Entrevista a Miguel Bonasso: Un país que no figura en los mapas donde gobierna la Barrick Gold



  • Carlos Saglul (ACTA)

A fin de año dejó su banca en el Congreso Nacional a la que llegó alineado con el oficialismo. Fue dirigente montonero, diputado, ex director del mítico diario “Noticias” y autor, entre otras obras, de “Recuerdo de la Muerte”, quizá el mejor libro sobre la dictadura militar. Miguel Bonasso explica porqué se alejó del kirchnerismo.

Habla de su último libro “El Mal” y fundamenta porque piensa que “más que nunca es necesario volver a un discurso nacionalista, popular y revolucionario que debe tener a la protección del medio ambiente como bandera inclaudicable”.

Británicos y norteamericanos dividieron a su antojo al continente, creando países de acuerdo a sus conveniencias. ¿Esto volvió a repetirse durante este siglo en la frontera argentino-chilena?

Mediante acuerdos secretos que nacieron durante el gobierno de Carlos Menem continuaron y se profundizaron con la Alianza y el kirchnerismo, el país ha cedido sus atributos soberanos en una amplia zona de la cordillera. A raíz de la publicación de mi libro, el ex canciller Rafael Bielsa trata de poner a salvo su perfil progresista afirmando que sólo intervino en la reglamentación de ese acuerdo cuando ya estaba firmado. ¿Qué es eso, obediencia debida? Afirma que es mentira que la empresa le pague a las fuerzas de seguridad como dice en mi libro, pero eso está no sólo en “El Mal” sino en el propio texto del Convenio que firmó.

Ese país virtual tiene 340.845 hectáreas. En esa zona el Estado no controla nada, ellos se llevan los minerales que quieren, como el metal-dore. El “metal-doré” es una aleación mayoritariamente de oro con otras sustancias. Usualmente fundido como un lingote, el metal- doré es insumo de las refinerías de oro, donde se lo purifica hasta el grado deseado. Las aleaciones más comunes del metal doré son con la plata y el cobre. Tienen aeropuertos propios, deciden quien entra y quien sale de sus territorios. Los controles migratorios, la aduana, el control de plagas no existen. Nadie fiscaliza si pasan drogas, armas, lo que se les venga en gana. Lo repito, en esa área los estados chileno y argentino han entregado su soberanía. Los documentalistas del Canal TN como la gente de “Pino” Solanas cuando filmaba su película se encontraron con la guardia privada de la Barrick que les salió al paso al querer entrar a la zona.

Algo fundamental que caracteriza a un Estado es el cobro de impuestos. Esta multinacional ha logrado pagar lo que quiere. El dueño de la Barrick, Peter Munk, pidió con éxito a la actual jefa de Estado, Cristina Kirchner, que los impuestos se fijaran priorizando al país que aporta más mineral, es decir Chile de donde proviene el setenta y cinco por ciento. Lo que no se dice es que nuestro país aporta el noventa por ciento del agua y Chile solo el diez.

La roca molida del lado chileno es enviada a la Argentina por un túnel de 4,7 kilómetros de largo. La mina utiliza diariamente más de sesenta millones de litros de agua pura, a menor precio que el residencial. A cambio de agotar ese recurso usando cada día una cantidad aún mayor que la capital de San Juan, nos dejan miles de millones de desechos bañados en cianuro. Somos el retrete de la mina, para esos nos quieren.

¿Hay otras ventajas del lado argentino?

El acuerdo tributario secreto que firmaron el secretario de Hacienda argentino Juan Carlos Pessoa y el director de Impuestos Internos chileno, Patricio Escobar, que establece que la Barrick puede hacer compras en Chile deduciéndolas del IVA o el Impuesto a las Ganancias del lado argentino. ¡Es un disparate! Hagamos un congreso de tributaristas para analizar esta situación y seguro, alguien termina preso.

Por decreto el ex presidente Néstor Kirchner había permitido que todas las divisas de Barrick se liquidaran fuera del país. Ahora limitaron este punto y lo mismo sucedió en el caso de las petroleras. Aclaremos que esta aparente medida muy nacionalista tiene un límite.

Se les cobra en base a declaraciones juradas. Son ellos, los que dicen cuanto extraen. Están sacando el oro y los minerales sin control, pagan los impuestos que quieren.

Usted proviene del oficialismo. ¿Quién cambió Bonasso o los Kirchner?

Los Kirchner me parecieron gente que podía llevar adelante un programa de transición y no iban a reprimir el conflicto social, cosa que efectivamente Néstor no hizo. Ahora con algunos casos que pasaron últimamente, mi certeza se fue derrumbando. Vino el fin de la transversalidad. Néstor aceptó ser jefe del Justicialismo que en algunos territorios -como la provincia de Buenos Aires- parece una versión de El Padrino. “-Muchachos repartamos. Esto para vos, lo que queda para fulano. No hay que olvidarse de mengano-”. Esta parece ser la política.

