martes, 29 de septiembre de 2015

Danone el ‘rey’ de los residuos

Se estima que cada año, en el mundo, se vierten al océano 8 millones de toneladas de plástico. Si pensamos en el peso de una botella de Actimel respecto a su volumen, podremos hacernos una idea del volumen total que supone tal cantidad de plástico en el mar. 

Uno de los mayores problemas medioambientales actuales es el vertido incontrolado de plástico que no se degrada, que no desaparece sino que se hace cada vez más y más pequeño. La mayoría de plástico mal gestionado termina en el mar y por efecto de las corrientes se va reuniendo. En el Oceáno Atlántico existen cinco áreas, de superficie con dimensiones desconocidas, donde se observa esta acumulación de plástico; mientras que en el Océano Pacífico, caso más estudiado, el plástico agregado afecta a una superficie que es el doble de todo Estados Unidos. Se estima que cada año, en el mundo, se vierten al océano 8 millones de toneladas de plástico. Si pensamos en el peso de una botella de Actimel respecto a su volumen, podremos hacernos una idea del volumen total que supone tal cantidad de plástico en el mar. Además, debemos tener en cuenta que algunos de los componentes químicos con los que se fabrica el plástico son tóxicos y terminan incorporándose al medio mediante procesos químicos de degradación. Desgraciadamente este material no pasa desapercibido por los organismos; millones de animales de más de 370 especies de todo el mundo comen plástico, desde el plancton microscópico, pasando por cóndores, albatros, camellos, tortugas marinas, ballenas, incluso peces en la base de la cadena alimentaria de la que dependemos. Se estima que el plástico en el mar genera 100.000 muertes al año en todos los océanos del mundo. Afortunadamente, muchos ciudadanos, ciudades, provincias y países están tomando cartas en el asunto. Encontramos personas que utilizan bolsas de tela en el supermercado, tiendas que evitan el uso de embalajes plásticos innecesarios y países como Cabo Verde, donde en tan solo dos años quedará prohibido el uso, importación y comercialización de bolsas de plástico con el objetivo de crear una estrategia de desarrollo limpia, y un consumo ético y sostenible que garantice un turismo de calidad. La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se “suma” a la lucha contra el uso innecesario y abusivo del plástico colaborando con una empresa privada que regalará 115.000 envases plásticos de yogur para construir el mayor mosaico de botellas de plástico del mundo. Dice el concejal de Transportes, Playas, Movilidad y Distrito Centro, José Eduardo Ramírez, en el periódico La Provincia, que “con esta acción se quiere trasladar a la sociedad la importancia de reciclar los envases plásticos, que tanto usan los vecinos en su día a día y cuya correcta gestión después de su utilización resulta del todo esencial para asegurar la conservación del medio ambiente”. La realidad es que con esta acción la única que se beneficia es la empresa Danone que promociona su producto con el aval del Ayuntamiento de forma gratuita pasando de los pasillos de los supermercados de las grandes superficies a espacios públicos y a los medios de comunicación de forma masiva durante estos días. Ya se pueden encontrar envases de la promoción vacíos abandonados en la Playa de Las Canteras y en diferentes calles de la ciudad. ¿Es de sentido común que un concejal de una corporación municipal como la nuestra, se una en nombre de tod@s a semejante despropósito? ¿Acaso la empresa Danone al igual que ha contratado personal para repartir los envases de la promoción, ha contemplado la contratación de personal para la limpieza del residuo que está generando? ¿Qué sensibilidad ecológica posee la empresa cuando el producto que se promociona se vende en un envase plástico pequeño, cuando se podría comercializar en un envase de litro o en vidrio reduciendo la carga ambiental de su ciclo productivo? ¿Realmente Danone se hace cargo de los problemas ambientales que generan sus diferentes productos envasados en plástico? Una verdadera concienciación del reciclado pasaría por construir el mayor mosaico plástico del mundo a partir de los diferentes tipos de envases que encontramos cada día en nuestras playas, entre los que se encuentran, entre otros, envases de productos de Danone. De esto, sin lugar a dudas, nos sentiríamos orgullosas y orgullosos. 

Fuente original: http://www.ecologistasenaccion.org