El mal nuestro de cada día
Te vaciaremos y te llenaremos de nosotros. —George Orwell, 1984 El mal no siempre necesita camuflarse bajo grandes ideologías ni aparatos represivos visibles. A veces le basta con administrarse a través de instituciones, burocracias, medios de comunicación, algoritmos, mercados. Y eso no lo hace menos peligroso; solo lo hace más invisible. Es una corrupción que no es accidental, coyuntural ni periférica: es estructural, constitutiva del sistema mismo. No se trata de psicopatologías aisladas, se trata sobre todo de una configuración relacional colectiva profundamente degradada. Jesus Olmo De este trasfondo se ha ocupado la llamada ponerología, que ha estudiado cómo la psicopatía a gran escala ha convertido en herramientas de dominación todo un repertorio de técnicas derivadas del psicoanálisis y de la psicología social. Esas técnicas, lejos de buscar la emancipación, el conocimiento o la autonomía de las personas, llevan décadas aplicándose para intensificar el control emocional y asegu...