más de 80 incendios forestales que siguen activos este lunes en Cantabria. Sin embargo, el fuerte viento, que podría alcanzar los 130 kilómetros por hora en las cumbres montañosas, ha impedido usar los medios aéreos disponibles --seis hidroaviones del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y el helicóptero del Gobierno regional--. Mientras, en Asturias se han declarado este lunes hasta 49 fuegos de los cuales 19 ya estaban controlados esta tarde. El Principado también ha solicitado la colaboración de la UME a causa de la simultaneidad de estos incendios, a las adversas condiciones meteorológicas, y al elevado riesgo de nuevos fuegos. En las tareas de extinción y vigilancia están trabajando unos 200 efectivos de Bomberos del SEPA, empresas forestales y Agentes del Medio Natural, además de los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). De forma paralela, se han originado otros dos focos en Navarra (en Arantza) y el País Vasco (en las inmediaciones de Sopelana, en Vizcaya), por lo que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) también ha enviado medios aéreos para colaborar con las labores de extinción. Concretamente, ha enviado dos aviones anfibios 'Canadair', de 5.500 litros de capacidad de descarga, procedentes de la base de Torrejón de Ardoz (Madrid). 
2.000 HECTÁREAS CALCINADAS 
Desde que el pasado sábado 19 de diciembre las llamas comenzaran asomar en el norte de España, a pesar de estar en pleno mes de diciembre, ya se han quemado unas 2.000 hectáreas de gran valor medioambiental y, tanto los gobiernos regionales como los ingenieros de montes, los ecologistas y hasta el fiscal de medio ambiente, coinciden en que la mano del hombre está detrás de los mismos. Concretamente, en Cantabria apuntan al 99 por ciento de incendios provocados. Las reacciones durante esta semana no se han hecho esperar. Así, el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, remarcaba que parecía "imposible" que la simultaneidad con la que se iniciaron más de un centenar de focos de incendio en el occidente asturiano fuera "fortuita". Asimismo, el Fiscal Coordinador de Medio Ambiente y Urbanismo, Antonio Vercher, admitía que hay "muchos elementos que permiten pensar que puedan ser intencionados" los múltiples incendios forestales que se produjeron el fin de semana del 19 y 20 de diciembre, desde Galicia hasta el País Vasco y Navarra. 
POSIBLE ATAQUE COORDINADO 
También las ONG ambientales apuntaban a un posible "ataque coordinado" en el que la ley de Montes podría "estar detrás" con vistas a facilitar la construcción en terrenos quemados. Así lo indicaba el portavoz de Amigos de la Tierra, Alejandro González, que, también atribuía las llamas a causas meteorológicas, a la incidencia del cambio climático, a la costumbre del uso del fuego en el medio rural y a la "matorralización" del monte en España. Por su parte, la presidenta de Foro Asturias, Cristina Coto, ha calificado este lunes la gestión de los incendios como "lamentable" y ha pedido "la comparecencia en la Junta de los consejeros de Presidencia, Guillermo Martínez y de Agroganadería, María Jesús Álvarez, junto a la de los respectivos directores generales para dar cuentas" sobre esta situación. Además, el consejero de Presidencia y Participación Ciudadana de Asturias, Guillermo Martínez, ha insistido en la importancia de la colaboración ciudadana para hacer frente a los numerosos incendios que se están produciendo. Así, ha instado a cualquier persona que denuncie ante "cualquier sospecha". 

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Los incendios de Asturias son intencionados 

Es decir, el fin de semana del 20 de diciembre, hubo unas personas que de forma intencionada prendieron fuego en más de 100 puntos de Asturias. 


Los incendios que llevan una semana activos en Asturias no son fortuitos, son incendios provocados de forma intencionada prácticamente en su totalidad. Es decir, el fin de semana del 20 de diciembre, hubo unas personas que de forma intencionada prendieron fuego en más de 100 puntos de Asturias. Aprovecharon el gran volumen de incendios para garantizar que los servicios de extinción no fueran capaces de apagarlos antes de que alcanzaran su objetivo destructor. Esas personas, bien por irresponsabilidad o bien porque era su objetivo, prendieron fuego en un fin de semana con vientos de hasta 100 km/h. Cualquiera que conozca el monte sabe que es una barbaridad y una irresponsabilidad hacer eso. Como consecuencia de esos incendios, se han quemado muchas hectáreas de monte, algunas son pastizales, otras son monte bajo, otras son plantaciones privadas de árboles, pinos o eucaliptos y otras son bosques autóctonos públicos y privados. Como consecuencia de estos incendios, se han quemado cuadras y casas. Como consecuencia de estos incendios ha perdido la vida una persona, José Antonio Rodríguez. Un trabajador que arriesgó y perdió su vida por hacer su trabajo protegiendo el bien común. Quienes prendieron el fuego sabían que todo esto podía pasar. Probablemente alguno de ellos querían que esto pasara. No queremos esconder la responsabilidad del gobierno del Principado que ha desoído una y otra vez las protestas de los bomberos del Principado que ponían en evidencia la falta de medios. Tampoco entendemos por qué se tardó tanto en avisar a la UME y pasar al estado de alerta correspondiente a una emergencia de este calibre. Un baldón más en la gestión de una Consejera a la que solo le pedimos que se vaya. No queremos esconder la responsabilidad del gobierno del PP que con su ley de montes, no solo permite la recalificación de terrenos quemados, sino que ha querido restringir las funciones y el trabajo de la guardería de medio ambiente, un colectivo imprescindible para la lucha contra estas lacras. No queremos esconder el protagonismo del cambio climático en estos incendios. Mayores temperaturas y mayores sequías, hacen que el monte arda más fácilmente. Pero queremos decir alto y claro que si no se hubiese prendido el monte, no hubiera ardido. Y queremos decir alto y claro que es malo, muy malo, para nuestro futuro y nuestro presente que arda el monte. Es malo para nuestra economía y no se puede consentir que el supuesto beneficio cortoplacista de unos pocos sea la ruina del bien común. Sin ir más lejos, el perjuicio causado al turismo con estos incendios, tiene una incidencia mayor en el PIB de Asturias, que el de muchas hectáreas de pastizales. Este no es el camino, ni son las formas para buscar soluciones a los problemas económicos de la ganadería extensiva o al despoblamiento rural. La causa de los incendios no es que el monte esté “sucio”. No es que la gente se vaya de los pueblos. La causa de los incendios es que alguien prendió fuego. Y el fuego no es la solución a nada, es un problema muy grave que hay que erradicar. EQUO Asturies rechaza a la política agrícola común (PAC) contra la que votó el grupo Verde del Parlamento Europeo, y a la que el colectivo de agentes forestales, conocedores del tema, acusan de motivar a los incendiarios. Desde EQUO Asturies pedimos un mayor esfuerzo en educación y prevención. Pero también pedimos que la ley actúe contundentemente contra quien quema nuestro patrimonio y nuestro futuro.