Del cuidado personal a los océanos: por una farmacovigilancia marina
Hay formas de contaminación que aprendimos a reconocer: una mancha de petróleo, una bolsa flotando, el color extraño del agua, la ribera de los ríos llenos de electrodomésticos. Éstas son señales visibles que nos permiten identificar rápidamente que algo no está bien. Texto por Camila Ahrendt Pero, ¿qué pasa cuando la contaminación es invisible al ojo humano?, ¿qué pasa cuando el impacto no está en la superficie, sino en quienes habitan el mar? Tal vez la pregunta no es qué estamos viendo en el océano, sino qué está ocurriendo sin que lo notemos. Porque, aunque el azul del mar parezca imperturbable, hoy sabemos que el océano está contaminado y de diversas maneras. ©Naja Bertolt Jensen ©Tim Mossholder La procesión de los químicos Hoy enfrentamos una verdad que es incómoda, y es que los compuestos que sostienen nuestro estilo de vida y bienestar —antidepresivos, ansiolíticos, antibióticos, hormonas y productos de cuidado personal— no desaparecen tras cumplir su función en nuestros cuerpo...