El director del servicio de cambio climático del programa Copernicus advierte de que ya no existe el clima en el que vivieron nuestros antepasados
En un edificio rehabilitado del centro de Terrassa (Barcelona), en una vivienda con diseño bioclimático y placas solares en el tejado, con unas puertas que se abren a un pequeño patio trasero donde crecen limones, pimientos y fresas, vive con su familia el climatólogo italiano Carlo Buontempo (Roma, 53 años). El director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea, pasa parte del tiempo en Bonn (Alemania), donde tiene su despacho. Clamante Alvarez En un momento en el que EE UU y otros países dificultan la monitorización científica de los datos con los que se realiza el seguimiento del calentamiento del planeta, resulta todavía más relevante el servicio climático que dirige Buontempo, que además de los satélites trabaja con un superordenador en Bolonia al que llegan cada día 800 millones de registros de la Tierra. Sobre todo, tras un verano que ha disparado las alarmas en Europa desde el punto de vista del clima, y que el f...