martes, 8 de noviembre de 2016

Chile: Las amenazas que debe enfrentar nuestra fauna nativa en riesgo de conservación

Varios factores atentan contra las especies autóctonas de nuestro territorio. La presencia del ser humano es una de las más importantes. La Corporación Nacional Forestal (Conaf) administra actualmente 36 Parques Nacionales, 49 Reservas Nacionales y 15 Monumentos Naturales, los cuales conforman el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado.

La función de éstas sería la protección de flora y fauna nativa con problemas de conservación y que pueda estar amenazada por distintos factores, de ahí la importancia de resguardar y respetar estas áreas que pertenecen a todos los chilenos.
Respecto a nuestra fauna nativa, son varias las amenazas que ésta debe enfrentar y que dependen, en parte, de la variada geografía de nuestro territorio.
Si bien la acción de los seres humanos es un factor importante, lo que ocurre con la caza no llega a ser tan determinante.
Así, algunas de las principales amenazas que debe enfrentar la fauna nativa en las áreas protegidas es el ganado doméstico (vacas, ovejas, cabras, etc.), perros asilvestrados; especies exóticas invasoras, incendios forestales y la extracción de recursos naturales.
Algunos ejemplos:
En el caso de la chinchilla chilena, especie que se encuentra en peligro de extinción, las principales amenazas serían la ganadería que se desarrolla en las áreas cercanas a la Reserva Nacional, los incendios forestales, la degradación de su hábitat natural y los proyectos viales que generan una barrera al desplazamiento de la especie.
El picaflor de Juan Fernández también está en peligro. Esta especie debe enfrentar la presencia de flora y fauna exóticas, el retroceso del bosque nativo y la existencia de depredadores no naturales como gatos domésticos o roedores.
En tanto, el pingüino de Humboldt que se encuentra en estado vulnerable, debe lidiar con la pesca, la sobreexplotación de los recursos pesqueros, la presencia de especies exóticas y el turismo que genera una perturbación para la conservación de este animal.


Por su parte, la vicuña está en peligro y una de sus principales amenazas es la caza ilegal. Esto constituye una diferencia con otra fauna ya que la cacería no es un factor de riesgo tan determinante como lo era hace algunos años.
"El tema de la cacería está focalizado en algunas especies, pero hoy día no es una amenaza que esté mermando las poblaciones, sí lo hizo en su tiempo, pero ya no lo es. Hoy, los únicos datos de cacería que tenemos están focalizados para la vicuña, en algunos sectores...Acá la cacería está localizada en algunos hechos puntuales. Hay bandas internacionales que están cazando la vicuña porque su fibra tiene un buen valor", explica Moisés Grimberg, jefe del Departamento de Conservación de la Diversidad Biológica de Conaf.
El experto también se refiere a la importancia de cuidar y preservar las áreas protegidas que administra la Conaf, ya que en algunos casos se ha llegado a mantener e incluso aumentar el número de ejemplares de una especie que estuvo amenazada. "Esto se logró a través de mayor fiscalización, de crear estos espacios resguardados y de protección", agrega.

Fuente: veoverde.com