miércoles, 14 de octubre de 2015

Los bosques amenazados: Liberia podría intensificar la destrucción forestal


“El madereo ilegal continúa siendo una amenaza para los bosques del mundo... El madereo ilegal perpetúa la corrupción, socava los medios de vida, alimenta el conflicto social, priva a los gobiernos de ingresos y erosiona las bases de los recursos naturales de los países.” Informe de Chatham House, julio de 2015 (1)

En Liberia, los funcionarios forestales han presentado una propuesta que permitirá convertir extensas áreas de bosque en plantaciones de palma aceitera. Esto a pesar de que Liberia todavía lucha por hacer frente al problema del madereo ilegal, aún cuando la Unión Europea, los gobiernos de Noruega y Estados Unidos y otros donantes están invirtiendo más de 200 millones de dólares para combatir la tala ilegal y la destrucción de bosques en el país. 
En julio de 2015, la Dirección de Desarrollo Forestal (FDA, por su sigla en inglés) circuló el borrador de un manual para la cosecha de árboles en zonas de plantaciones agrícolas y de minería, para que fuera revisado por las partes interesadas. Según el manual, para que una empresa registre una concesión agrícola, esta debe confirmar que la zona no incluye una propuesta de área protegida o de conservación; debe demostrar que el titular de la concesión agrícola tiene planes de despejar el área y plantar palma aceitera en la zona, por lo que es necesario sacar la madera; debe tener un mapa de la zona; y debe poseer una carta de cesión de derechos o de consentimiento del titular de la concesión agrícola. El titular de la concesión agrícola no obstante está autorizado a extraer madera para utilizarla en sus actividades. Las zonas de concesión agrícola incluyen vastas extensiones de bosques en el noroeste y sureste del país, con lo cual la destrucción de bosques terminará por intensificarse si el gobierno sigue adelante con este plan. 
Los bosques de Liberia constituyen el medio de vida y sustento de más de la mitad de sus 3,5 millones de habitantes. Según el censo de 2008, más de dos tercios de la población vive en zonas rurales, donde la gran mayoría depende de los recursos del bosque, incluyendo productos maderables y no maderables, tales como hierbas, ratán, carne de animales silvestres y una variedad de productos alimenticios utilizados para la subsistencia y generación de ingresos. Sin embargo, los sucesivos gobiernos han actuado en connivencia con los madereros ilegales para saquear los bosques del país. Por ejemplo, entre 1997 y 2001 se extrajeron aproximadamente 2,5 millones de metros cúbicos de madera, de los cuales se exportaron más de 1,7 millones, principalmente a Europa y Asia (2). Un informe sobre las concesiones madereras encomendada por el gobierno en 2005, reveló que todas las empresas madereras que operaron durante ese periodo lo hicieron de manera ilegal (3). 
Del mismo modo, entre 2009 y 2013, el gobierno actual asignó ilegalmente más de 3 millones de los cerca de 4 millones de hectáreas de bosques que se estima existen en el país. Más de los 2 millones de hectáreas asignados bajo la categoría de “Permisos de Uso Privado”, luego fueron cancelados. Siete concesiones, que cubren más de un millón de hectáreas, continúan funcionando - aun cuando una auditoría encomendada por el gobierno en 2013 encontró que se habían asignado ilegalmente 771,390 hectáreas a cuatro empresas madereras. Las tres concesiones restantes no fueron evaluadas por la auditoría, pero también habían sido asignadas de la misma manera. El futuro de estas concesiones continúa siendo incierto, mientras Liberia y la Unión Europea disputan en torno a cómo resolverlo en el marco del Acuerdo de Asociación Voluntaria que procura detener el flujo de madera ilegal de Liberia a la Unión Europea.

