Informe final del 61º encuentro de la CBI







Temor y aversión en Madeira
 
Comentario por el Capitán Paul Watson 
Resulta difícil de creer que el Dr. Sidney Holt acuda a su 50º encuentro de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) aquí en Madeira. Desde ese primer encuentro en Cambridge en 1959 hasta este muy extraño, raro y loco encuentro de la comisión ballenera de hoy, ha visto una vida de frustraciones, descarada avaricia, histerismo, hipocresía, profunda estupidez, arrogancia impresionanate e ignorancia increíble. También ha observado los hilos de consistencia que han unido cada grupo de personas de la CBI: la inefectividad, las poses, el sinsentido burocrático y la confusión, establecidos en un cimiento ensamblado de matanza macabra, avaricia e interés personal.
La CBI ha sido siempre y sigue siendo un demente chiste cruel, por supuesto, cruel para las ballenas y de no ser por este sufrimiento agonizante de estas inteligentes y gentiles criaturas, estas cuestiones anuales serían graciosísimas. La mayoría de estos payasos haciéndose pasar por delegados comparten los mismos rasgos macabros del infame Joker. Hablan con despreocupada insensibilidad sobre el asesinato de seres sensibles cuyos cerebros son más grandes y más complejos que los nuestros. Es lo que hubiera sido una conferencia anual de los guardias de los campos de concentración Nazis de haber salido Hitler victorioso.
Puedo imaginarme discusiones como la importancia de la investigación médica letal y de una evaluación de la población de los judíos y gitanos y el efecto de sus patrones de consumo sobre los suministros de cerveza alemana o paneles científicos para investigar si los judíos en realidad sienten dolor y las formas de mejorar las cámaras de gas para que sean más humanas. La clase de delegados que ahora acude a los encuentros de la CBI serían los mismos que se esperaría condenarían cualquier medida para salvar a los judíos en las zonas establecidas de protección judías.
El aspirante a Dr. Mengele en el Instituto Japonés de porquería de Investigación de Cetáceos son inmunes a los gritos de las ballenas embarazadas moribundas. Miden y disecan fetos de ballenas con la misma profesionalidad fría que los carniceros de Buchenwald mostraban al mundo justo un año antes de fundar la CBI.
Los cutres argumentos científicos de Japón resultaron muy graciosos. Insistieron en mostrar una presentación en power point sobre el análisis de los contenidos de las vísceras de la ballena durante la hora de la comida. La única investigación que los balleneros japoneses están llevando a cabo es el desarrollo de producto y márquetin de la investigación de la carne de ballena. El número de este mes de New Scientist rebate la credibilidad de esta ridícula artimaña de caza de ballenas de investigación científica. En busca de hacer parecer tontos al resto del mundo, los japoneses están siendo la risa en la comunidad científica.
La pasada noche, no pude evitar de reir al ver al jefe ballenero islandés Khristjan Loftsson sentado en el vestíbulo del Hotel Pestana Casino Park junto con otros tres hombres sorbiendo un bebida afrutada rosa con unas pequeñas sombrillas color albaricoque.
La operación ballenera islandesa prosigue debido a este hombre y la reputación de una nación entera está siendo deshonrada en sangre debido a la particular perversión cetaceidal de este hombre. Su insistencia en penetrar las inocentes ballenas con arpones explosivos reemplazando su pequeño pene resulta menos que patético.
Mientras tanto, algunos de los delegados africanos y caribeños estaban haciendo buen uso de sus fondos deslizados en sus bolsillos por los japoneses a cambio de sus votos. Es divertido ver a las prostitutas gastando dinero en prostitutas y lanzando fichas como confeti en la mesa de la ruleta mientras fuman puros habanos, todo bajo el pretexto de regular la caza ballenera.
