lunes, 13 de septiembre de 2010

LEY DE GLACIARES: “ESTO ES UN ESCÁNDALO”





La diputada Fernanda Reyes no oculta su disgusto. En estos días pudo medir el poder de lobby de las mineras en toda su dimensión. Puertas que se abrían y gente muy sobria, de traje y corbata, que ingresaba en los despachos de los diputados. Visitas y sugerencias. Las cámaras del sector minero y los legisladores amigos tuvieron una feroz actividad. El resultado fue favorable. Además de la indignación por lo sucedido, Reyes comprobó apenas unas horas después la jugada del oficialismo en la Comisión de Minería: no tratar nada. Medio y Medio habló con la diputada por la Coalición Cívica.

¿A qué se debió el fracaso del otro día?

Desde hace varios días, viene habiendo una presencia bastante fuerte de los mineros, los que dicen defender supuestamente sus fuentes de trabajo y en realidad lo que están defendiendo, en muchos casos, son los intereses de estas grandes empresas mineras, y obviamente el gobierno nacional, para que no salga la ley de glaciares.

Hay que dejar en claro que la ley de glaciares protege la fábrica de agua de la Argentina: No es una cuestión de prohibición, ni tiene que ver contra la minería a cielo abierto o la megaminería. No. Es una ley de protección de glaciares que no prohíbe solo la minería sino cualquier otra actividad que pueda afectar nuestra fabrica de agua.

Que haya el lobby que está habiendo hoy, lo que hace es confirmar que el veto inicial de la presidencia tuvo que ver con la respuesta a las grandes empresas como la Barrick Gold, porque si no, no estarían tan preocupados.

Lo que ellos quieren es sacar el agua de las zonas periglaciales, y sacar el agua pura que ellos necesitan para el tratamiento que tienen que hacer con los metales.

Así como en los 90 pudieron sacar el código de minería y la ley de promoción de inversiones mineras, pretenden en el 2010 hacer los mismo, y no los vamos a dejar.

Es una réplica de los 90. Pero el Parlamento ha cambiado, la sociedad ha cambiado y ha entendido que hay que cuidar nuestro recurso de agua, que es escaso, y si ellos entienden que es una cuestión contra ellos, más que contra ellos es contra sus intereses.

Había 5 votos a favor y sólo faltaban 3. Era seguro el paso al recinto. ¿Qué pasó, diputada?

Pasaron varias cosas. Hubo senadores que se dieron vuelta, como el caso del diputado  Basualdo, que estuvo en San Juan con Gioja y después se dio vuelta en la mitad de la discusión, después de reunirse con Gioja. Tenemos entendido no solo lo de Gioja, sino que las mismas cámaras recorrieron los pasillos del Senado diciendo en algunos casos que si es necesario, que el senador no se presente a votar si no quiere votar en contra.

Había una cuestión de evidencia, y esto hay que expresarlo porque es un escándalo. Es un escándalo que se utilice el lobby a plena luz del día, y que sea por una ley de protección del agua. Si estamos llegando a esta instancia no me quiero imaginar lo que han hecho antes para otro tipo de leyes.

¿Ahora hay que esperar hasta el 29 de septiembre?

Sí, porque no queremos bajo ningún punto de vista que salga la ley de Filmus original. Fue cuando Filmus estuvo recorriendo San Juan y todos estaban chochos.

Bajar al recinto y no tener los votos significa hacerles el juego a ellos que no quieren que la ley salga.

¿Y lo de la Comisión de Minería?. ¿Fue como el colegio?

Si, parece que nos dieron introducción a la minería. La verdad que cuando uno elige una comisión lo que se entiende es que está formado para discutir la legislación que tiene que regir en esa comisión. Entonces, que nos den cátedra como si recién empezáramos fue una falta de respeto. Esto marca también la tendencia de la cuestión minera, la necesidad imperiosa que este tema no salga y el discurso de la megaminería como que es algo bárbaro y que nos puede venir bien a todos.

¿Había varios proyectos?

Hay 19 proyectos para tratamiento de los cuales varios son nuestros de Coalición Cívica. Uno de ellos, la modificación del código de minería, la derogación de la ley de promoción de inversiones. Estamos hablando de proyectos que van al corazón de lo que fue el enjambre legislativo que hicieron en la década de los 90.

