jueves, 24 de septiembre de 2015

Rusia y Francia deciden prohibir la elaboración y comercialización de productos transgénicos


Tanto el gobierno de Rusia como el de Francia han decidido prohibir la elaboración y comercialización de productos con organismos genéticamente modificados. Cinco naciones europeas más han anunciado planes similares: Alemania, Escocia, Hungría, Letonia y Grecia.

En las últimas horas se conoció que el gobierno ruso tomó la determinación de prohibir la fabricación de productos con organismos genéticamente modificados (OGM).
“En cuanto a los organismos genéticamente modificados, hemos tomado la decisión de no utilizarlos en nuestra producción”, aseguró el vice primer ministro ruso, Arkady Dvorkovich, durante una conferencia de biotecnología en la ciudad de Kirov, según reportó RT.
Aseguró que “no es un asunto sencillo”, porque todavía se debe trabajar en las esferas de “influencia dentro del marco legal”, informó Sputnik.
En Rusia, el uso de transgénicos presentes en los alimentos producidos dentro del país ha disminuido de un 12% a un 0.01%.
Se estima que solo hay 57 productos legales que incluyen transgénicos en su composición.
La Ley que obligará a registrar todos estos productos entrará en vigor a mediados del año 2017, según Natural News.
Francia, libre de OGM
Por su parte, el gobierno de Francia anunció que hará uso de sus facultades legales, dentro de la legislación de la Unión Europea, para declararse en el corto plazo, libre de OGM.
El objetivo de la decisión es evitar riesgos ambientales asociados al uso de este tipo de cultivos, por ejemplo, derivados de la inherente polinización aérea, que puede contaminar las especies autóctonas.
En marzo de 2014 el gobierno francés decidió prohibir la comercialización, utilización y cultivo de maíz genéticamente modificado MON 810, producido por el grupo estadunidense Monsanto.
Se trata de una variedad que produce una proteína natural que las protege de los daños causados por las larvas de ciertas especies de lepidópteros.
Según datos científicos, el cultivo de semillas de maíz MON 810 “presentaría riesgos para el medio ambiente, así como un riesgo de propagación de organismos dañinos convertidos en resistentes”.
Por su parte, otras cinco naciones europeas más han anunciado planes similares: Alemania, Escocia, Hungría, Letonia y Grecia.