sábado, 30 de abril de 2016

Dos enormes icebergs se desprenden de la Antártida

Múltiples satélites, incluidos los Sentinels europeos, han capturado imágenes de dos grandes icebergs que se separaron de una plataforma de hielo de la Antártida llamada Nansen.

Las masas de hielo van a la deriva hacia el noreste, impulsadas por el viento, las mareas y las corrientes. Por fortuna, los expertos dicen que no suponen ninguna amenaza inmediata para las rutas de suministro a las estaciones científicas en la zona, como la italiana Mario Zucchelli o la Bogo Jang de Corea del Sur, en la bahía de Terra Nova.
No obstante, los icebergs pueden representar una amenaza para los amarres colocados en el lecho marino en la región que son utilizados por el Programa Nacional Antártico de Italia desde la década de los 90, y más recientemente por los científicos marinos de Nueva Zelanda.
La plataforma de hielo de Nansen, de unos 50 km de largo y 25 km de ancho, desarrolló una fractura en los últimos años. Las plataformas de hielo son particularmente sensibles al cambio climático, ya que pueden derretirse por causa del aire caliente en la superficie del océano y por el calentamiento de las aguas oceánicas.
«La grieta fue observada por primera vez durante el trabajo de campo en 1999 y fue creciendo progresivamente, y luego se aceleró durante 2014», ha dicho Massimo Frezzotti, de la organización de investigación ENEA de Italia.
A medida que el clima invernal comenzó a suavizarse a principios de marzo de este año, las imágenes ópticas del satélite Sentinel-2A y de radar desde Sentinel-1A, junto con imágenes de la misión italiana Cosmo-SkyMed, indicaron que el frente de hielo estaba solo ligeramente unido a la plataforma.
Para el 6 de abril, la fractura había llegado a unos 40 km de largo antes de que cortara la parte del frente de hielo entre la isla Inexpresable al norte y la lengua de hielo Drygalski, al sur.
Observada por el satélite Terra de la NASA, la ruptura se produjo el 7 de abril durante persistentes y fuertes vientos en alta mar. Dos días más tarde, el radar de Sentinel-1A confirmó la separación.
«La zona de la fractura era todavía insignificante a principios de 2014, pero entre abril de 2015 y de marzo de 2016 se amplió de 11,68 km cuadrados a 25,87 km cuadrados, lo que indica que llega una ruptura», ha dicho Flavio Parmiggiani, de la organización de investigación ISAC-CNR de Italia.
La fractura ha dividido la plataforma de hielo a lo largo de su longitud, lo que resulta en dos grandes icebergs que miden aproximadamente 10 km y 20 km de largo, y 5 km de diámetro. La investigación publicada indica que es probable que los icebergs tengan de 250 a 270 m de espesor.

Fuente: http://www.abc.es/