sábado, 30 de abril de 2016

Las algas favorecidas por la sobrepesca interrumpen el reciclaje de los arrecifes de coral

Millones de personas en todo el mundo dependen de los arrecifes de coral para conseguir una pesca productiva, pero la sobrepesca en las aguas cerca de los arrecifes elimina a los comedores de algas del entorno, permitiendo que las poblaciones de algas carnosas exploten.

Una investigación de la Universidad Estatal de San Diego, publicada en 'Nature Microbiology' explora cómo un proceso destruye la delicada cadena alimenticia de los arrecifes de coral. Los arrecifes de coral -los ecosistemas marinos más productivos y diversos del mundo-- se basan en un programa de reciclaje magistral para mantenerse saludables. Los corales y las algas que forman la base de la cadena alimenticia del arrecife liberan una variedad de nutrientes que apoyan una compleja y eficiente cadena alimenticia, pero cuando este sistema se descontrola, el ciclo se rompe y pone en peligro la salud de los arrecifes de coral. Millones de personas en todo el mundo dependen de los arrecifes de coral para conseguir una pesca productiva, pero la sobrepesca en las aguas cerca de los arrecifes elimina a los comedores de algas del entorno, permitiendo que las poblaciones de algas carnosas exploten. En áreas con grandes poblaciones humanas, la contaminación a menudo exacerba el problema mediante la estimulación de algas. Las algas carnosas en los arrecifes liberan grandes cantidades de nutrientes conocidos como carbono orgánico disuelto (DOC, por sus siglas en inglés), que se alimentan de microbios. Los investigadores tienen la teoría de que cuando hay un montón de algas productoras de comida para microbios, también se registran mayores niveles de microbios potencialmente dañinos en todo el ecosistema del arrecife. En esta nueva población abundante de microbios, la evolución selectiva presiona a favor de los microbios que ponen en peligro los corales, ya sea por agotamiento del oxígeno del ambiente o por enfermedad. A medida que los corales mueren, las algas tienen aún más espacio para asumir el control, produciendo más DOC y creando un circuito de retroalimentación fuera de control que lleva a la muerte de más coral y los microbios asumen el control del ecosistema. A medida que los arrecifes están dominados por algas carnosas, "la mayor parte de la energía del ecosistema entra en los microbios", afirma el autor principal del estudio, Andreas F. Haas, biólogo de la SDSU. "Ya no es compatible la variedad de organismos que conforman los arrecifes con un sistema saludable", añade el autor del estudio. Haas y el co-autor Mohamed F. M. Fairoz de la Universidad Oceánica de Sri Lanka, junto con sus colegas, se dispuso a probar esta teoría mediante la recopilación de más de 400 muestras de agua de 60 sitios de arrecifes de coral en todo el Índico, Pacífico y Atlántico. En el laboratorio, analizaron estas muestras con pruebas de un proceso llamado "microbialización" de los arrecifes dominados por algas en todo el mundo, es decir, con más microbios con el potencial de dañar los organismos del arrecife.
A MÁS ALGAS, MÁS MICROBIOS
En primer lugar, el equipo analizó la abundancia de microbios presentes en sus muestras, cuyos resultados apoyaron sus hipótesis: detectaron que los sitios de arrecifes con mayor cobertura de algas también tenían más microbios. Utilizando técnicas de secuenciación metagenómica, encontraron que en los arrecifes dominados por algas es más probable que la comunidad microbiana albergue patógenos dañinos. Este patrón tiene también implicaciones para el ciclo del carbono oceánico. Una de las predicciones contrarias a la intuición hecha por este modelo es que debido a que los microbios impulsados por el crecimiento de algas son voraces, eliminan DOC del arrecife y limitan la transferencia de material orgánico para los organismos más grandes como invertebrados y peces. Efectivamente, Haas y su equipo hallaron que en los arrecifes con alta cobertura de algas, como en la isla de Kiritimati en el Océano Pacífico central, las concentraciones de DOC eran muy bajas, mientras que en los arrecifes con baja cobertura de algas, como el arrecife Kingman en el norte Océano Pacífico, la cantidad de DOC fue mayor. A lo largo de 60 sitios de muestreo y a través de tres cuencas oceánicas, estos investigadores encontraron esta relación: cuanto mayor sea la cobertura de algas, menor será el DOC. "Las algas siempre liberan más carbono orgánico disuelto que los corales -apunta Haas-- pero en los arrecifes con más algas vemos menos DOC". En resumen, los resultados del estudio apoyan la idea de que la "microbialización" que se asocia con aumento de la cubierta de algas en los arrecifes de coral puede diezmar los ecosistemas de arrecifes por la toma de control microbiano del ecosistema. "La metagenómica nos muestra que los microbios en los arrecifes cubiertos de algas son recicladores menos eficientes de carbono, un cortocircuito en la transferencia de materia orgánica para organismos superiores como los peces", subraya el co-autor Craig Nelson, del Centro de Oceanografía Microbiana de la Universidad de Hawaii, en Manoa, Estados Unidos. A medida que la sobrepesca y la eutrofización son dos de las principales causas de aumento de la cobertura de algas, los seres humanos deben preocuparse acerca de cómo sus acciones impactan directa e indirectamente en uno de los ecosistemas más importantes del mundo, concluyen los autores de este trabajo. "Este estudio bien documentado demuestra que las actividades humanas están afectando a los arrecifes de coral en formas muy sutiles", afirma el doctor David Garrison, director del programa en la División de Ciencias Oceánicas de la Fundación Nacional de Ciencias, que financió la investigación. ep

Fuente: http://www.ecoticias.com