sábado, 23 de abril de 2016

La deforestación ‘empuja’ a más de 500 especies a la extinción


La deforestación registrada en lo que va del S.XXI ha tenido efectos sobre la biodiversidad, según denuncia un estudio científico, en el que ha colaborado BirdLife International, y que apunta que esta situación ya ha acercado a, al menos, 500 especies de mamíferos, aves y anfibios a la extinción.
 
En este trabajo, publicado en 'Conservation Biology', se han analizado los cambios ocurridos entre 2002 y 2012 en una masa forestal que sirve de hogar a más de 11.000 especies. Para ello, se han empleado cientos de mapas de alta resolución y libre acceso de la plataforma Google Earth, captados vía satélite. 
 Según explican los investigadores, el propósito de esta investigación era aportar datos sobre el terreno que complementasen el marco de trabajo que ofrece la Lista Roja de Especies Amenazadas que elabora la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (IUCN, en sus siglas en inglés). En su última revisión, se analizó el estado de 63.837 especies, de las cuales 19.817 se encuentran amenazadas. Casi 4.000 se hallan en peligro crítico y otras 5.766 en peligro, el nivel inmediatamente inferior en cuanto a riesgo de extinción. Con estos datos en la mano, el estudio concluye que "la gran mayoría de las especies que atraviesan un creciente riesgo de extinguirse viven en zonas cuya masa forestal se ha visto severamente reducida". De hecho, el estudio sugiere que este riesgo de extinción es mayor del que hasta ahora se pensaba. "Los resultados son realmente sorprendentes. Los porcentajes totales de especies en situación preocupante aumenta un 15 por ciento en el caso de las aves, un 25 por ciento en el caso de los mamíferos y un 33 por ciento en anfibios", ha explicado el director científico de BirdLife International, Stuart Butchart. En total, y según los datos de la investigación, la deforestación de los últimos años habría afectado a entre 198 y 490 especies de anfibios, entre 215 y 253 aves y entre 51 y 131 mamíferos. "Nuestras conclusiones subrayan la necesidad de abordar con urgencia las causas de la deforestación y asegurar una conservación efectiva de las masas forestales, especialmente en aquellas áreas de las que dependen muchas especies amenazadas", ha apuntado Butchart.
LAS ESPECIES MÁS AFECTADAS
Los científicos han señalado que, entre las especies más afectadas está la cotorra colilarga (Psittacula longicauda), que ha visto cómo el 17 por ciento de su área de distribución --fundamentalmente en Indonesia y Malasia-- se ha perdido en los primeros años del siglo XXI. Este dato, según los autores, podría propiciar que su estado de conservación se agrave y pase a vulnerable dentro de la clasificación de la IUCN. Otro caso destacado es el de Atelopus flavescens, un sapo endémico de la Guayana Francesa que cuenta con apenas 400 kilómetros cuadrados de hábitat natural debido a la deforestación. Los autores estiman que su estado de conservación debería pasar de vulnerable a en peligro. Por su parte, la ardilla voladora de Hagen (Petinomys hageni) ha perdido más del 70 por ciento de los bosques donde habitaba, distribuidos entre Sumatra e Indonesia. Del mismo modo, los autores aseguran que los puntos más afectados por la deforestación en estos primeros años del nuevo siglo se ubican en América Central, la cara norte de los Andes, Madagascar, los bosques del arco oriental de África --en las montañas de Kenia y Tanzania-- y las islas del Sudeste Asiático. "Esta es precisamente la clase de investigación a escala planetaria que esperábamos poder apoyar cuando creamos Google Earth", ha explicado Dave Thau, responsable de desarrollo de Google Earth. "Nos hemos esforzado en poner grandes cantidades de datos y herramientas para analizarlos a disposición de investigadores que puedan usarlos. BirdLife International y sus colaboradores han dado a estas herramientas un gran uso, transformando los datos en conocimiento y ayudando al mundo a comprender mejor los retos ambientales a los que nos enfrentamos", ha indicado. Además, el técnico del área internacional de SEO/BirdLife, Jorge Fernández, ha apuntado que "los bosques, los humedales, los suelos bien conservados y los océanos son los principales sumideros de CO2 en el planeta y, por consiguiente, aliados imprescindibles para luchar contra el cambio climático". ep

Fuente: http://www.ecoticias.com