CERRO LA CUMBRE SOCIAL DE PORTO ALEGRE CON UN DEBATE SOBRE CULTURA Y GLOBALIZACION








El foro denunció la “economía verde”

En Porto Alegre, e inspirados por el movimiento Occupy Wall Street, se recuerda que somos el 99% frente a ese 1% que justamente estos días se reúne en el Foro Económico Mundial en Davos.

Según los organizadores, en el Foro Social, centrado en la discusión de una “agenda alternativa” a la conferencia Río+20, participaron cerca de 40.000 personas y otras 100.000 la siguieron por Internet.
El Foro Social Mundial concluyó ayer su encuentro en Porto Alegre y se citó para junio próximo en Río de Janeiro, cuando pretende alzar la voz contra la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sustentable Río+20.
Según datos divulgados ayer por los organizadores, en esta edición reducida del Foro Social, centrada en la discusión de una “agenda alternativa” a la conferencia Río+20, participaron cerca de 40.000 personas y otras 100.000 la siguieron a través de Internet.
“Podemos decir que al menos 140.000 personas han acompañado de cerca lo que se debatió en el Foro Social”, dijo el secretario de Cultura del estado brasileño de Río Grande do Sul, cuya capital es Porto Alegre.
La cultura fue precisamente el eje de uno de los últimos debates del Foro Social, que este año tendrá ediciones reducidas también en Túnez, España, Canadá y otros países, para volver a reunirse en forma unificada en enero de 2013 en El Cairo.
En ese debate, el concejal socialista español Jordi Martí, del Ayuntamiento de Barcelona, planteó que la cultura sea incorporada a las discusiones de Río+20 como la “cuarta pata” del desarrollo, junto con la economía, lo social y lo medioambiental. “Hay indicadores económicos, hay indicadores sociales y también medioambientales, pero no existen indicadores para la cultura”, dijo Martí, quien sostuvo que “la cultura está atravesada en el campo de batalla ideológico”, pero no es contemplada cuando se discuten los nuevos modelos de desarrollo. De ese modo, afirmó que se “intenta cambiar el modelo sin alterar los valores”, que en su conjunto están directamente asociados a los patrones culturales, que han cambiado y evolucionan constantemente junto con las nuevas tecnologías.
“En las clases populares de Brasil y América latina se construye una nueva estética”, que también se replica en Internet, a través de movimientos que “discuten sobre derechos intelectuales o software libre y proponen unas nuevas formas de ética a la sociedad”, dijo. Esta nueva cita del Foro Social Mundial ha reafirmado el carácter “anticapitalista” del movimiento contra la globalización, que desde Porto Alegre ha responsabilizado al modelo político hegemónico y a los mercados financieros de la gravísima crisis que afecta a Europa y Estados Unidos y amenaza al resto del planeta.
Los más reconocidos intelectuales del Foro Social, que en 2001 en la misma Porto Alegre articularon el movimiento, se citaron otra vez en esta ciudad para denunciar la economía verde, que se discutirá en Río+20, como un “intento del capitalismo de convertir en dinero a la amenaza ambiental”, según afirmó el francés Bernard Cassen. El sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, uno de los fundadores del Foro Social, dijo que el movimiento contra la globalización debe sumar a su lista de “enemigos” a esa nueva propuesta, que calificó de “capitalismo verde”. Según De Sousa Santos, los “grandes capitales” han descubierto el enorme potencial de negocios de economía verde y pretenden usarlo para “seguir explotando a los más pobres”, a través del comercio de licencias, tecnologías y servicios ambientales.
Frente al “capitalismo” y la “economía verde”, el Foro Social ha convocado desde Porto Alegre a una gran protesta global, que será realizada el próximo 5 de junio, quince días antes de la inauguración de la conferencia Río+20. El objetivo es que esa movilización sea similar a otra impulsada por el Foro Social, que el 15 de febrero de 2003 llevó a 15 millones de personas a las calles de cientos de ciudades del mundo para alzar la voz contra la guerra en Irak, en la que muchos aún consideran que ha sido la “mayor protesta de la historia”.
El Foro Social también ratificó en Porto Alegre que, en junio próximo, y en paralelo a la conferencia Río+20, celebrará la Cumbre de los Pueblos en Río de Janeiro, para plantarles cara a los cientos de jefes de Estado y de gobierno convocados por la ONU. En esa Cumbre de los Pueblos ya han confirmado presencia cientos de movimientos sociales y grupos ecologistas, como Greenpeace, que desplazará hacia las costas de Río de Janeiro al menos ocho de sus barcos, para unirse al clamor de los activistas por un cambio del actual modelo de producción y consumo.

