Salmoneras chilenas en riesgo por excesivo uso de antibióticos

Expertos advierten el daño de utilizar más de 500 gramos de antibióticos por tonelada de salmones. Su uso excesivo puede provocar que bacterias comunes se vuelvan resistentes a la medicina y se sigan reproduciendo.

Según el informe de Sustentabilidad de 2015 publicado por la asociación Salmonchile, el proceso de producción de Salmón en nuestro país, utiliza 400 veces más antibióticos que Noruega, el país que compite contra Chile como principal productor de Salmón en el mundo.

El uso de antibióticos en alimentos de origen animal podría traer malas consecuencias para las personas y el medioambiente si no se utilizan en justa medida, ya que se debe hacer bajo estricta supervisión de veterinarios expertos y dentro de la normativa que el Estado establece.
Durante el Congreso del Futuro 2017, el experto británico en antibióticos, Jim O’Neill, quien elaboró un informe sobre la causas del alto costo de enfermedades provocadas por bacterias comunes que se hacen resistentes a los antibióticos, declaró que la resistencia en parte se produce debido al exceso en la utilización de antibióticos por parte de la industria.
El salmon chileno se exporta a 75 países y se estima que se vende aproximadamente 10 millones de porciones diarias. Por lo que la preocupación que genera el tratamiento que se da a los peces exportados desde nuestro país es a nivel mundial. O’Neill advirtió que en Estados Unidos varias salmoneras han decidido no comprar salmones de Chile, debido al excesivo uso de antibióticos y que si no se regula podría provocar que esta tendencia se masifique.
O’Neill sugiere que las autoridades chilenas creen normativas más estrictas, porque las empresas están obligadas a respetar las leyes. El Director Nacional de Sernapesca, José Miguel Burgos, declaró que “existe una creciente preocupación por parte de la ciudadanía respecto de los procesos productivos de esta industria, y nos parece importante corresponder a ese interés con la mayor transparencia”.
Sin embargo, desde Ecoceanos, el director nacional Juan Carlos Cárdenas, expresa su disconformidad con la forma en que el Estado ha llevado la problemática. Para Cárdenas es inconcebible que  en Chile se utilicen más de 500 gramos de antibióticos por tonelada de salmones y  que además algunos de ellos estén prohibidos en Estados Unidos como es el caso del Florfenicol.
Cárdenas considera que la solución es mayor higiene en los procesos productivos para evitar las enfermedades y bacterias, además de  la eliminación del monocultivo, que va en contra del equilibrio natural del ecosistema en donde conviven distintas especies y la industria lo destruye. Las jaulas salmoneras pueden llegar a tener 30 kilos de salmones, cuando lo recomendable son 8.
La producción exorbitante de un millón de salmones al año, provoca que la propagación de bacterias y enfermedades sea más recurrente. La industrialización de un proceso natural ha significado utilizar antibióticos sin miramientos en cuanto a regulaciones considerando el medioambiente y la salud tanto de los peces como de las personas.
Al inyectar o dar alimento  a los peces con antibiótico en cantidades tan gigantescas, se produce un efecto contrario y las bacterias desarrollan resistencia a la medicina. Es por esto que O’Neill advierte que si Chile no cambia sus políticas respecto a la Acuicultura, nadie va a comprar nuestro salmón.

Fuente: El Ciudadano - Vasti Abarca -Foto: ProAraucanía

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