Los delegados a la CBI están divididos en tres grupos. Por un lado están las crueles naciones balleneras de Japón, Noruega, Islandia y Dinamarca con su séquito de seguidores de pagar a las naciones de poco valor del tercer mundo que han prostituido su voto a sus dueños de marionetas japoneses. En el otro lado están las acérrimas naciones por la conservación de las ballenas lideradas por Australia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Nueva Zelanda. En el tercer grupo están los cazadores de subsistencia aborigen que tienden a confundir y fastidiar el proceso entero con su insistencia de que el asesinato de ballenas es parte de su cultura.
La única cosa de los tres grupos que pueden y están de acuerdo es en condenar a Sea Shepherd y una vez más la delegación ballenera japonesa se ha asegurado de que la Sea Shepherd Conservation Society recibe la máxima cantidad de atención en el encuentro anual de la Comisión Ballenera Internacional.
El Dr. Sidney Holt escribió el 25 de junio en la edición de Eco que:
“De nuevo la CBI ha gastado mucho tiempo, discutiendo la interacción la última temporada entre la Sea Shepherd Conservation Society (“la organización que no nombrarán”) y la flota ballenera japonesa en el Antártico. Lo que me preocupa es la  injusticia de tales discusiones en las cuales solo se escucha un lado, el del gobierno de Japón. Si los comisionaros de la CBI quieren actuar como jueces y convertir las sesiones plenarias en un tribunal remanente entonces lo único que pueden hacer es escuchar la versión de Sea Shepherd sobre los acontecimientos; Paul Watson se encuentra en Funchal: ¿por qué no invitarle? El video japonés no es concluyente. Yo, al igual que millones de personas que han visto las imágenes del helicóptero de Sea Shepherd, muestran una historia muy distinta. Desconozco quien tiene razón o quien no pero los juicios parciales de la CBI de una polémica legal seria es lamentable.”
Por tercer año consecutivo, la delegación ballenera japonesa ha gastado el tiempo de los delegados y puesto a prueba su paciencia obligando a una moción para condenar a la Sea Shepherd Conservation Society. La moción esta etiquetada de ‘Seguridad en el mar’ y acusa a Sea Shepherd de ser una amenaza para la seguridad de los balleneros japoneses.
Este año parece que son conscientes de que nos están dando publicidad gratuita y ahora algunos se refieren a nosotros como la organización que no será nombrada o la ‘organización en cuestión’ o la ‘organización previamente discutida’.
El asunto de la seguridad en el mar es solo otro chiste malo en una organización especializada en chistes malos. Ya sabemos que los balleneros japoneses suponen una amenaza de seguridad para las ballenas del Antártico y también suponen una amenaza de seguridad para ellos mismos.
Los esfuerzos anuales para condenar a Sea Shepherd solo han servido para hacernos más visibles en un encuentro en el que no se nos está permitido participar. La Sea Shepherd Conservation Society es la única organización en el mundo que tiene prohibido acudir a los encuentros de la CBI. Es un honor del que nos sentimos extremadamente orgullosos y nos sentimos halagados de que los japoneses reconozcan que somos una mosca cojonera al estar constantemente promocionándonos como su principal oposición.
El gobierno japonés gasta una escandalosa cantidad de dinero intentando desacreditarnos y perjudicando a la Sea Shepherd Conservation Society. Cuentan a los gobiernos que somos terroristas sin embargo no emiten ninguna acusación formal contra nosotros por temor a suscitar más atención sobre sus actividades balleneras ilegales. Intentan intimidar contantemente a otros países donde han sido registrados nuestros barcos para que retiren nuestra bandera. Han obligado a someterse a Canadá, a Belice, a las Islas Caimán y a Gran Bretaña pero afortunadamente los holandeses no cumplen órdenes de Tokio y permanecemos registrados en Holanda. Han intentado echarnos del hotel donde está teniendo lugar el encuentro de la CBI y donde estamos registrados como clientes pero su esfuerzo también se ha visto frustrado.
