martes, 27 de octubre de 2015

Carbono negro, ozono y metano, un trio ‘letal’ para la salud


Se trata de los contaminantes responsables del cambio climático y que, según la OMS, no sólo producen un "fuerte" efecto sobre el calentamiento global, sino que, además, contribuyen de manera "significativa" a los más de siete millones de muertes prematuras que ocurren cada año como consecuencia de la contaminación atmosférica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado el informe 'Reducción de los peligros globales para la salud por mitigación de agentes contaminadores de clima efímeros', en el que pide reducir de forma "urgente" las emisiones de carbono negro, ozono, metano y dióxido de carbono por los riesgos que tienen para la salud de la población. Se trata de los contaminantes responsables del cambio climático y que, según la OMS, no sólo producen un "fuerte" efecto sobre el calentamiento global, sino que, además, contribuyen de manera "significativa" a los más de siete millones de muertes prematuras que ocurren cada año como consecuencia de la contaminación atmosférica. "Cada día estos contaminantes amenazan la salud de los hombres, mujeres y niños. Por primera vez este informe recomienda acciones que los países, los ministerios de salud y medio ambiente, así como las ciudades, pueden llevar a cabo para reducir las emisiones y, por ende, proteger la salud y evitar enfermedades y muertes prematuras", ha aseverado el subdirector general de la OMS, Flavia Bustreo. Para alcanzar estas conclusiones, en el informe se ha analizado el trabajo realizado desde 2011 por el Programa Ambiental de Nacionales Unidas y la Organización Mundial de Meteorología que calcula que la realización de 16 medidas para reducir las emisiones de carbono negro, ozono y metano impediría una media de 2,4 millones de muertes prematuras en 2030 y se podrían salvar entre 3 y 5 millones de vida en 2050. 
NORMAS PARA REDUCIR LOS CONTAMINANTES 
Por todo ello, la OMS ha solicitado normas que permitan reducir las emisiones de los vehículos; establecer políticas e inversiones que prioricen el transporte público; proporcionar combustibles más limpios y eficientes a los hogares que utilizan combustibles sólidos para la calefacción y la cocina; e incentivar que las familias con altos y medianos ingresos aumenten el consumo de alimentos de origen vegetal. "Los beneficios para la salud que se pueden obtener a partir de estas estrategias son muy grandes y, además, se pueden disfrutar de inmediato. Por tanto, los sectores de medio ambiente y salud ahora pueden priorizar las intervenciones con el fin de contribuir a la prevención del cambio climático y a garantizar la buena salud de la población", ha recalcado la directora del departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud, Maria Neira. De hecho, la evidencia de estudios anteriores de la OMS en materia de transporte saludable ya sugieren que los cambios en el transporte de masa y la introducción de las redes de senderismo y ciclismo de seguridad son relativamente baratos en comparación con la pérdida de vidas y los costos de tratar a las personas de enfermedades relacionadas con la contaminación del aire, las lesiones de tráfico y las enfermedades relacionados con la inactividad física. ep