No es casual; salió el código de minería, el acuerdo federal minero, el tratado binacional, también salió por decreto la regulación del transporte de sustancias tóxicas, todo de la década de los 90. Es mucha casualidad.

El diputado Tomás –presidente de la comisión- es un sanjuanino que determina una lista de proyectos; desde declarar interés general cualquier cosa, hasta la discusión del código. Le pedimos acá que llamara una próxima reunión para discutir esos proyectos y sobre esa base vendrán expositores a hablar al respecto, pero no de introducción a la minería. El puso todos los proyectos, eso es, no se va a tratar ninguno. Por eso le pedimos la próxima reunión en 15 días.

Nosotros presentamos por nota para que se traten los proyectos y esto es lo que hicieron. Tenemos que empezar por el debate de algo porque hasta ahora no se debatió nada.

En dos años estuvo parada la comisión (desde 2008), lo único que se planteó fue recorrer los emprendimientos mineros. Se habla con las cámaras y se ven los emprendimientos, no se habla con las organizaciones ni con la gente,  a ver que es lo que piensan.

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MINERÍA: BIENVENIDOS A LOBBYLANDIA


Si algo hay que reconocerles a los hermanos Gioja, César y José Luis, es que junto a las empresas mineras, trabajan a destajo para “convencer” a los legisladores de la Patria de la bondad de la producción extractiva de minerales.

Ayer fue el turno de César -el hermano diputado del gobernador de San Juan, José Luis- que estuvo en la reunión que realizó la Comisión de Minería de la Cámara Baja, donde junto a sus acólitos, hizo su conocido movimiento de cintura para evitar que los legisladores opositores lograran que se trataran en el seno de la Comisión los proyectos para modificar el código minero y eliminar la megaminería, una de las criaturas dilectas del ex Presidente, Carlos Saúl Menem.

Gioja, el hermano del mandamás sanjuanino, sentó en el seno de la Comisión a representantes del Colegio Argentino de Ingeniería de Minas que estuvieron más de dos horas y media dando clases a los legisladores sobre Introducción a la Minería. No leyó mal; se trató de una clase escolar que comenzó, ni más ni menos, que con la edad de piedra (textual), hasta nuestros días.

Los especialistas traídos dejaron en claro las bondades del cianuro –que no saben por qué causa tanto escándalo si hasta se encuentra en los saleros hogareños- y  tuvieron tiempo de retar a los atónitos legisladores por no conocer el tema y dejarse llevar por versiones interesadas.

Nada que objetar, a no ser que se trata de la tercer reunión de la Comisión en la que los diputados pro mineros traen especialistas para explicar lo que supuestamente ya deben saber quienes integran una Comisión de Minería.

Mención especial se llevó el diputado, Héctor Tomas, alfil de Gioja y presidente de la Comisión. Es un mago para dilatar la cuestión. Para que no sobresalieran los dos o tres proyectos de la oposición, los ubicó junto a otra decena. Es decir, los tiempos jamás darían para tratar esos temas. El éxito del lobby ejercido en la jornada anterior para que no llegara al recinto el tratamiento de la ley de Glaciares se extendió como un tentáculo a la Comisión.

Tan larga y aburrida resultó la reunión, que varios diputados optaron por retirarse (como Pino Solanas) para ocuparse de otros temas. El lobby minero había tenido su segundo triunfo en apenas 24 horas. Le cabe también a la oposición la responsabilidad por la falta de reacción. El malhumor y las quejas se oyeron al terminar el encuentro, pero nadie levantó la voz para evitar otra tomadura de pelo de los amigos de los Gioja.

A la salida, las caras largas se contraponían con las muestras de triunfo de algunos, como la blonda diputada del PRO y Vicepresidente Primero de la Comisión, Gladys González, que no paraba de repartir sonrisas ante un nuevo triunfo del lobby minero.

La Barrick y sus socios tienen que estar más que satisfechos. Sus empleados locales han hecho muy bien su trabajo. Son baratos, emprendedores y se ponen la camiseta como ningún otro. Lobbylandia está en Argentina y es todo un éxito.

Fuente: medioymedio.com