martes, 15 de septiembre de 2015

Manifiesto de RENACE Argentina




De la 38º Asamblea Anual de la Red Nacional de Acción Ecologista
11 al 13 de setiembre 2015 Buenos Aires, Argentina. En su 30 aniversario

In memoriam Javier Rodríguez Pardo
Dedicamos esta Asamblea a nuestro incansable, leal e íntegro compañero fundacional de éste y tantos otros espacios de activa defensa de la Vida. 
Supo infundir fuerzas en los momentos más difíciles, nos enseñó perseverancia para sostener procesos que parecían imposibles, y derramó siempre sensibilidad y amor.

De la ciencia digna

RENACE celebra la creación de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza de América Latina, un colectivo que reacciona ante los espacios académicos cooptados por los intereses económicos, con el objetivo de producir ciencia al servicio de los pueblos y de la vida.

Del sistema agroalimentario agroecológico, sostenible y solidario

     Desde la RENACE continuamos promoviendo el cambio del sistema agroalimentario transgénico hegemónico debido a los daños y riesgos ambientales, sociales y económicos que produce.
    Cada año los cultivos transgénicos se extienden más y ocupan ya en nuestro país las tres cuartas partes de la superficie total cultivada. Cada año se multiplican las resistencias populares a la radicación de instalaciones de corporaciones químico-semilleras en nuestras provincias. Sigue sustentándose en argumentos fraudulentos generados por los propios intereses agroindustriales corporativos que manejan el comercio mundial de alimentos y su distribución.
     Insistimos en que este modo de producción industrial con alta demanda de insumos altera el funcionamiento de los ecosistemas liberando al ambiente  semillas transgénicas y agroquímico biocidas; modificando procesos ecológicos esenciales y el equilibrio biológico entre las especies y los nutrientes. Estas alteraciones obligan al uso cada vez mayor de agrotóxicos biocidas y fertilizantes, siendo por añadidura el principal responsable de la generación antrópica de los gases de efecto invernadero.
     Reiteramos que desde el punto de vista social y económico, pone en riesgo la soberanía alimentaria, ya que concentra el control de la producción, comercialización y utilización de insumos básicos y destruye las culturas que reproducían la complejidad ecosistémica.
     Seguimos alertando que genera grandes impactos en la salud de la población, poniendo en riesgo la sostenibilidad económica integrada del sistema productivo, entregando al mercado alimentos de menor valor nutricional que contienen residuos de agroquímicos biocidas.
     Interpelamos al Estado Nacional que a través del Gobierno guarda silencio ante estas evidencias irrefutables, que hemos sabido exponer en tantos espacios populares, académicos y políticos.
     Nos mantenemos en alerta y exigimos información sobre el oscuro proceso de revisión de carcinogenicidad del herbicida más usado en el país, que ha iniciado la OMS a través de irregulares convocatorias a comisiones de expertos, muchos de los cuales tienen claros conflictos de interés.
     Este conflicto de cientificidad da cuenta con claridad de que cuando los estudios son serios y científicos concluyen que el glifosato enferma y mata, tal como lo viene confirmando la denuncia de los pueblos fumigados en toda la zona sojera desde hace décadas, biológicamente erosionada por el modelo agrícola industrial.
El oficialismo, sin importar el partido político de pertenencia, tiende a ser socioambientalmente depredador en beneficio de los intereses privados.
Alertados por las evidencias que hemos recogido, solicitamos además que a los análisis actuales realizados en los Centros de Hemoterapia autorizados en "sangre para transfusión", se les incorpore la búsqueda de principios activos químicos utilizados en explotaciones agrícolas y fruti-hortícolas en el territorio nacional.
     Desde la RENACE proponemos y celebramos un sistema agroalimentario agroecológico, familiar, campesino, solidario, diversificado e inclusivo, que recupera la soberanía alimentaria y preserva las funciones ecosistémicas de los sistemas productivos.
     Ese sistema está en marcha y florece a lo largo y ancho de todo nuestro país, en la forma de múltiples experiencias agroecológicas pequeñas o extensivas que nos llenan de esperanza y demuestran que otro modo de producir comida, es posible. Un modo que produce alimentos sanos, naturales, sin biocidas ni eventos transgénicos, cerca de los consumidores. 

