La transición energética de Argentina debe priorizar a las personas sobre las ganancias
Abordar la crisis climática significa reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y, en este sentido, la transición a las energías renovables es esencial. Se han invertido miles de millones en proyectos para impulsar la generación de energía eólica y solar en todo el mundo. Sin embargo, muchos proyectos dependen de prioridades equivocadas.
Guillermina French, Joel De Souza
En Tierra del Fuego, el extremo más meridional de Argentina (y, por tanto, del mundo), se propuso un parque eólico de 33 megavatios como una forma sostenible de reducir la dependencia del gas y mejorar el acceso a la energía en la provincia. Habría sido la primera financiación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (AIIB) al país, por un importe de 65 millones de dólares. Pero se canceló a principios de este año, no por sus riesgos sociales o medioambientales, sino porque el gobierno argentino no otorgó las garantías para su financiación.
Nuestro análisis reveló que el proyecto presentaba deficiencias en cuanto a la transparencia de su participación pública. Aunque el banco afirmó que “se llevaron a cabo consultas significativas y se contó con la participación de las partes interesadas de las comunidades locales”, y a pesar de las afirmaciones de personas cercanas al proyecto de que se habían celebrado audiencias públicas y reuniones, no se encontró ninguna prueba oficial o pública que confirme que se produjera una participación ciudadana efectiva, según constatamos.
El informe fue elaborado por las organizaciones argentinas FARN (Fundación Ambiente y Recursos Naturales), Cauce (Cultura Ambiental – Causa Ecologista) y Fundeps (Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables).
El proyecto del parque eólico también generó preocupaciones sobre posibles impactos ambientales adversos. El AIIB señaló que la construcción y el funcionamiento de las ocho turbinas podrían haber causado la fragmentación del hábitat, además de generar emisiones de polvo y residuos sólidos. Se señalaron riesgos para la fauna silvestre, como la obstrucción de especies migratorias y colisiones de aves, y que el proyecto podría haber afectado a la cercana Reserva Costa Atlántica de Tierra del Fuego, un humedal de importancia internacional. Nuestro informe señalaba que cualquier impacto podría haberse visto agravado por los parques eólicos que ya operan en la región.
Pero al final fue la ausencia de la garantía soberana, más que estas legítimas preocupaciones medioambientales, lo que impidió que el proyecto siguiera adelante. Esta garantía habría cubierto a los inversores por el riesgo financiero, recayendo la carga sobre el Estado argentino.
La transición energética debe concebirse dentro de un marco participativo y transparente, con el objetivo de transformar el sistema energético actual en uno verdaderamente sostenible. Ante la necesidad de transformar los sistemas energéticos y financieros, la transición energética viene traccionada en parte por instituciones financieras y corporaciones, y así es como persisten los modelos energéticos y de negocio tradicionales sin reflejar las transformaciones necesarias.
La urgencia de la transición no justifica un modelo diseñado para maximizar los beneficios económicos o financieros que pueden generar altos niveles de deuda pública, lo que tiende a agravar las desigualdades. Por el contrario, debe formar parte del desarrollo sostenible, con el objetivo de transformar el sistema energético de manera justa, respetando la naturaleza y garantizando los derechos de las comunidades.
El proyecto del AIIB también debe considerarse desde una perspectiva geopolítica y en el contexto de disputa entre China y Estados Unidos por posicionarse en una zona estratégica. La provincia de Tierra del Fuego es el punto del continente más cercano a la Antártida, región de recursos naturales inexplorados y de gran valor científico y medioambiental. Su importancia geopolítica queda reflejada por una serie de visitas a la región de mandos militares estadounidenses y ejercicios navales en Ushuaia, la capital provincial, desde que el actual presidente argentino, Javier Milei, asumió el cargo. China, por su parte, ha mostrado gran interés en construir un puerto en la región.
Al mismo tiempo, se intensifica la lucha por el control y la monopolización de las cadenas de valor energéticas. Esto ocurre desde el nivel primario de los recursos —ya sean combustibles fósiles o energías renovables— hasta los servicios y tecnologías asociados. En simultáneo, se provocan guerras y se ignoran y pisotean los derechos, las normas internacionales y los espacios de diálogo e intercambio. La competencia geopolítica entre Estados y grandes corporaciones para asegurarse el estatus de proveedores estratégicos sigue siendo primordial.
La transición energética para ser justa debe darse con pleno respeto de los derechos humanos, económicos, sociales, culturales y medioambientales, así como de la biodiversidad. Los procesos para abordarla deben ser graduales, participativos y democráticos.
La transición debe promover modelos descentralizados y diversificados, no solo la sustitución de una fuente de energía por otra, como proponen en La transición energética en Argentina, libro publicado en 2022 por Maristella Svampa y Pablo Bertinat. Si la transición no se aborda de manera holística, no será socioecológica.
Debemos pensar en cambiar el modelo energético más allá de la simple reducción de emisiones. No podemos permitir que la transición energética sea condicionada por los intereses de las finanzas internacionales. La financiación internacional para las energías renovables debe ir acompañada de justicia social y de canales de comunicación claros con las comunidades locales.
Fuente: https://dialogue.earth/es/energia/transicion-energetica-argentina-priorizar-persona-sobre-ganancias/ -Imagen de portada: Pescadores en Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina. Esta región es la más cercana a la Antártida, un continente de gran valor científico y ambiental y con recursos naturales aún por explorar (Imagen: AlexCorv / Alamy)

