La falta de merluza, la explotación petrolera y el cambio climático




Por Adrián Sandler

El Golfo San Jorge contiene una inmensa porción de mar compartida por Chubut y Santa Cruz. Su nombre es sinónimo de recursos naturales: yacen allí riquezas pesqueras e hidrocarburíferas que generan el interés, la exploración y la explotación casi permanente por parte de empresas de ambos rubros. Allí, donde las flotas costeras de las provincias vecinas van a pescar, el problema de la escasez de merluza comenzó a ser atribuido desde mediados del año pasado a una prospección sísmica -es decir, una exploración petrolera- realizada por un buque de la empresa Pan American Energy (PAE).
PAE, controlada por los hermanos Carlos y Alejandro Bulgheroni, explota el principal yacimiento petrolero de la Argentina: Cerro Dragón, ubicado en Comodoro Rivadavia, el corazón de la cuenca del Golfo San Jorge junto con la también chubutense Sarmiento. Como parte de las millonarias inversiones comprometidas a partir de la renegociación del contrato petrolero con el Gobierno de Mario Das Neves hace tres años, PAE realiza exploraciones petroleras off shore. Es decir, busca el oro negro en el mar. 
Las flotas chubutenses y santacruceñas advirtieron la escasez de merluza, e incluso la Subsecretaría de Pesca de la Nación adoptó una medida en ese sentido: prohibir la pesca de merluza y de langostino allí, dada la falta de ambos recursos. Pero la decisión se mantuvo apenas unas horas: luego de una reunión con autoridades pesqueras de ambas provincias, el subsecretario Norberto Yauhar -chubutense- revirtió la medida, aunque con un compromiso conjunto para cuidar el recurso. “El funcionario nacional mantuvo una reunión con los titulares de Pesca y Consejeros de ambas provincias, y resolvió no firmar y dejar en suspenso la disposición de cierre del caladero ante el compromiso de comenzar a trabajar de inmediato en un plan de manejo conjunto que contemple la apertura coordinada de la zona con vedas dinámicas y uso de dispositivos de selectividad para evitar la pesca incidental de merluza”, informó una gacetilla enviada por el organismo que encabeza Yauhar.
“El recurso ha disminuido. Y donde ha disminuido mucho y no se ha dicho porque estuvimos abocados al langostino, es en el Golfo San Jorge, que es donde está nuestra flota por lo menos seis meses al año. Ahora sabemos que hay una falta muy grande del recurso. Aparentemente sería por un experimento que están haciendo las empresas petroleras, a tal punto que en Santa Cruz ya no están saliendo los barcos”, le dijo a Fopea el presidente de la Cámara de la Flota Amarilla de Rawson, Renato Aleua. 
Aleua agregó: “Hay una disminución del recurso por un montón de motivos. Pero esta fuerte disminución se debe a estas empresas que están haciendo experiencias en el golfo para ver si hay petróleo. Caleta Paula (Santa Cruz), por ejemplo, no pudo trabajar este año”.
Fue en la provincia de los Kirchner donde más polémica se generó por el tema. La Flota Amarilla se paralizó y acusó a Pan American por la falta de merluza en el Golfo San Jorge. Las empresas pesqueras pidieron, además, que la petrolera realice un resarcimiento económico para compensar la falta de trabajo. Y hubo incluso una presentación realizada por algunos marineros ante la Justicia Federal santacruceña para que determine si PAE es la responsable de la situación.
La petrolera no se quedó callada. A principios de febrero de este año, respondió con un informe de 150 páginas que fue presentado a las autoridades santacruceñas y en la que deslindó responsabilidades. Dijo que las prospecciones sísmicas estuvieron precedidas de su correspondiente estudio de impacto ambiental y que se realizó un monitoreo de la biomasa antes, durante y después de la operación. Su conclusión fue que el estado del recurso no presentó variantes.
El propio Carlos Bulgheroni no esquivó el tema en una entrevista que organizó Pan American en Buenos Aires con medios del interior del país en los que la empresa tiene operaciones. “Por la actividad que desarrollamos y que desarrollaremos en el futuro respecto a los recursos pesqueros, no hemos causado ni causaremos ningún daño. En absoluto”, dijo, terminante, en declaraciones publicadas por el diario Jornada, de Trelew. Y agregó: “Estas discusiones entre sectores pesqueros por el desarrollo en los mares no es sólo en el Golfo San Jorge: es en todo el mundo”. 
“No tenemos ninguna responsabilidad –insistió- y como consecuencia no tenemos nada que ver con el tema de la pesca. Acá lo que pasó es que parte de los recursos que pescaban en el Golfo ahora están fuera de él. Y la madre naturaleza es así”. 
También descartó que la petrolera vaya a realizar resarcimientos a aquellas firmas pesqueras que no pudieron encontrar merluza. “No pagamos ni pensamos pagar compensaciones porque esto no tiene nada que ver con nosotros”, sostuvo.
Y concluyó: “Estudiamos el tema y no hay que olvidar que hace años teníamos una participación importante en una empresa pesquera, así que al tema lo conocemos bastante bien. Después la vendimos, pero sabemos perfectamente bien la migración que hay de las especies por la temperatura o por el exceso de pesca que, lamentablemente, en Argentina muchas veces superó lo que debería ser”.     
De hecho, aunque la pelea llegó a instancias judiciales, tampoco se descarta que la falta de merluza sea consecuencia del cambio climático. El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) se preocupó por el tema, realizó una prospección del recurso, y se inclinó por esa hipótesis.
El buque de investigación Eduardo Holmberg, de ese organismo, hizo un recorrido por el Golfo San Jorge y comprobó la alarmante escasez de merluza y también la merma de la población de langostino. Sin embargo, en el INIDEP apuntan más a la sobrepesca y los factores climáticos como causas de la falta de merluza. 
A la misma conclusión habrían llegado algunos informes realizados por autoridades provinciales, tanto de Chubut como de Santa Cruz. 
Aunque no existen certezas, es probable que tanto las empresas pesqueras como Pan American Energy tengan algo de razón. De hecho, en el fondo de lo que se habla es de lo mismo: las consecuencias de las actividades humanas sobre la naturaleza.

http://investigaciones.fopea.org/merluza/notas/nota1.php

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