viernes, 3 de septiembre de 2010

De los científicos locos de la ciencia ficción que querían dominar el mundo, a la realidad de la geoingeniería





¿Quién no ha leído algún libro o visto aquellas películas de ciencia ficción en las que un “científico loco” pretendía dominar el mundo mediante algún invento maléfico?. Pues bien, ahora la idea se está convirtiendo en realidad y le han puesto un nombre: geoingeniería.
La geoingeniería es una rama de la ciencia que incluye a expertos en meteorología, química atmosférica, ecología, botánica, ingeniería aeronáutica, balística, y manejo de riesgos. Su objetivo esencial es el de modificar las condiciones climáticas y ambientales del planeta mediante obras de ingeniería faraónicas para contrarrestar los efectos del Cambio Climático.
Colocar enormes espejos en órbita entre la Tierra y el Sol para rechazar una parte de la radiación, crear nubes de forma artificial o blanquearlas arrojando sales para incrementar su reflectividad, llenar el fondo de los océanos de cientos de toneladas de hierro para alimentar el plancton y favorecer su reproducción para que absorba mas CO2, son algunos de los proyectos que ya están en marcha y en fase de pruebas.
Claro que uno de los primeros pasos en este "juego" ha sido la modificación genética de los cultivos y ya sabemos como nos ha ido con ese tema. Los OGM, mas allá de su discutida inocuidad para la salud humana, están provocando graves consecuencias en el ecosistema planetario por la reducción de biodiversidad, desertificación de la tierra, contaminación del agua por el uso de agroquímicos, reducción de la necesidad de mano de obra campesina y expansión de la frontera agrícola. Y podríamos seguir con una larga lista de terribles consecuencias ambientales y sociales.
La geoingeniería es más de lo mismo, o peor aun. Alimentar el fondo marino podría desestabilizarlo afectando definitivamente al equilibrio de los ecosistemas. Repeler la luz solar podría provocar un aumento en la contaminación de la atmósfera. Las consecuencias pueden ser destrucción de la capa de Ozono, acidificación de los océanos, aridez del suelo o daños a la salud humana. O tantas otras que ni siquiera podríamos imaginar.
Pero, lo peor de todo es lo que está detrás de la geoingeniería. Si bien el objetivo de solucionar los problemas que puede acarrearnos el Cambio Climático, a primera vista suena muy bien, el verdadero objetivo es seguir contaminando. Seguir aumentando los niveles de producción y consumo para que sigan aumentando las ganancias de los que mas tienen, incluso con mayor impunidad, basándose en que de todas formas, luego podemos limpiar y restaurar todo lo que arruinamos.
Tan grave es el problema que el cuerpo científico de Naciones Unidas llama a un alto en los experimentos con el clima. La ONU enviará una recomendación formal al Convenio de Diversidad Biológica (CDB) para que la consideren sus 193 gobiernos miembro al reunirse en Nagoya, Japón, en octubre de este año, con el fin de establecer una moratoria sobre todas las actividades de geoingeniería.
La Tierra no es un laboratorio, es nuestra casa, nuestra única casa. Las soluciones no pasan por llenar el cielo de espejos, sino por volver recuperar la superficie boscosa. No pasan por sembrar hierro en los océanos, sino por dejar de contaminarlos. Las soluciones para detener el Cambio Climático que nosotros mismos estamos provocando, deben estar centradas en la humildad y el respeto por la Madre Tierra. Por un cambio de conciencia y por modificar el modo en el que nos relacionamos con ella.




Ricardo Natalichio

Director de EcoPortal.net

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