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Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales

Otramérica

El Foro Social Temático (FST) terminó ayer en Porto Alegre y ha supuesto el pistoletazo de salida de una gran movilización global que debe desembocar en la Cumbre de los Pueblos, a celebrarse de forma paralela a la reunión oficial de Río +20. La Asamblea de Movimientos Sociales emitió su comunicado en el FST. Reproducimos íntegra esta contundente declaración de intenciones.
Nosotros, pueblos de todos los continentes, reunidos en la Asamblea de movimientos sociales durante el Foro Social temático Crisis capitalista, Justicia social y ambiental, luchamos contra las causas de una crisis sistémica que se expresa en una crisis económica, financiera, política, alimentaria y ambiental, colocando en riesgo la propia sobrevivencia de la humanidad. La descolonización de los pueblos oprimidos y el enfrentamiento al imperialismo es el principal desafío de los movimientos sociales de todo el mundo. En este espacio nos reunimos desde nuestra diversidad, para construir juntos agendas y acciones comunes contra el capitalismo, el patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación y explotación. Por eso, reafirmamos nuestros ejes comunes de lucha, adoptados en nuestra Asamblea en Dakar, en 2011.

Lucha contra las transnacionales Lucha por la justicia climática y por la soberanía alimentaria Lucha por la eliminación de la violencia a la mujer Lucha por la paz, contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios

Los pueblos de todo el mundo sufren hoy los efectos del agravamiento de una profunda crisis del capitalismo, en la cual sus agentes (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales y gobiernos a su servicio) buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista. Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio y “medidas de austeridad” expresadas en paquetes económicos que privatizan bienes, rebajan salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo y explotan recursos naturales. Estas políticas afectan con intensidad a los países más ricos del Norte, aumentan las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales.
La lógica excluyente de este modelo sirve solamente para enriquecer a una pequeña élite, tanto en los países del Norte como en los del Sur, en detrimento de la gran mayoría de la población. La defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, la justicia económica, ambiental y de género, son la llave para el enfrentamiento y la superación de la crisis, fortaleciendo el protagonismo de un Estado libre de las corporaciones y al servicio de los pueblos.
El calentamiento global es el resultado del sistema capitalista de producción distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras, los gobiernos y organismos internacionales a su servicio, no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Ahora intentan imponernos la “economía verde” como solución para la crisis ambiental y alimentaria, lo que además de agravar el problema, resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida. Rechazamos todas las falsas soluciones para esas crisis, como los agro-combustibles transgénicos, la geo-ingeniería y los mercados de carbono, que son nuevos disfraces del sistema.
La realización de Río+20, en el mes de junio en Río de Janeiro, pasados 20 años de la Eco ’92, refuerza la centralidad de la lucha por justicia ambiental en oposición al modelo de desarrollo capitalista. El intento de “enverdecimiento” del capitalismo, acompañado por la imposición de nuevos instrumentos de la “economía verde”, es una alerta para que los movimientos sociales reforcemos la resistencia y asumamos el protagonismo en la construcción de verdaderas alternativas a la crisis.
Denunciamos la violencia contra la mujer ejercida regularmente como herramienta de control de sus vidas y sus cuerpos. Además, el aumento de la explotación de su trabajo para atenuar los impactos de la crisis y mantener el margen de ganancia constante de las empresas. Luchamos contra el tráfico de mujeres y de niños, las relaciones forzadas y el prejuicio racial. Defendemos la diversidad sexual, el derecho a la autodeterminación de género y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.
Las potencias imperialistas utilizan bases militares extranjeras para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales y promover dictaduras en varios países. Denunciamos el falso discurso en defensa de los derechos humanos, que muchas veces justifica las ocupaciones militares. Nos manifestamos contra la permanente violación de los derechos humanos y democráticos en Honduras, especialmente en el Bajo Aguán, el asesinato de sindicalistas y luchadores sociales en Colombia y el criminal bloqueo a Cuba que completa 50 años. Luchamos por la liberación de los 5 cubanos presos ilegalmente en los Estados Unidos, la ocupación ilegal de las Islas Malvinas por Inglaterra, las torturas y las ocupaciones militares promovidas por los Estados Unidos y la OTAN en Libia y Afganistán.
Denunciamos el proceso de neo-colonización y militarización que vive el continente africano y la presencia de la Africom. Nuestra lucha es también por la eliminación de todas las armas nucleares y contra la OTAN.
Expresamos nuestra solidaridad con las luchas de los pueblos del mundo contra la lógica depredadora y neocolonial de las industrias extractivas y mineras transnacionales, en particular, con la lucha del pueblo de Famatina en Argentina, y denunciamos la criminalización de los movimientos sociales.
El capitalismo destruyó la vida de las personas. Por eso, cada día nacen múltiples luchas por justicia social para eliminar los efectos dejados por el colonialismo y para que todos y todas tengamos una calidad de vida digna. Cada una de estas luchas implica una batalla de ideas que hace imprescindible acciones por la democratización de los medios de comunicación, controlados hoy por grandes conglomerados, y contra el control privado de la propiedad intelectual. Al mismo tiempo exige el desarrollo de una comunicación independiente que acompañe estratégicamente nuestros procesos.
Comprometidos con nuestras luchas históricas, defendemos el trabajo decente y la reforma agraria como único camino para impulsar la economía familiar, campesina e indígena, y un paso central para alcanzar la soberanía alimentaria y la justicia ambiental. Reafirmamos nuestro compromiso con la lucha por la reforma urbana como instrumento fundamental en la construcción de ciudades justas y con espacios participativos y democráticos. Defendemos la construcción de otra integración, fundamentada en la lógica de la solidaridad, y el fortalecimiento de procesos como la UNASUR y la ALBA.
La lucha por el fortalecimiento de la educación, ciencia y tecnologías públicas al servicio de los pueblos, así como la defensa de los saberes tradicionales, se vuelven urgentes una vez que persiste su mercantilización y privatización. Manifestamos nuestra solidaridad y apoyo a los estudiantes chilenos, colombianos portorriqueños y de todo el mundo, que continúan en marcha en la defensa de estos bienes comunes.
Afirmamos que los pueblos no deben continuar pagando por esta crisis y que no hay salida dentro del sistema capitalista. Se encuentran en la agenda grandes desafíos que exigen que articulemos nuestras luchas y que movilicemos masivamente. Inspirados en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora de movimientos como la Primavera Árabe, Ocuppy Wall Street, los indignados y la lucha de los estudiantes chilenos, la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca a las fuerzas y actores populares de todos los países a desarrollar acciones de movilización coordinadas a nivel mundial. Debemos contribuir a la emancipación y auto-determinación de nuestros pueblos, reforzando la lucha contra el capitalismo.
Convocamos a todas y todos a fortalecer el Encuentro internacional de derechos humanos en Solidaridad con Honduras y a construir el Foro social Palestina Libre, reforzando el Movimiento global de boicot, desinversiones y sanciones contra el Estado de Israel y su política de apartheid contra el pueblo palestino.
Tomemos las calles a partir del día 5 de junio en una gran jornada de movilización global contra el capitalismo. Convocamos a impulsar la Cumbre de los Pueblos por justicia social y ambiental, contra la mercantilización de la vida y en defensa de los bienes comunes, frente a la Rio+20.
¡Si el presente es de lucha el futuro es nuestro!

Porto Alegre, 28 de enero de 2012
Asamblea de los Movimientos Sociales

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