lunes, 21 de noviembre de 2016

«La cruda realidad». No podemos solucionar un problema que no queremos reconocer



El documental La cruda realidad es uno de los pocos trabajos audiovisuales que hay sobre la crisis de civilización en la que nos estamos adentrando, esa escasez creciente de recursos y energía, que si sueles leer esta publicación sabes que vamos a tener que enfrentar. Además, este fantástico documental se puede ver gratuitamente en la Red, pues el autor no busca ningún beneficio personal, sino el colectivo.

Durante algo más de una hora y media, expertos como Antonio Turiel, Gail Tverberg, Pedro Prieto, Marga Mediavilla, Antonio Aretxabala o Mikael Höök nos van mostrando las cada vez más innegables pruebas de que “la cruda realidad” está ya ahí, y que probablemente ya no quede apenas tiempo para reaccionar. Cuando entrevisté al director, Aitor Iruzkieta, hubo una frase que se me quedó muy grabada: “A la gente no le gusta oír malas noticias”. Ese es el principal escollo. No podemos solucionar un problema que no queremos reconocer.
La obra es un compendio de recursos que resultarán muy útiles, por ejemplo, para debatir con incrédulos. La primera parte es muy instructiva, asentando una serie de conceptos como entropía, paradoja de Jevons, o Tasa de Retorno Energético (TRE), para preparar la posterior comprensión del problema. Después entra de lleno en el Cénit de todas las cosas o Peak Everything, y a analizar pormenorizadamente campos concretos como la economía o la política en su relación directa con la energía o los recursos básicos. También hay una parte más centrada en el colapso individual y sus etapas.
Aitor nos intenta dar una visión amplia de la problemática y las posibles soluciones, con las que consecuentemente, finaliza. Como dice el propio Aitor: “Hay que dar esperanza”. Y él predica con el ejemplo. De hecho el carácter propositivo es una de las fortalezas del montaje. Estamos saturados de historias cataclísmicas que nos advierten o nos atemorizan. Necesitamos historias que nos sirvan más como ejemplo que como advertencia. Por eso La cruda realidad o Mañana son documentales que creo que hacen mucha falta, aunque con éste último tengo sentimientos encontrados.
La historia del proceso de creación de La cruda realidad es casi tan interesante como el propio documental. Aitor, natural de Bermeo, un tipo informado sobre el Cénit del petróleo y de otros tantos materiales, del cambio climático y de la política, participa en un grupo de una conocida red social, denominado Debate Sobre Energía, recoge información y opinión de algunos expertos sobre el tema, como los mencionados Prieto o Turiel. En él se habló de que estaría bien hacer un documental. Y ahí que va Aitor, y ni crowdfunding ni nada, sólo con recursos propios y la colaboración de algún amigo, en dos años hace el que probablemente sea el trabajo audiovisual más completo realizado en nuestro país sobre el inminente colapso energético y ecológico.
Aitor lo explica muy claro: “La idea era generar un contenido para divulgación más asimilable que los múltiples vídeos de conferencias que hay ya en la Red, y con mejor calidad, claro. En 2015, en el 2º Congreso Sobre el Pico del Petróleo en Barbastro, principalmente gracias a Antonio Turiel, grabé a la mayoría, como Gail Tverberg o Mikael Höök. A otros, como a Antonio Aretxabala lo tengo cerca. Y principalmente lo he hecho con mis recursos porque quería ser coherente, no quería criticar al BAU (Business As Usual, los negocios como siempre se han hecho) y hacerlo desde dentro del sistema que estoy criticando”.
Pese a concluir con las posibles soluciones, Aitor se sinceró en el programa de radio Radiactividad, del Colectivo Burbuja, en el que le invitamos a debatir: “Este sistema no se va a mantener. La gente va a tener que buscar otras formas de vivir. Esa es nuestra esperanza. Las cooperativas y la economía solidaria pueden ser una solución para muchos, pero creo que vamos a colapsar. No estamos haciendo nada. Y los acuerdos del clima, por ejemplo, son un lavado de cara. Desde el gobierno tampoco se puede hacer nada.”
Alguien que ve negro el horizonte, pero no le paraliza, al contrario: le espolea. Ahí radica la fuerza del mensaje de su obra. Por muy negro que veamos el horizonte, siempre hay que seguir intentándolo. ¿Colapsaremos? Bien, pues que no nos pille sin haber dado todo por evitarlo. Esa palabra tan en boga últimamente, resiliencia, la representa a las mil maravillas este diseñador 3D metido a documentalista. Por eso, como tenemos que seguir, tenemos que participar encuentros como el de Decrecimiento y Transición recientemente celebrado en Betanzos, o hacer nuestro propio documental como Aitor, o verlo e informarnos para hablar con todo el mundo que podamos acerca de la encrucijada que tenemos justo delante. En definitiva, seguir intentándolo, en la manera que cada quien sienta. Porque como él, yo creo que a medida que los recursos mengüen, aumentarán nuestras posibilidades de acercar el discurso de La Cruda Realidad a la gran mayoría. Si tenemos una oportunidad, es ahí. Y ese tiempo está llegando.

Fuente: 15-15-15 - Imagenes: Antonio Turiel en un fotograma del documental ‘La cruda realidad’.