sábado, 26 de marzo de 2016

Las praderas marinas de Rottnest Island (Australia), ‘arrasadas’ por las embarcaciones turísticas

Scientific Reports ha estudiado las cicatrices provocadas por las cadenas de las anclas en las bahías de la isla de Rottnest, uno de los iconos turísticos de Australia.

Una extensión de 48.000 m2 de praderas marinas de la costa de Rottnest Island (al oeste de Australia), han sido arrancadas por las casi 900 cadenas de ancla de las embarcaciones de recreo que amarran en la zona, según una investigación dirigida por científicos del ICTA-UAB. La investigación, publicada hoy en Nature: Scientific Reports ha estudiado las cicatrices provocadas por las cadenas de las anclas en las bahías de la isla de Rottnest, uno de los iconos turísticos de Australia. El profesor Oscar Serrano, de la Edith Cowan University (ECU, Australia) y del University of Western Australia, junto con Paul Lavery, también de la ECU, y el investigador del Departamento de Física y del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la UAB Pere Masquè, han liderado esta investigación. Según destacan los investigadores, las cadenas de las embarcaciones han arrancado la vegetación del fondo marino. "Cuando los barcos anclados se mueven debido a las corrientes, el viento y las olas, arrastran una pesada cadena que actúa como si fuera un rastrillo, arrancando toda la vegetación que encuentra a su paso", dice Oscar Serrano, "y esta vegetación no vuelve a crecer ". "Desafortunadamente, la calma y la protección de estas bahías, atractivas para anclar las embarcaciones, también han favorecido que sean un hábitat primordial para las praderas marinas". Los esfuerzos para preservar las praderas utilizando amarres que no dañan el fondo marino en algunas zonas ha permitido recuperar la vegetación submarina en estas áreas, pero globalmente, las praderas marinas están disminuyendo. Esto es debido a que las cicatrices de los amarres de la Stark Bay, al norte de la isla, se han incrementado un 500%, de 2000 m2 a 9000 m2 en los últimos 35 años debido a la erosión de las zonas arrastradas por la acción de las olas. "Una vez que las cadenas han iniciado el proceso de arrastre, las olas siguen incrementando las áreas dañadas". "En Stark Bay hemos visto como las zonas sin vegetación se han ido combinando en áreas cada vez mayores sin vegetación". La destrucción de las praderas marinas tiene implicaciones importantes para los ecosistemas submarinos, favoritos para el recreo de los habitantes de la cercana ciudad de Perth, en la costa del continente. "Las praderas son un hábitat importante para muchas especies de peces y una fuente de alimento para las tortugas y los dugongs (mamíferos marinos en peligro de extinción)". "Y aún es más importante en un sentido global, ya que absorben el CO2 a un ritmo 40 superior al de las selvas tropicales", afirman los investigadores. "Esto quiere decir que, cuando esta vegetación se arranca, se libera una gran cantidad de CO2 acumulada a lo largo de cientos de años en la atmósfera". El estudio de algunas muestras de vegetación ha demostrado que, en promedio, más del 75% del carbono absorbido por las praderas se ha liberado a la atmósfera.

Fuente: http://www.ecoticias.com