Resulta cómico ver a los cincuenta y tantos delegados japoneses intentando evitar a la tripulación de Sea Shepherd. Rechazan caminar por el vestíbulo cuando estamos nosotros, salen de los restaurantes si nos encontramos en ellos y tienden a aislarse en sus habitaciones, evitando los bares, el casino y la piscina. Solo parecen sentirse cómodos tras los guardias de seguridad y de la policía en las aéreas restringidas donde tiene lugar la conferencia. Es como si no estuvieran en el hotel. Es divertido verlos fingir que somos terroristas y ver sus falsas expresiones de temor ante nuestra presencia.
Los japoneses han replicado que la CBI carece de autoridad o competencia para discutir matanzas de cetáceos menores, para mantener fuera de la agenda del día el tema de su matanza en masa de delfines, sin embargo piden que la CBI ejercite autoridad y competencia sobre temas de seguridad marina de los cuales ninguno de los delegados tiene experiencia, autoridad o destreza alguna.
En lo que se refiere al tema de la seguridad sin embargo, los japoneses deberían asesorarse bien en tener una tripulación entrenada en medidas de seguridad adecuadas. Hasta la fecha han sufrido dos devastadores incendios, vertidos de combustible, numerosos heridos y tres muertes. La incompetencia de la flota ballenera japonesa se encuentra en una asombrosa y letal situación bochornosa.
En general, la CBI mostró el mismo nivel de incompetencia como ya hizo el año pasado. No tomaron ninguna decisión real sobre algo. La discusión sobre la petición de Groenlandia de asesinar a 10 ballenas jorobadas fue de un lado a otro con rumores de que incluso Australia apoyaba a los asesinos. Extraordinariamente, acordaron que el cambio climático era un problema real y que el avistamiento de ballenas era una industria rentable. Al final, nadie estuvo de acuerdo sobre algo importante y las ballenas jorobadas fueron pospuestas para posteriores discusiones de cara al próximo año.
La tripulación de Sea Shepherd disfrutó mucho correteando con arpones de espuma de poliestireno para la obtención de muestras de los delegados para el programa de Sea Shepherd de investigación no letal de balleneros.
“Estamos buscando muestras de cabello para determinar los niveles de mercurio,” decía Laurens de Groot de Sea Shepherd Holanda. “No pudimos dar entre los delegados con ningún ballenero japonés para el muestreo y entonces vimos al Ministro Australiano de Medioambiente Peter Garrett y nos dimos cuenta que una muestra de cabello no es siempre posible.”
Tras dejar caer unos cuantos millones de dólares en la economía de Madeira, la CBI acabó su confinamiento en el Pestana Casino Park Hotel de cinco estrellas y fue aplazada hasta el encuentro programado del próximo año en Agadir, Marruecos, para otra ronda de estupidez, inacción y de vacaciones subvencionadas para los burócratas del tercer mundo.
A fin de cuentas, fue la típica excursión de Alicia en el País de las Maravillas a través del espejo en el denso y misterioso mundo de la Loca y Rara Comisión Ballenera Internacional donde todo no es lo que parece y la realidad se pierde en una neblina cara de avaricia y de arrogancia antropocéntrica.
Mientras tanto, en los océanos del mundo, la inteligencia más altamente evolucionada que nunca haya bendecido este planeta, nada en la ignorancia fantástica ajena al hecho de que el animal más peligroso de la Tierra sigue obsesionado con compulsivos deseos asesinos y que ha demostrado ser incapaz de auto controlarse para acabar con la adicción naturo-psicópata de matar en serie de manera absurda.


