El fin de la doctrina que nos protegía del apocalipsis
El 5 de febrero de 2026, el mundo se volvió un poco más peligroso, aunque pocos lo notaran. Esa madrugada, mientras la mayoría dormía, expiró silenciosamente el último gran tratado que regulaba los arsenales nucleares de las dos mayores potencias. El Nuevo START, firmado en 2010 por Dmitri Medvédev y Barack Obama, quedó sin efecto. Vladímir Putin había tendido la mano para una prórroga, pero desde Washington no hubo respuesta. Por primera vez en décadas, Estados Unidos y Rusia navegan sin un marco de contención mutua. Y con ellos, navega el resto de la humanidad. Por Alejandro Marcó del Pont La comunidad de inteligencia de EE.UU. no considera alta la probabilidad de un ataque nuclear ("salvi sumus", El Tábano Economista) Este vacío legal ha devuelto al centro del debate un concepto que, paradójicamente, nos ha mantenido a salvo durante casi ochenta años: la doctrina de la Destrucción Mutua Asegurada, conocida por sus siglas en inglés, MAD. El físico John von Neumann, uno de...