Me dieron la presidencia de la Comisión de Recursos Naturales y juro que me la tomé en serio. Como no sabía un pito, me puse a estudiar.

Podría haber sido un idiota que obedece órdenes pero ese no soy yo. Pude constatar que en el campo le daban manija a los grandes exportadores de soja y aceite. Que había verdadera emergencia forestal producto del modelo sojero. Después vino el tema de los glaciares -en su origen era un proyecto de Marta Maffei- que yo defendí con convicción y que Cristina vetó en forma total. Me puse a investigar y me encontré con la Barrick detrás de los Gioja que necesitaban seguir destruyendo los glaciares para resguardar sus ganancias. Logramos recomponer la ley y que se votara, como resultado de una gran batalla.

El enfrentamiento se fue profundizando con la Ley de Bosques, el veto a la Ley de Glaciares. Salvando las distancias siento que casi en soledad, ya que la gran mayoría votó a este Gobierno, es mi deber denunciar la entrega como FORJA y don Arturo Jauretche en su momento.

Yo sigo soñando con una Patria justa, soberana. No me vendí al colonialismo.

¿Está hablando de una nueva etapa del colonialismo?

Lo que está denunciando “El Mal” no es un hecho aislado sino parte de un modelo de entrega. Hay más de cuarenta proyectos mineros que esperan concretarse. Todos están cerca de ríos que nacen en las montañas. Habló de minería a cielo abierto, de cianuro. Denuncio que nos dejan un pasivo ambiental catastrófico.

Es hipócrita, hablan de sacar los subsidios al consumo mientras a la Barrick casi se le regala el agua y todos los servicios están pensados en beneficio de esa explotación minera.

Usted rastrea en su libro los orígenes de la Barrick Gold.

Nace del pillaje y del ataque terrorista contra el gobierno de Nicaragua. El principal accionista es Khashoggi, el mayor traficante de armas del mundo, que tiene como testaferro a Peter Munk. Khashoggi financió por cuenta de la CIA los embarques de armas para la Contra cuando el Congreso de los Estados Unidos prohibió seguir solventando al terrorismo contra esa nación, todo supervisado por el propio Bush.

Bush es un apellido que se repite en esa parte “oscura” de la historia. También aparece en el libro una foto de George Bush en la casa del banquero Carlos Rhom, enjuiciado por la quiebra fraudulenta del Banco General de Negocios, con Battle, Lacalle, Menem y De la Rua.

Gran “amigo” de Menem. No hay casualidad en ese protagonismo. La familia Bush en parte del riñón de la oligarquía norteamericana. En sus orígenes estuvieron vinculados al Imperio Británico. Bush se mostraba al mundo como el principal combatiente contra la droga mientras con ella financiaba al terrorismo contra Nicaragua. Es como el banquero británico Rothschild, que se financiaba con el opio, los Rockefeller y su relación con la secta Moon y su guerra contra el comunismo en base al blanqueo de dinero sucio, armas, narcotráfico.

Tuvo una audiencia en la Justicia por una querella del Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quen finalmente no concurrió.

Ya que estamos en el tema, yo quería aprovechar esa citación para preguntarle a Fernández por el control del tráfico de drogas en Argentina. ¿Qué hace aquí la DEA? Me citan porque dije que en su momento, cuando Fernández era Intendente de Quilmes se fugó de la Justicia metido dentro del baúl de un coche.

Fernández no tiene vergüenza, no cumple con el financiamiento de la Ley de Bosques. Para peor, de los insuficientes dos mil y pico de millones de pesos que le destinó en el último ejercicio le sacaron 144 millones para Fútbol para Todos. El funcionario no comete un ilícito porque la ley lo autoriza a redistribuir fondos. Está boicoteando una ley que trata de impedir que el mar del soja se devore todo, transforme a la Argentina en una catástrofe ambiental. El Jefe de Gabinete se burla del Congreso y lo que vota.

¿Qué pasó con la Ley de Protección a los Glaciares?

Después de la batalla que significó su aprobación por el Congreso para superar el veto de la Presidente, “la secuestró” un juez a través de la medida cautelar más insólita el mundo. En vez de ordenar el cese de la acción de la empresa que significa un daño irreparable a los glaciares, permitió que siga la producción normal hasta que se constante algún daño. Lo interesante es que se ordenó un estudio al Instituto Argentino de Glaciología. Los análisis, de acuerdo a la ley, se debían hacer cada 180 días. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, estimó que cada cinco años es suficiente. No hay inventario de glaciares ni un informe de su situación. El funcionario destinó tres millones 400 mil pesos para financiar ese trabajo. Ordenó que la Fundación Innovat que depende del Conicet administre los fondos. “Milagros” del Estado. Esta fundación en vez de hacer el trabajo, lo administra, lo cual para decirlo diplomáticamente, no hace si no aumentar los costos.

