miércoles, 30 de marzo de 2016

Las pulgas invasoras

“Dos pequeños artrópodos, las pulgas de agua espinosa y anzuelo están causando enormes y costosos estragos en los Grandes Lagos de EEUU y Canadá y nadie tiene idea de cómo hacer para que desaparezcan o al menos para paliar los daños que ocasionan.”

Ingratos vecinos
Ambas especies son foráneas, de hecho aparecieron procedentes de Eurasia en el agua de lastre de los buques de altura en 1982 la espinosa (Bythotrephes longimanus) y 1998 la anzuelo (Cercopagis pengoi), pero se han adaptado tan bien al entorno que hoy son un peligro para otras especies autóctonas y ocasionan pérdidas millonarias por sus perniciosos efectos sobre la economía del lugar. Estos invasores son parte del zooplancton, pequeños animales que dependen de las corrientes de agua y de los viento para moverse grandes distancias y que prefieren lagos grandes y profundos, pero también pueden encontrarse en aguas más superficiales. Son capaces de reproducirse sexual, asexualmente y por clonación y pueden multiplicarse muy rápidamente. Cuando se reproducen sexualmente, los huevos pueden sobrevivir durante el invierno en el fondo de los lagos y hasta ser transportados largas distancias en barcos o equipos si se mantienen húmedos. La dieta principal de estas pulgas de agua se basa en consumir vorazmente zooplancton de menor tamaño que ellas. La pulga espinosa se ha encontrado en todos los Grandes Lagos y en más de 100 lagos interiores en Ontario. La especie también se ha reportado en el lago y el río Winnipeg en Manitoba. La pulga anzuelo se estableció en los lagos Ontario, Erie y Michigan, así como en algunos lagos interiores en el estado de Nueva York.
Impactos
Los investigadores afirman categóricamente que las pulgas espinosas son la mayor amenaza para la biodiversidad y la estructura de las comunidades de zooplancton nativo a los que han tenido que enfrentarse los últimos tiempos. Debido a que su dieta principal es el zooplancton, acaba por reducir los suministros de alimentos para peces pequeños que son la fuente de ingresos para el negocio de la pesca deportiva, como la lucioperca y la perca amarilla. Además ambas especies son capaces de engancharse en los sedales de las líneas y los equipos de pesca comercial y deportiva, por lo que ocasionan importantes pérdidas en equipamiento al inutilizar los sistemas de recogida y lanzamiento.
El problema de la claridad
El lago Mendota en el norteamericano estado de Wisconsin es famoso por su gran calado y al mismo tiempo por tener un nivel de claridad en sus aguas que permite que los pescadores vean perfectamente el fondo a 10 metros de profundidad. Este fenómeno ha sido estudiado por muchos científicos ya que en el fondo de dicho lago se acumulan fertilizantes que llegan allí por escorrentía y hacen prosperar determinadas algas que en condiciones normales enturbian el fondo, pero una pequeña diatomea la Daphnia pulicaria es la encargada de alimentarse de ellas y mantener la cristalinidad de las aguas. Como toda especie invasora, mientras se hace un lugar en la cadena trófica del sitio donde se instala, rompe el equilibrio existente y esto es lo que está haciendo la pulga espinosa ya que se come a las diatomeas; al disminuir sus predadores naturales las algas han comenzado a pulular y por tanto el agua se enturbia, para decepción de los visitantes. Este problema se ha convertido en un auténtico dolor de cabeza para el conjunto de las personas que se dedican a explotar económicamente las límpidas aguas de este lago; desde los organizadores de partidas de pesca hasta los hoteleros y restauradores del lugar están empeñados en acabar con las pulgas. El problema es que exterminar a una especie tan pequeña y al mismo tiempo tan prolífica es una tarea completamente impensable; se cree que si removieran los fosfatos que están en los fondos del lago y que hacen crecer las algas, se podría controlar la cantidad de estas minúsculas plantas y de esa forma se recuperaría la transparencia de las aguas. Pero hacer eso costaría una verdadera fortuna que estiman podría alcanzar los cien millones de dólares, además de constituir una faena complicada y muy difícil de realizar, porque el proceso tendría que hacerse de manera lenta y controlada, para no romper más aun el frágil equilibrio del ecosistema del lago.
Una reflexión final
El ejemplo de estas pequeñas invasoras debería ser más que representativo de los estragos que puede causar la introducción de especies foráneas en los ecosistemas. Parece mentira que un ser tan minúsculo sea capaz de causar tanto daño, pero esa es la realidad. Y que conste que se habla de una problemática cuyas consecuencias experimentan los seres humanos, habría que saber qué opinan los cientos de especies autóctonas que ven amenazado el equilibrio de sus hábitats por culpa de unos pequeñísimos seres que se colaron en sus vidas, solo para hacerles más difícil su ya complicada existencia.

Fuente: http://www.ecoticias.com/naturaleza/113583/Las-pulgas-invasoras