lunes, 11 de abril de 2016

Canadá comenzó su temporada de caza de focas


Cada año se matan más de 400 mil focas en Canadá. Sin embargo, esta actividad tendría sus días contados ya que varios países han prohibido la importación de cualquier producto de este mamífero. A pesar de los varios intentos por detener esta cruel actividad, la temporada de cacería de focas en Canadá comenzó ayer domingo. Sin embargo, el gobierno aún no se pronuncia sobre  la cuota prevista para este año, pero se estima que será parecida a la de años anteriores, según ha indicado el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) del país del norte.
 
Cruel & unnecessary Canadian seal hunt about to start.Thanks to EU ban fewer seals killed.https://t.co/u7opp5ZmFt pic.twitter.com/7GSOUgjhwa
— IFAW EU (@IFAWEU) 7 de abril de 2016
Esto quiere decir que en unas cuantas semanas se cazarán más de 400 mil ejemplares de foca pía (Pagophilus groenlandicus), 60 mil de focas grises (Halichoerus Grypus) y 8.200 focas capuchinas (Cystophora cristata).
La focas del atlántico canadiense - en su mayoría crías con pocos meses de vida - se matan por su piel, por lo que la industria peletera es un buen consumidor. También se comercializan otros subproductos como los penes, lo cuales se le atribuyen propiedades afrodisíacas en el mercado asiático; el aceite, que Canadá promociona como un suplemento para la salud y la carne.
Mercado en crisis
La caza comercial de focas que se realiza desde 1990, se encuentra en su punto más bajo en la historia. Sólo unos pocos cazadores participan cada año, ya que el valor de las pieles de foca ha caído fuertemente debido a que la Unión Europea ha prohibido la importación de productos derivados de este mamífero desde 2009. A esto se suma otros 35 países que se han sumado a esta medida, como Kazajistán, Bielorrusia, México y Estados Unidos.
Con pocos mercados internacionales, la caza de focas cuesta más dinero que los impuestos que aporta esta actividad a la economía canadiense.  a la economía. Debido a esta crisis,el gobierno, la industria y los lobbistas han tratado de desarrollar nuevos productos de foca para "revitalizar" esta cuestionada industria. Pero todos estos intentos han fracasado.
Lo complejo del tema es que la actividad ofrece empleos a tiempo parcial por unas pocas semanas. Es por esto que el IFAW ha pedido al Gobierno de Canadá a poner en marcha un plan real para ayudar a las comunidades del atlántico canadiense.
Sheryl Fink, director Canadian Wildlife Campaigns, ha indicado que no hay razones suficientes para continuar esta actividad que se caracteriza por su extrema crueldad:
Las crías de foca continúan sufriendo a manos de los cazadores, ya que son golpeadas con palos o rifles. Los productos elaborados a partir de la caza comercial son completamente innecesarios. Gracias a la prohibición de la UE de productos de foca, la brutal masacre ya no es económicamente viable. Es hora de que Canadá ponga fin a la caza.

Imagen: ‪www.vanguardia.com.mx‬