Pensamiento crítico
Hay unos pocos que se benefician de desincentivar la reflexión. No fui demasiado incrédulo de pequeño; más bien ingenuo. No fui el lector más ávido, ni de libros, ni de noticias, ni el ciudadano más preocupado por el bienestar común. Creo que con 12, 16, o incluso 20 años, quizás es (o era entonces) pronto para juzgar a alguien por su ideología o por su capacidad de reflexión crítica, aunque evidentemente estoy sesgado por mi propia experiencia. Sin embargo, he de decir que, al no existir Facebook, Instagram, TikTok o Twitter como medios mainstream, no recuerdo haber pasado horas diarias “matando neuronas” viendo contenido que otros, más listos que yo (aunque no necesariamente más inteligentes), creaban para lucrarse a costa de que yo (y muchos otros) lo consumiéramos. David Bañas Este no es un artículo optimista. Creo que estamos en un momento histórico que está saliendo del ritmo oscilante que supuestamente hemos repetido hasta ahora. No soy capaz de vislumbrar cómo la polarización c...