martes, 9 de agosto de 2016

Más CO2 en la Antártida que en los últimos cuatro millones de años

Los récords climáticos cayeron uno tras otro en 2015 y 2016 lleva camino de ser el año más caluroso desde que existen datos

Malen Ruiz de Elvira

MADRID.- El polo Sur era hasta ahora la única zona del planeta donde no se había alcanzado el hito simbólico de 400 partes por millón (ppm) de dióxido de carbono en la atmósfera, en el marco del aumento de este gas de efecto invernadero, asociado al cambio climático, desde el inicio de la revolución industrial. Esta excepción ha dejado de serlo, al igual que se han roto otros múltiples récords climáticos en los últimos 12 meses, según el último informe de la Agencia para los Océanos y la Atmósfera (NOAA) de Estados Unidos. Además, se prevé que 2016, el año en curso, sea el más caluroso de la historia desde que se tienen datos.

Hacía cuatro millones de años que no había tanto dióxido de carbono en la atmósfera sobre la Antártida, recuerdan los científicos de Reino Unido y Estados Unidos que han recogido y analizado los datos en el polo Sur. Lo saben seguro en cuanto a los últimos 800.000 años gracias a los estudios del clima antiguo que hacen extrayendo cilindros de hielo de la Antártida, que contienen burbujas de aire de remotas épocas. Cuanto más profundidad alcanzan en el hielo más se remontan en el tiempo. Por otra parte, el análisis de sedimentos marinos indica que el nivel de 400 ppm no se alcanzó tampoco en los 3,2 millones de años anteriores.
 
La especie humana no existía todavía entonces y durante toda la civilización los niveles se mantuvieron estables, alrededor de 280 ppm, hasta que empezaron a subir con el uso de combustibles fósiles en el siglo XIX. La marca de las 400 ppm se alcanzó hace tres años en el observatorio de Hawai pero hasta ahora la circulación global del gas, que se genera sobre todo en el hemisferio Norte, no había hecho que se alcanzara este nivel en el polo Sur, donde el 23 de mayo se sobrepasó por primera vez. En los últimos años se ha acelerado el aumento de la concentración de dióxido de carbono atmosférico. “El CO2 está subiendo más deprisa que cuando empezamos las medidas en los años ochenta del siglo XX. Hemos cambiado nuestro planeta hasta en los polos”, dice David Vaughan, científico del Servicio Antártico Británico (BAS).
Se confirma que 2015 fue el año más caluroso de los registrados aunque se espera que el 2016 sea aún más.
“Ha sido el último lugar de la Tierra donde el CO2 ha llegado a este nivel”, explica Pieter Tans, director científico de la red de referencia de gases de efecto invernadero de NOAA. “Los niveles mundiales de CO2 no volverán a ser menores de 400 ppm en nuestra vida y casi seguro que durante mucho más tiempo”. Estos niveles oscilan según las estaciones en gran parte del mundo, pero estas oscilaciones son pequeñas en la Antártida. La concentración media mundial fue de 399 ppm en 2015 y es de esperar que la de 2016 sobrepase los 400 ppm, como ya sucedió durante el mes de marzo.
Precisamente 2015 fue un año record en la concentración de todos los principales gases de efecto invernadero; el CO2, el metano y el óxido nitroso. El aumento anual de CO2 fue el mayor registrado en 58 años.
Se batió el récord de aumento anual de temperatura en los mares, que absorben más del 90% del calor atrapado en la atmósfera terrestre
Por otra parte, se confirma que 2015 fue el año más caluroso de los registrados. Catorce de los 15 años más calurosos se han producido en el siglo XXI, con la excepción de 1998. El fenómeno meteorológico periódico El Niño contribuyó a estas elevadas temperaturas del año pasado, pero se calcula que su influencia fue relativamente pequeña, de pocas centésimas de grado.
El Niño se acaba de dar por finalizado pero se espera que contribuya más que en 2015 a la temperatura media mundial de 2016 en la superficie terrestre, que probablemente supere el récord de calentamiento global. La probabilidad se cifra en un 99% tras varios meses especialmente calurosos.
También se batió el récord de aumento anual de temperatura en los mares, que absorben más del 90% del calor atrapado en la atmósfera terrestre. La acumulación de este calor en profundidades de hasta 700 metros es uno de los indicios más claros del calentamiento global. También subió el nivel del mar más que otros años, en parte nuevamente por El Niño, que esta vez fue especialmente fuerte. En 2015 el nivel medio de los océanos fue 7 centímetros más alto que cuando los satélites empezaron a medirlo en 1993.
Todos estos datos están contenidos en el informe anual Estado del Clima que elabora la NOAA con datos suministrados por más de 450 científicos de 62 países y que se hizo público hace unos días.

Fuente: publico.es