Un colaborador mío se mete en Internet y descubre que Innovat tiene convenios con la Barrick. Antes que borren todo lo documentamos ante escribano. Obvio, lo sacaron de la página de Internet. Hace un rato me llama una autoridad del Conicet para decirme que es un contrato aislado. No tienen vergüenza. Resulta que ponen al zorro a cuidar las gallinas.

Monsanto, la Barrick destinan fondos a las Universidades, los Institutos de Investigación que pueden investigarlos…

¿Te acordás de “El nombre de la Rosa ” de Humberto Eco? La que manejaba en la Edad Media los libros donde se escribía la historia era la Iglesia. Era uno de los laburos que hacía al servicio del poder. Los monasterios de este siglo están a sueldo de Monsanto, la Barrick. Nada saldrá de allí que los condene o ponga luz sobre lo que están haciendo. El saber se paga y se compra.

Usted perteneció a la organización Montoneros. Ya en el siglo pasado, ellos plateaban que el sector de la burguesía aliado a las trasnacionales es antagónico a cualquier proceso de desarrollo nacional independiente. ¿Sigue pensando lo mismo, o lo que tenemos es una etapa anárquica del capitalismo?

¿Anárquica? Está todo bien organizado. Publiqué este libro para denunciar el saqueo. No me fui del oficialismo por un hecho aislado. Monsanto, la Barrick son parte del modelo. Aquí no hay anarquía. La American Society donde habló la Presidente de la Nación es como la casa de Rockefeller, el tipo que dijo que Martínez de Hoz era el mejor economista del mundo, un hijo de p… con todas las letras al servicio del colonialismo. Rockefeller es el City Morgan, socio de la Barrick, de Khashoggi, el traficante de armas, de quien Peter Munk, con el que almorzó la Presidente, es sólo un testaferro.

Luchar contra el colonialismo es enfrentar a Monsanto, la Barrick Gold y otras corporaciones multinacionales. No podemos esperar sentados que las tierras donde vivirán las futuras generaciones estén infestadas de cianuro, devastadas por los desfoliantes. Dirán que Bonasso está loco. No me importa.

Levantar las banderas por las que cayeron tantos compañeros en una gesta antiimperialista donde el enemigo son estas transnacionales que están saqueando nuestras tierras, hipotecando el futuro del campesino, de los pueblos originarios, nuestra soberanía alimentaria.

Los Leiva, los compañeros de la CTA son parte de la resistencia a este modelo. Más que nunca es necesario hablar un lenguaje nacionalista, popular y revolucionario que tiene a la defensa del medio ambiente como bandera inclaudicable. Mi libro se titula “El Mal” que no es otra cosa que un modelo al servicio de las transnacionales, antagónico con los intereses populares que se dice defender.

Usted constató, según su libro donde relata que a casi cinco mil metros de altura se apuna la soberanía y los funcionarios que deberían custodiarla, allí también está la CTA.

No estoy en contra de la minería o la fuente de trabajo de los compañeros. El modelo actual es contrario a los intereses de los laburantes. Entregan nuestras tierras a la deforestación sojera y en beneficio de Monsanto y los grandes terratenientes y monopolios exportadores.

Ahora viene el proyecto de explotación salvaje del petróleo, de la plataforma marítima patagónica. Queremos que se exploten los recursos sin exterminarlos para dar lugar a un desarrollo sustentable que beneficie a la clase trabajadora y permita la supervivencia de las futuras generaciones.

En mi libro hablo de los compañeros de la CTA, de José Leiva, el secretario general del sindicato de la CTA que agrupa a los mineros, la Organización Sindical Mineros Argentinos. Es un héroe. Levantó la organización a casi 5.000 metros de altura, enfrentó a la patronal y a los burócratas sindicales.

Leiva aprendió del dolor. Alguna vez él votó a Cristina e incluso a Gioja. Hasta que dos compañeros perdieron la vida al desbarrancarse uno de los gigantescos camiones de la mina. No encontraban el cuerpo de uno de los compañeros. Uno de los ejecutivos de la Barrick los reunió y les dijo: “-el show debe continuar-“. Y vino el paro.

Hicieron la primera huelga refugiándose del frío en los camiones.

Este es un sistema que va en contra de los trabajadores y el pueblo.

Nos dan espejitos de colores y nos devuelven un desierto. Lo más grave es que hay mucha buena gente engañada como los pibes de “La Cámpora”. No hablo de los dirigentes que cobran altísimos sueldos del Estado sino de gente que comparte con nosotros la ilusión de una Patria más justa.

Artículo publicado en el Periódico de la CTA Nº 82

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