jueves, 9 de septiembre de 2010

Japón: el Monte Fuji, agobiado por los visitantes y la basura




El monte Fuji, símbolo de Japón, inmortalizado en cientos de grabados a cuál más antiguo, se levanta en la isla de Honshu. Hasta la era Meiji, periodo de modernización de un Japón gobernado por el emperador Meiji que duró hasta 1912, estaba prohibido para las mujeres escalar el monte sagrado. Hoy lo hacen ellas y miles de personas más, y la montaña se está resintiendo de tanta visita.
Leo en Treehugger que hace una década visitaban la montaña unas 200 mil personas al año. En 2008, la cifra llegó a 430 mil. Japoneses, surcoreanos y chinos. Miles de personas que, en la temporada alta de julio y agosto, suben por los trayectos más fáciles casi en procesión, uno detrás del otro, como quien está en la fila de la caja del supermercado.
No hay suficientes lavabos, lo que parece ser el mayor problema. Muchos se impacientan ante la espera y deciden aliviar sus necesidades fisiológicas en el primer recodo del camino. La basura ha aumentado proporcionalmente al número de visitantes y se ha propuesto cobrar una tarifa para acceder al monte para costear la limpieza.
Tiempo atrás, el gobierno japonés desechó la posibilidad de proponer al Fuji para ser incluido en la lista de lugares naturales patrimonio de la Unesco a causa, que dignos, de la basura que se acumulaba en las faldas de la montaña.
Ahora que el lugar está un poco más limpio, ha retomado la idea de proponerlo pero no como lugar de interés natural sino como lugar de interés cultural, debido a la posición que ocupa en la cultura japonesa y en la religión sintoísta.

Vía | www.treehugger.com
Fotografía | Daniel Foster