De la minería y las políticas extractivas
     RENACE participa de las luchas de las comunidades que defienden sus ecosistemas y sus culturas contra la megaminería hidrotóxica y reclama  que se modifique la Ley de Inversiones Mineras, que permite y avala la contaminación y el saqueo.
     Las comunidades siguen alertas y reactivas frente a las posturas políticas que anuncian la intensificación de extractivismo minero. Promovemos el restablecimiento de la legislación contra la megaminería hidrotóxica y defendemos las normas protectivas existentes.
          Advertimos la importancia de apoyar los estudios de reconstrucciones  paleoclimáticas en las cavernas de la Cuenca Neuquina, como asimismo en los glaciares, a fin de contribuir a los estudios estadí­sticos de cambios climáticos.      El norte neuquino y el sur mendocino constituyen un área geológica que además coincide con los espacios socialmente más postergados de ambas provincias, donde se verifica un despoblamiento rural, lo que favorece el asentamiento de emprendimientos megamineros y petroleros contaminantes, aunque las externalidades también impacten aguas abajo en las cuencas hídricas. Las cavernas son depósitos de información paleoambiental y paleoclimática y de fauna endémica, es indispensable que las áreas protegidas cuenten con adecuados planes de manejo y adecuados programas de uso público. Sabemos que las áreas protegidas no son islas y están insertas en ecosistemas más amplios que es necesario renaturalizar.
De la Ley de Semillas
     RENACE se opone a la modificación de la Ley de Semillas posicionados en el rechazo frontal a cualquier intento de apropiación de la vida a través de los derechos de propiedad intelectual. Somos parte de la Campaña “No a la nueva Ley Monsanto de Semillas en Argentina” junto a decenas de organizaciones sociales, campesinas y políticas de todo el país. El anteproyecto de Ley al que hemos podido acceder impide el denominado “uso propio” de las semillas, al limitar la posibilidad de “guardar semilla” para la siguiente cosecha e ilegaliza o restringe gravemente prácticas que han estado en vigencia desde los inicios de la agricultura, abriendo las puertas para que se profundice la expropiación y privatización de la biodiversidad agrícola y silvestre de Argentina y fortalece aún más la posibilidad de apropiación al extender por veinte años el derecho de obtentor. Fortalece un sistema policial para asegurar que las disposiciones de la Ley se observen “adecuadamente” y permite el decomiso y embargo de los cultivos y cosechas de quienes sean acusados de no cumplir con la Ley considerándolos, además, delitos penales. Este proyecto de ley legitima la privatización de la vida. RENACE seguirá trabajando junto a todas las organizaciones comprometidas con la Soberanía Alimentaria para que las Semillas sean reconocidas como un Patrimonio de los Pueblos al servicio de la Humanidad y no como una mercancía en manos de las corporaciones.
De las tierras públicas urbanas 
     Los movimientos vecinales y ecologistas siguen manteniendo duras luchas contra las administraciones para la defensa de los espacios verdes públicos urbanos, para la preservación del paisaje y el respeto de los usos para los que fueron creados, para la conservación del patrimonio arquitectónico, paisajístico y artístico, en oposición a los proyectos y leyes que  enajenan los espacios públicos, que los desnaturalizan para la explotación comercial privada.
     En Buenos Aires, por ejemplo, se solicita la creación de un Sistema Metropolitano de Grandes Parques en base a tierras públicas nacionales y de la Ciudad, última reserva existente. RENACE denuncia que los participantes de estas campañas reciben amenazas, represalias o demandas judiciales. 
De la fauna
     RENACE acompaña la lucha contra el tráfico de fauna silvestre, y denuncia la depredación sin control de la fauna oceánica y continental.
     La pérdidas de ecosistemas produce desplazamientos de especies hacia zonas urbanizadas generando situaciones como la cacería  y matanza  sistemática de pumas, habiéndose realizado muchas reuniones y pedidos, presentado miles de firmas pidiendo la derogación de esas legislaciones desactualizadas y sin embargo, la matanza continúa. Es imperioso hacer estudios serios sobre el daño real que haga este felino a la ganadería, así como censos fidedignos del estado de las poblaciones y medidas integradas de control y planes de manejo que no impliquen necesariamente su matanza. 
