Mark Carney, la recalibración estética del neoliberalismo
La admisión tardía de un espejismo fallido repiquetea a mentira (El Tábano Economista) La admisión tardía de un espejismo fallido se reitera como una mentira convenientemente afinada. El análisis que disecciona con precisión la metamorfosis del discurso globalista frente a su propia crisis de legitimidad nos lleva a un personaje central: Mark Carney, el primer ministro de Canadá. Su retórica sugiere una ruptura con un mundo unipolar agonizante, prometiendo un «realismo basado en valores» como antídoto al trumpismo. Sin embargo, una mirada más cercana revela que no se trata de una ruptura, sino de una recalibración estética del neoliberalismo, un ajuste cosmético para que un orden desacreditado pueda sobrevivir en un mundo que ya no acepta el mito ingenuo del «orden basado en normas«. Por Alejandro Marcó del Pont Esta propuesta, elegantemente empaquetada, se revela como un esfuerzo superficial y sin fundamentos sólidos, un intento de reinventar desde arriba un sistema que el propi...