Los bufones del poder y el poder de los bufones
El poder detrás del espectáculo: Caquistocracia, élites y "la política de la distracción" (El Tábano Economista) En una de sus disertaciones, el filósofo surcoreano Byung-Chul Han formuló una tesis incómoda: la democracia contemporánea no está al borde del abismo, sino que avanza hacia él con paso sostenido y buen ánimo. Los líderes que la conducen —impredecibles, estridentes y, sobre todo, abiertamente incompetentes— no son anomalías del sistema. Son su pararrayos funcional. Su visibilidad absorbe la indignación, el escrutinio y la energía política de la sociedad, mientras el poder administrativo real —bancos centrales, corporaciones, fondos de inversión, las élites en general— opera en una opacidad sin cámaras ni resistencia. Por Alejandro Marcó del Pont En ese esquema, Milei, Trump, Meloni o Abelardo de la Espriella no “podrían existir” como accidentes. Son necesarios para que el sistema siga funcionando sin que nadie pregunte quién redacta las leyes de desregulación o qu...