Del agua, y del agua por gas y petróleo
     En nuestro posicionamiento adverso al petróleo por su contaminante proceso extractivo y su impacto en la naturaleza y el clima, y promoviendo una transición hacia la diversificación energética con energías renovables y limpias, RENACE denuncia la estructura de corrupción que sostiene al sistema de fractura hidráulica o Agua fracking en Argentina y las perforaciones off shore, promovido por el Gobierno de la Nación junto con las provincias petroleras en alianza cómplice con sus respectivos municipios, con sus aliados en el poder legislativo y judicial, en concomitancia con países inversionistas; empresarios y técnicos profesionales que aceptan envenenar el Agua para generar petróleo.
     Usar y contaminar el agua de nuestros ríos para obtener gas y petróleo es una actitud incongruente, amoral y ecocida, en perjuicio de nuestras  próximas generaciones. Advertimos además el descuido de las aguas subterráneas en todo el territorio, en particular donde las actividades productivistas/extractivas vuelcan compuestos químicos en suelos, sin identificar las áreas de recarga de los acuíferos para uso y consumo. Hace una década el Consejo Hídrico Federal había anunciado el Plan Nacional de Recursos Hídricos, que justamente preveía lo anterior y procuraba el menor impacto sobre el medio. Esto no se difunde. Tampoco que el Plan Nacional de Aguas Subterráneas suponía la confección de Mapas Temáticos de Aguas Subterráneas, para biorreferenciar los focos de contaminación, como feed lot, sembradíos, perforación para termas, efluentes; previendo la identificación de Áreas de Recarga. Nada de ello se ha hecho, por lo cual se invisibilizan las  zonas vulnerables.
     Nos manifestamos profundamente preocupados porque el agua se está contaminando, agotando y privatizando.         Reclamamos la restitución de los 35 metros del camino de sirga y el acceso público a los cursos de agua. Exigimos la incorporación a los análisis de aguas de consumo en plantas potabilizadoras, la pesquisa de químicos utilizados en la agricultura industrial, en la minería, así como de los productos veterinarios utilizados en los Feed lot.  
De la energía nuclear
     RENACE refuerza su fundacional postura antinuclear y denuncia el ocultamiento de los descomunales costos, la permanente inseguridad y sus riesgos invalorables.
        La energía nuclear es la más cara de la historia, la más insegura e incontrolable, y solo es posible en Argentina y en el mundo amparada en el secretismo y la mentira. 
De la Encíclica “Laudato Si” 
     Vemos con beneplácito la encíclica Laudato Si del Papa católico, ya que pone en relieve ante la comunidad cristiana y el mundo occidental el deterioro de los ecosistemas  de los cuales forma parte, y con los cuales evoluciona y  auspicia un cambio radical necesario para la vida en el  planeta. Porque integra la ciencia y la razón con la fe y la espiritualidad, y propone también la integración de las diversas sociedades y culturas entre sí. Porque llama a la reflexión y a la acción, a la revisión del sistema capitalista para la construcción de un mundo digno, para toda la humanidad en la naturaleza. 
De los pueblos originarios  
     Exigimos a las autoridades nacionales y provinciales el respeto a las comunidades de los Pueblos Originarios, sus territorios y su cultura. Nos solidarizamos con las comunidades en su lucha por la recuperación territorial, repudiando las acciones de inteligencia sobre vecinos y periodistas que apoyan las autonomías y los procesos de descolonización. 
De las reacciones sobre los pueblos 
     RENACE repudia las acciones violentas que patotas de las dirigencias sindicales, asociadas a gobiernos y corporaciones organizan  contra las expresiones ciudadanas en defensa de la vida. Repudiamos la criminalización, judicialización y  espionaje que en diferentes provincias del país se vienen sucediendo de manera recurrente y preocupante.