viernes, 8 de abril de 2016

La exposición de los renacuajos a los herbicidas aumenta la mortalidad por enfermedad fúngica

Un nuevo estudio demuestra que el herbicida atrazina provoca un aumento en la aparición de una enfermedad llamada quitridiomicosis, un mal mortífero que está provocando la disminución de este tipo de anfibios en todo el mundo.

Una dupla fatal
La combinación del herbicida atrazina con una enfermedad fúngica es particularmente letal para las ranas, según demuestra una nueva investigación de un laboratorio de la Universidad de Florida del Sur, que ha estado investigando la desaparición mundial de las poblaciones de anfibios. El biólogo Jason Rohr dijo que los nuevos hallazgos muestran que la exposición de los renacuajos a la atrazina aumenta la mortalidad de las ranas adultas, si éstas se contagian con un hongo quítrido, que en un conocido agente patógeno implicado en la disminución de anfibios en todo el mundo.La investigación se publicó en la revista Proceedings of the Royal Society B. "El problema es que el herbicida que acaba en el agua donde proliferan y se desarrollan primero los huevos y luego los renacuajos, durante la etapa acuática de la metamorfosis de los anfibios, afecta de manera negativa a las defensas de las ranas por lo que son más propensas a infectarse con el hongo en su etapa adulta", dijo Rohr.
¿Qué es la quitridiomicosis?
La Quitridiomicosis (“micosis" = enfermedad causada por un hongo) es la enfermedad que se produce cuando un anfibio está infectado con un gran número de “quitridos”, que es un tipo de hongo (Chytridiomycota) de los que hay aproximadamente 1.000 especies diferentes; todas viven exclusivamente en el agua o en ambientes húmedos. La infección se produce dentro de las células de las capas externas de la piel que contienen grandes cantidades de una proteína llamada "queratina", que la que hace que la epidermis resulte dura y resistente a las lesiones y es también el material con el que están hechos el pelo, las plumas, las uñas y las garras. La quitridiomicosis provoca que la piel se vuelva muy espesa debido a un cambio microscópico que los patólogos llaman "hiperplasia e hiperqueratosis".Estos cambios son mortales para los anfibios, porque a diferencia de otros animales, ellos absorben agua y sales minerales como el sodio y el potasio a través de la piel y no de la boca. Unos niveles anormales de electrolitos como resultado del daño provocado por los quitridos en la epidermis hacen que el corazón deje de latir y provocan la muerte del animal. Otros anfibios como las salamandras sin pulmones utilizan la piel para respirar, por lo que los cambios provocados por la presencia de quitridos podrían interferir con esta función y causarles asfixia. 
Afecciones del sistema inmunológico
Los experimentos demostraron que una exposición de seis días a concentraciones relevantes de atrazina, uno de los herbicidas más frecuentes en el mundo, provocaba un aumento de la mortalidad de las ranas 46 días después de la exposición a la atrazina si ésta se contagiaba con el hongo quítrido. Este aumento de letalidad del hongo fue impulsado por una reducción en la tolerancia a las infecciones de las ranas. Por otra parte, los investigadores no encontraron ninguna evidencia de recuperación de la exposición a la atrazina y comprobaron que el aumento inducido por este herbicida en la susceptibilidad a la enfermedad era independiente de cuando se produjo la exposición a la atrazina durante el desarrollo de renacuajos. Esto quiere decir que el efecto de disminución de las funciones del sistema inmunológico de las ranas, una vez expuestas a la acción del herbicida puede extenderse en el tiempo y no se experimentan mejoras, por lo que si el anfibio adulto contrae la infección por hongos, morirá irremediablemente. "Estos hallazgos son importantes porque sugieren que la exposición a la atrazina de los renacuajos puede ser breve, pero los efectos serán persistentes en el tiempo y aumentarán los riesgos de que estos anfibios se infecten de quitridiomicosis y mueran, dijo Rohr. "Nuestros hallazgos sugieren que la reducción de la exposición de las larvas de los anfibios a la atrazina podría disminuir drásticamente el riesgo de mortalidad asociada a un mal que se conoce está acabando con la población de estos animales en todo el mundo. Hasta que se publicaron las conclusiones de este estudio, los científicos sabían muy poco acerca de cómo la exposición de herbicidas en etapas tempranas de la vida de las ranas podría resultar ser un factor de riesgo que agravase las enfermedades infecciosas que se presentaran en los diversos estadios de la adultez.
En pos de la prevención
"La identificación de qué les afectaba a los anfibios en cuestión y exactamente cuándo lo hacía, son datos fundamentales que podrían facilitar la prevención de enfermedades en la fauna silvestre y en los seres humanos, un enfoque que a menudo es más rentable y eficiente que la medicina reactiva", explicó Rohr. Este es el último capítulo de la investigación que Rohr y su laboratorio ha llevado a cabo sobre el impacto de la atrazina en los anfibios y son consistentes con estudios previos que concluyeron que, si bien el producto químico normalmente no mata directamente a anfibios y peces, hay evidencia científica de que repercute negativamente en su biología, al afectar su crecimiento y los sistemas inmunológico y endocrino.

Fuente: http://www.ecoticias.com