La “peruanización” argentina avanza a trompicones
Ni Dinamarca, ni Noruega: Argentina quiere ser Perú. O al menos es lo que abiertamente defienden el gobierno actual y sus aliados. Su horizonte se sitúa así en un país con enormes desigualdades sociales y una inestabilidad política estructural. Pero que, gracias al blindaje normativo de su arquitectura económica liberal, así como al impulso del extractivismo como vía de inserción primario-exportadora en los mercados globales, ha conseguido mantener un equilibrio macroeconómico estable, deslindado en última instancia de su realidad político-social. Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate Gorka Martija Rodrigo Resolver vía extractivismo y explotación masiva de los bienes naturales el histórico desequilibrio exterior argentino –en función del cual el valor y el flujo de dólares condicionan absolutamente la agenda nacional– es precisamente, cueste lo que cueste, el objetivo inequívoco del proyecto económico de Milei. Incluso al extremo de transformar el relato aspiracional de un país semipe...