Fuente: Sea Shepherd Conservation Society 
Trabajo de Traducción: Ocean Sentry - www.oceansentry.org   

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Eligen a Chile en la Presidencia de Comisión Ballenera Internacional


El embajador Cristian Maquieira dirigirá por un año la CBI y en su discurso de agradecimiento afirmó que su designación se entiende como "un reconocimiento a la labor y trayectoria que ha estado desempeñando la región latinoamericana, a través del Grupo de Buenos Aires, en las importantes tareas que tiene ante sí esta institución". Agregó que "hace mucho tiempo que todas los temas sobre ambiente y naturaleza pasaron del ámbito de la ciencia a la ciudadanía. Probablemente no existe otra institución internacional donde esta situación sea tan evidente como la CBI".
Madeira,(CCC News) - Con el apoyo unánime de los representantes de los 85 países que componen la Comisión Ballenera Internacional (CBI), el comisionado de Chile, el embajador Cristián Maquieira, fue elegido presidente de este organismo internacional durante el último día de la sesión plenaria de la 61ra asamblea anual que se desarrolló esta semana en la isla portuguesa de Madeira.
La designación se produjo tras una intensa semana de trabajo en que la Comisión se enfocó en acordar los términos del segundo periodo de negociación para definir el futuro de la CBI, el cual se prolongará por doce meses más, hasta la próxima sesión de la asamblea general que se desarrollará en Marruecos.
Al respecto, se acordó mantener el Pequeño Grupo de Trabajo (PGT) establecido el año pasado en Santiago y crear un nuevo grupo, denominado Grupo de Apoyo (GA), que iniciará su trabajo mañana.
A diferencia del año pasado, las reuniones que sostendrá durante el año el PGT estarán abiertas a observadores acreditados, mientras que las del GA se realizarán sin la participación de la sociedad civil.
La misión del GA es generar una propuesta para definir el futuro de la CBI y la del PGT evaluar y discutir dicha propuesta con el fin de hacer los ajustes necesarios para llegar a la reunión de 2010 con un proyecto que pueda ser adoptado por consenso por los miembros de la Comisión.
La asamblea reconoció que los desafíos que enfrenta la CBI no son fáciles de resolver, pero la experiencia y capacidad negociadora del comisionado chileno, y desde hoy actual presidente de la Comisión, es una sólida base para construir acuerdos.
Durante su discurso de agradecimiento, el embajador Maquieira afirmó que su designación se entiende como "un reconocimiento a la labor y trayectoria que ha estado desempeñando la región latinoamericana, a través del Grupo de Buenos Aires, en las importantes tareas que tiene ante sí esta institución desde hace unos años".
También expresó su profundo aprecio y gratitud al presidente saliente, el norteamericano William Hogarth, destacando su liderazgo, coraje y dedicación para construir el camino hacia una Comisión que refleje los intereses de todos sus miembros.
Maquieira agregó que "hace mucho tiempo que todas los temas sobre ambiente y naturaleza pasaron del ámbito de la ciencia a la ciudadanía. Las personas están involucradas en estos temas en una forma que ya no es sólo el reino y el lenguaje de la ciencia. Probablemente no existe otra institución internacional en el mundo donde esta situación sea tan evidente como la CBI".
Al respecto agregó que "todos los que estamos aquí presentes representamos a nuestros gobiernos y seguimos sus instrucciones, pero también representamos las esperanzas y expectativas de nuestras respectivas ciudadanías en la conservación de las ballenas y esto en sí mismo es una responsabilidad adicional".
Sobre los desafíos que enfrentará en su nuevo cargo, Maquieira declaró que "la comunidad internacional está observando nuestro trabajo. Así como en el pasado hemos sido la causa de constantes desilusiones y arrepentimientos, ahora estamos dando los primeros pasos de un difícil viaje hacia el objetivo de unirnos alrededor de una visión común para la CBI. Tenemos una tarea enorme y el resultado que buscamos es en ningún caso evidente o certero. Pero existen lecciones que aprender de otras situaciones internacionales que por décadas han permanecido paralizadas por divisiones y acrimonias, pero que hoy han renovado su sentido de existencia".
Respecto a las expectativas del nuevo proceso de negociación, se refirió la dificultad que todas partes obtengan lo que quieren, afirmando que "habrán componentes en el acuerdo final que serán individualmente difíciles de aceptar, que esperanzadoramente serán más aceptables por las beneficios colectivos del resultado final".
Agregó que cuentan con el mandato, los órganos subsidiarios y una agenda definida para alcanzar este resultado.
En relación a la forma de trabajo de la Comisión y la restrictiva participación de la sociedad en la civil en este organismo, afirmó que "existe un amplio espacio para mejorar los procedimientos y los enfoques de la organización que parecieran no tener otra justificación que la inercia y la implementación de prácticas históricas".
Agregó que "existe la necesidad de actualizar significativamente estos temas, colocar a la CBI en línea con prácticas internacionales actuales, nuevos programas de trabajo y las necesidades de sus participantes, incluida la sociedad civil".
Elsa Cabrera, directora ejecutiva del Centro de Conservación Cetacea y observadora acreditada en la presente reunión, afirmó que "la elección unánime del embajador Maquieira como presidente de la CBI es un reconocimiento a los significativos avances que ha hecho Chile y los países del Grupo de Buenos Aires en materia de conservación de cetáceos así como a la capacidad de nuestra región de encontrar puntos de acuerdo que le permitan a la CBI enfrentar exitosamente los desafíos que tiene por delante y cumplir efectivamente con su mandato de conservar las poblaciones de ballenas para las generaciones futuras".
Cabrera concluyó diciendo que "al igual que en otros foros internacionales, la participación activa de la sociedad civil bajo estándares modernos de apertura y transparencia es un elemento clave para garantizar que el proceso liderado por el nuevo presidente cuente con el respaldo y entendimiento de los millones de personas que siguen atentamente los resultados del mismo".

www.ecoportal.net
Fuente: Centro de Conservación Cetácea

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