Paraquat, un pesticida letal que se exporta

Una planta Syngenta en Huddersfield, Inglaterra, que produce un herbicida exportado para su venta. 
(Phil Hatcher-Moore para The New York Times)
 
POR DANNY HAKIM

HUDDERSFIELD, Inglaterra — La fábrica en esta ciudad celebró su centenario hace poco. Produce paraquat, uno de los herbicidas más perdurables del mundo —pero uno que no se puede comprar en Gran Bretaña o el resto de la Unión Europea.
 
Así que será enviado a una parte del planeta que aún permite que sea rociado sobre las malezas. En 2016, Gran Bretaña exportó paraquat a Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, India, Indonesia, Japón, México, Panamá, Singapur, Sudáfrica, Taiwán, Uruguay y Venezuela, además de Estados Unidos, según la Agencia de Salud y Seguridad de Gran Bretaña.
El paraquat ha sido controvertido durante mucho tiempo debido a su uso en los suicidios, ya que tomar un solo sorbo puede ser letal. Pero ahora los reguladores en EE.UU. lidian con una oleada de investigaciones que lo vinculan con el mal de Parkinson. En una reciente presentación regulatoria, la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) señaló: “hay un gran cuerpo de datos epidemiológicos sobre el uso del dicloruro de paraquat y el mal de Parkinson”.
La agencia estadounidense sopesa si seguirá permitiendo que la sustancia química se use en tierras de cultivo, aunque no se prevé una decisión hasta 2018. Entre tanto, muchos de los países que prohíben el paraquat y otros agentes químicos cuyo uso es controvertido aún permiten su manufactura siempre y cuando se exporte a campos lejanos. La planta en Huddersfield es propiedad de Syngenta, gigante de los pesticidas con sede en Suiza, que permite el paraquat desde 1989. Incluso China, un país que no es conocido por su apego a la regulación ambiental, dijo en 2012 que lo eliminaría gradualmente “para salvaguardar la vida de las personas”. Pero aún permite que se produzca para la exportación.
El paraquat, un herbicida, es fabricado en Gran Bretaña, pero no puede usarse allí o en la UE. Rocían en Malasia. (Zainal Abd Halim/Reuters)
Al tiempo que Europa y China se alejan del paraquat, se está restableciendo en EE.UU. El herbicida más popular del mundo es Roundup de Monsanto; unos 100 millones de kilos de su ingrediente activo se usaron en EE.UU. en 2015, de acuerdo con la EPA. Pero las malezas están desarrollando resistencia a él, y el paraquat fue promocionado como una alternativa.
Aunque la posibilidad de un vínculo con el mal de Parkinson ha sido citada en estudios que se remontan a más de dos décadas, la investigación en los últimos 5 años se intensificó, incluyendo un importante estudio realizado por una dependencia estadounidense, los Institutos Nacionales de Salud, y el metaanálisis de un gran cuerpo de investigación. Los estudios han examinado la exposición de quienes rocían el paraquat así como de quienes viven cerca de donde se usa.
Freya Kamel, científica en una rama de los Institutos Nacionales de Salud, dijo que le parecía que el alcance de la investigación es “de lo más persuasivo posible”. Personalmente, añadió, cree que debería prohibirse el paraquat.
“Nunca comercializaríamos o seguiríamos comercializando un producto químico que genuinamente sintiéramos que representa un riesgo de salud o ambiental”, dijo Philip A. Botham, director de seguridad de productos en Syngenta.
El paraquat es usado en más de 100 cosechas a nivel global, entre ellas naranjas, café y caña de azúcar.
Burkina Faso alguna vez buscó la regulación internacional del herbicida, al citar investigaciones que demuestran su participación en una quinta parte de los casos de envenenamiento accidental por pesticidas de ese país.
El asunto del mal de Parkinson es más complicado. Los síntomas de la enfermedad, como los temblores y el movimiento más lento, derivan de una pérdida de neuronas en parte del cerebro. Aunque las causas no son del todo comprendidas, típicamente son vistas como resultado de una combinación de factores ambientales y genéticos.
Un estudio de 2011 se basó en una encuesta a agricultores y sus cónyuges en Iowa y Carolina del Norte, así como otros que manejaban pesticidas. Las personas estudiadas tenían dos veces y medio más probabilidades de desarrollar el mal de Parkinson si usaban el paraquat o la rotenona, otro pesticida.
Un estudio de 2012 halló que quienes usaban el paraquat y que también tenían cierta variante genética tenían 11 veces más probabilidades de desarrollar el mal de Parkinson.
Vikram Khurana, neurólogo en el Instituto de Células Madre de Harvard y médico clínico en el Hospital Brigham and Women’s quien estudia el mal de Parkinson, dijo que el cuerpo de investigación que establece un vínculo entre el paraquat y la enfermedad ha “convergido para presentar un argumento bastante convincente de que el paraquat realmente representa una exposición ambiental que puede aumentar el riesgo del mal de Parkinson o colaborar con otros factores, entre ellos los factores genéticos”.

Hari Kumar y Cao Li contribuyeron con reportes. - Fuente: The New York Times

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