lunes, 8 de agosto de 2016

El colapso, el capitalismo y los ecosistemas

Julio García Camarero
Rebelión

Desde el punto de vista de los industriosos, casi lo único importante es la Energía.  E indudablemente y desde luego esto tiene que ser así para mantener este absurdo mundo capitalista basado en el desmesurado despilfarro de “usar y tirar”. Sin contar con un exceso de energía a despilfarrar, en absoluto podrá funcionar este enfoque industrialista-productivista-consumista. Con este sistema sólo nos encaminaremos al colapso. Pero es que con frecuencia nos olvidamos que en el colapso no es solo la finalización de las energías limitadas. El colapso es la destrucción de los ecosistemas (o bien del ecosistema global que es la biosfera). Y los ecosistemas no solo están constituidos de energías limitadas. Y sólo vemos esto no vemos más que una simplificación de unos señores que solo se preocupan de las energías limitadas y que sin embargo  no dejan de hablar de un “mundo complejo”.


Los ecosistemas, más bien, son un triangulo en cuyo vértice superior podemos colocar la Información (algo que con frecuencia se olvida al considerar los ecosistemas). Es decir, aquello que hace evolucionar al ecosistema y dotarle de biodiversidad (algo más complejo que cualquier complejidad industrial) y que esta extrema complejidad que es la biodiversidad es su verdadera riqueza y fortaleza. Pues bien, cuando destruimos esta información, es decir rompemos la biodiversidad, por ejemplo para potenciar los monocultivos (en los que usan una técnica artificial “muy compleja”[ja,ja]) estandarizándolo todo no estamos complejizando el sistema sino simplificándolo y destruyendo su complejidad natural.
Por otra parte en uno de los vértices de la base del triangulo eco-sistémico está la materia, que es la que más afecta a los “límites del crecimiento”, puesto que la materia total del planeta es limitada. Pero es que la materia que necesitamos para nuestros despilfarros es solo una pequeña porción de la masa limitada del planeta Tierra, por lo que esta porción es aún mucho más limitada. Por último en el otro vértice de la base de del triangulo, que es el ecosistema, se encuentra la energía que en parte proviene de una trasformación de la materia (energías limitadas), tal es el caso de lo que llamamos energías fósiles, que en realidad no dejan de ser más que materia transformable en energía o en alimentos de la agricultura industrial. 
Es cierto que este tipo de energías se encuentran al borde de la extinción como nos lo indica el pico del petróleo. 
Y es cierto que los industriosos que solo piensan en un sistema basado en el despilfarro de estas energías limitadas están llenos de espanto porque ven que su mundo del despilfarro va a dejar de sostenerse. Incluso el de los preponderantes alimentos industriales. 
Es verdad este sistema despilfarrador de comprar y tirar ya es insostenible.
Pero también existe otro tipo de energías las energías ilimitadas como la solar, y sus derivadas: eólica, de las mareas, etc...
Lo que sucede con tanta alarma por las energías es que desde luego el sistema capitalista del despilfarro se hunde irremisiblemente si deja de contar con las energías limitadas, pues las ilimitadas no dan para sostener este loco sistema, pero sí que dan para sostener a un sistema austero basado en vivir mejor con menos, que sin duda será más respetuoso con los tres vértices de los ecosistemas, principalmente el ecosistema global de la biosfera….nuestra casa común.

Imagen: ‪www.ecologiaverde.com‬