Madera producto de la conversión de bosques: un problema emergente
De acuerdo con un informe del grupo de estudios Chatham House, en todo el mundo se están eliminando bosques para dar lugar a la agricultura y otros usos de la tierra. Se calcula que aproximadamente la mitad de la madera tropical que se vende internacionalmente proviene de la conversión de bosques en los países tropicales. El informe también reveló que si bien el madereo ilegal ha disminuido desde 2000, ese avance ha sido contrarrestado por un aumento en la extracción ilegal de madera procedente de la conversión de bosques. 
El marco jurídico de Liberia ya permite que se realicen actividades madereras en ciertas zonas de bosque y también que éstas puedan ser convertidas a plantaciones y otros usos de la tierra, con permisos conocidos como Contratos de Venta de Madera (TSC, por su sigla en inglés). Sin embargo, existen salvaguardas para impedir la destrucción indiscriminada de los bosques. Por ejemplo, los permisos TSC sólo pueden otorgarse en fragmentos de bosque no mayores a las 5.000 hectáreas, y siempre que no estén vinculados a zonas importantes de bosque. Además, sólo pueden ser asignados en tierras públicas a través de un plan de concesiones aprobado por el Consejo de Ministros, y deben ser otorgados mediante licitación pública. Más aún, los TSC no pueden destinarse a tierras que ya estén bajo otro contrato de uso de la tierra. Por tanto, el marco legal vigente excluye el madereo en las concesiones agrícolas existentes y pretende reducir al mínimo la posibilidad de conversión del bosque. 
De acuerdo a los requisitos establecidos en el manual, el madereo industrial en concesiones agrícolas dará lugar a varias posibilidades que perjudicarían a los bosques de Liberia. En primer lugar, se abrirá inmediatamente la puerta a la tala y la conversión de al menos 500.000 hectáreas de bosque. En segundo lugar, se pondrá presión a las empresas de palma aceitera que han sido reacias a permitir el madereo en sus concesiones. En tercer lugar, se destruirán otros recursos del bosque, como el ratán, los postes de madera y otros materiales de construcción locales, así como las palmeras nativas cosechadas y procesadas para el aceite comestible que se consume en toda Liberia, y la carne de animales silvestres. Estas zonas de bosque y los recursos que ellas proveen no solamente son el sustento de numerosas comunidades y les permiten generar ingresos, sino que también cumplen invaluables funciones ambientales. Por lo tanto, abrir la puerta al madereo industrial en las “concesiones agrícolas” no sólo sería un desastre ambiental sino que también tendría graves consecuencias sociales y económicas.

¿Entonces, qué tiene que suceder?
En última instancia, la responsabilidad de llevar la gestión responsable de los bosques del país recae en el gobierno y el pueblo de Liberia. Como tal, el gobierno debería retirar el manual y revisarlo para limitar la extracción de madera en “concesiones agrícolas”,  restringiéndola exclusivamente para su uso en la zona donde se encuentra la concesión. La versión revisada debe excluir explícitamente el madereo industrial. La Unión Europea y el Gobierno de Noruega deberían adoptar medidas para distanciarse de este plan, y aún más, deberían cuestionarlo ante el gobierno de Liberia; no hacerlo implicaría complicidad. La sociedad civil, por otro lado, debería movilizarse y poner en marcha una agresiva campaña a nivel local e internacional para proteger el bosque y los medios de subsistencia de las comunidades que dependen de ellos.

Silas Kpanan Ayoung Siakor
Correo electrónico: ssiakor@sdiliberia.org 
Sustainable Development Institute, Liberia

1. Informe de Chatham House ‘Tackling Illegal Logging and the Related Trade: What Progress and Where next? Julio de 2015. Disponible en: https://www.chathamhouse.org/publication/tackling-illegal-logging-and-related-trade-what-progress-and-where-next
2. Plunder: the silent destruction of Liberia’s rainforest, 2002. Disponible en: http://www.forestsmonitor.org/uploads/2e90368e95c9fb4f82d3d562fea6ed8d/plunder_1_.pdf
3. Forest Concession Review Report, mayo de 2005