La crisis ambiental, la seguridad y el poder
El mundo debe cambiar, aunque éste es un tema que aparentemente no interesa demasiado a los políticos. Hace unas semanas se celebraba la cumbre Cop26 en Glasgow, y como ya se podía prever no ha resultado en compromisos que vayan a poner en marcha los cambios urgentes que reclama el mundo científico. Será porque los cambios que debería hacerse no interesan a los sistemas de poder que rigen el mundo actual, a pesar de ser un tema esencial para la gente y para todos los pueblos de la Tierra. Porque los Estados, como explican Nick Buxton y Ben Hayes, han sido cooptados por las grandes corporaciones transnacionales, muchas de ellas extractivas, que obtienen tratos de favor de los estados y que con su poder no democrático se oponen a cambios que harían tambalear sus beneficios. Todo ello, con ayuda de las entidades financieras, con la protección que obtienen de los sistemas de seguridad nacional, y en perfecta simbiosis con el complejo militar-industrial de los grandes países del Nort...