sábado, 16 de abril de 2016

Argentina: Procesaron al espía de Trelew que fichó a varios vecinos en Esquel sin ninguna orden judicial

El sujeto no podrá salir del país. Admitió haber ejecutado seguimientos con fotos de un grupo de militantes sociales y miembros de la comunidad mapuche que ocupa un sector del paraje “Vuelta del Río”. Muchas sospechas sobre el papel de los fiscales de Esquel que se reunieron con él. La Justicia Federal no dio a conocer la identidad del acusado.

El juez federal de Esquel, Guido Otranto, procesó sin prisión preventiva al espía que durante meses fichó ilegalmente a vecinos de la ciudad. El “Agente AFI”, como lo denominó el Juzgado Federal para preservar su identidad, está acusado por tareas de inteligencia prohibidas por ley. Fue embargado en 30 mil pesos y le prohibieron salir del país. Otranto también le prohibió acercarse o entablar contacto con las personas a las que espió.
En su declaración del 2 de febrero, declaró que como agente de la Delegación Provincial de Trelew de la Agencia Federal de Inteligencia, obtuvo información, produjo inteligencia y almacenó datos sobre 26 personas militantes del “No a la Mina”. Esta actividad está prohibida por la Ley de Inteligencia Nacional.
En este “trabajo” incluyó fotografiar a varias personas que concurrieron a la edición del programa “Casa Abierta” en Cholila, el sábado 14 de marzo de 2015. Portaban una bandera con la consigna “No a la Mina” y una bandera “Wiphala” de los pueblos originarios.
Con relación al archivo de los vecinos del “No a la Mina” dijo que Rivarola “lo abrió, lo vio e incluso dijo que le podía interesar”. En ese momento se dio cuenta que se le había “traspapelado”, “pero como me dijo que le podía interesar se lo dejé que lo copie”. Este archivo estaba en la carpeta “RAM”, que reconoció como suya, pero dijo que el archivo “no tenía nada que ver con el tema”.
Comentó que un día Rivarola lo llamó y le dijo: “Me mandé un cagadón”. Primero le dijo que le habían sacado la información y después que no sabía cómo se le había traspapelado. “Le dijo que sabía que iba a tener un problema muy grande y que por ende también lo iba a tener él”, declaró el espía. Le hizo referencia al archivo de activistas antimineros, él le dijo que no sabía ni de dónde había salido. Rivarola le dijo que tenía que hacer una denuncia. Después no tuvo más contacto.
Según el juez Otranto, el imputado se involucró en investigaciones judiciales en las que nadie pidió la intervención de la AFI. Por eso decidió llamó a declarar a las 26 personas individualizadas en el archivo que el espía denominó “Activistas antimineros en la zona de la comarca andina.doc”. También serán convocados Darío Calfunao, Cristina Danelón, Aymará Daniela Bares, Silvia Pérez, Lino Pizzolon, María Amalia Souza y Guillermo Vilanova. Además se ordenará la declaración testimonial del comisario Gómez, que prestaría funciones en Rawson.
La pericia informática de la Policía Federal, una vez que extrajo el contenido del disco rígido de la computadora del fiscal Rivarola, se concentró en la carpeta que contenía la información que se habría copiado del encuentro con el agente de inteligencia.
Sin embargo, Otranto advirtió una “importante contradicción” entre la versión de Rivarola y el análisis pericial sobre su computadora, que pone en duda el relato del fiscal provincial. Según Rivarola, copió la información que aportó el agente dentro de la carpeta del legajo de investigación en otra carpeta que llamó “Información inteligencia”. No obstante, la pericia determinó que las carpetas que fueron copiadas el 28 de mayo en la computadora de Rivarola directamente aparecieron grabadas en una carpeta llamada “Copia defensa”, que contenía la información que luego fue entregada a la defensora de uno de los imputados. Recién el domingo 30 de agosto de 2015, cuando estalló el escándalo y los fiscales denunciaron el episodio en el Juzgado, fue que toda esa información fue copiada en la carpeta “Información inteligencia brigada Puelo”.
Pero lo más llamativo es que los archivos examinados en el peritaje que el 28 de mayo pasaron a la computadora del fiscal, aparecieron grabados en la carpeta “Copia defensa” mencionada varias horas después de la reunión en que se traspasó la información.
Esto sugiere que, en realidad, en un primer momento de la entrevista, la información debió haber sido copiada en otra ubicación del mismo disco rígido. Posiblemente en una carpeta creada en ese momento con el número del legajo fiscal, tal como se aprecia de la grabación. Esa información debió haber sido trasladada cerca del mediodía mediante “copiar y pegar” a su ubicación en la carpeta “copia defensa” dentro de la carpeta del legajo fiscal que ya existía en el disco rígido.
No es un dato menor que los archivos no aparecen grabados en esa ubicación en un mismo horario como si hubiesen sido copiados en bloque. De esto se infiere la posibilidad de que ese día hayan sido copiados en la carpeta “Copia defensa” a medida que fueron examinados uno por uno en su ubicación original en el disco rígido.
Esta sospecha necesitará una pericia informático más exhaustivo y abarcadora de todo el disco rígido.

Fuente: Diario El Jornada