Patagonia argentina: Exploración de Uranio en Chubut y la estrategia de garantizar el suministro futuro
El capital minero se convirtió en capital estratégico. La nueva política industrial de los minerales críticos introduce una variable que los modelos tradicionales apenas capturan: el costo estratégico de no disponer del recurso cuando sea necesario. Asegurar el suministro futuro exige posicionarse antes de que ese suministro exista, la competencia ya no comienza en la mina, comienza en la geología, en la exploración. Por ello, la exploración de uranio en Chubut comienza a ser una prioridad, para satisfacer las necesidades futuras de países como EEUU con los que Argentina se comprometió a proveer de materias primas.
Por: Noalamina.org
CONSULTA PÚBLICA PROYECTO MALBEC CENTRO
La Subsecretaría de Gestión Ambiental y Desarrollo Sustentable convoca a Consulta Pública en el marco del procedimiento técnico – administrativo de Evaluación de Impacto Ambiental, respecto del Informe de Impacto Ambiental (IIA) del Proyecto denominado “Malbec Centro” presentado por la empresa Powerhaus S.A.U, que se tramita por el Expediente Nº 1062/2025-SAyCDS, desde el 7 de agosto y por el término de diez (10) días corridos.
El IIA del proyecto mencionado podrá ser consultado en la sede de la Secretaria de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable; en la página web de dicho organismo (www.ambiente.chubut.gob.ar) y en la Secretaría de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable delegación Comarca Senguer San Jorge Comodoro Rivadavia. Asimismo, los interesados podrán solicitar y/o retirar copia del mismo a su costa, en los lugares indicados anteriormente. Más información en: https://ambiente.chubut.gob.ar/
Para participar de la Consulta Pública podrán enviar sus observaciones hasta la finalización del plazo establecido para la misma, por correo electrónico a participacionciudadana.chubut@gmail.com, por correo postal a Yrigoyen Nº 42 de la ciudad de Rawson, Código Postal 9103, o presentarlas personalmente en la sede de la Secretaria de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable en la misma dirección o en la Secretaría de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable delegación Comarca Senguer San Jorge, sita en Tucumán 265, B° Sarmiento (Valle C) Código Postal 9000, Comodoro Rivadavia-Chubut.
El Proyecto Minero Malbec Centro está destinados a la búsqueda de minerales de primera y segunda categoría, y otras sustancias nucleares en el Departamento Escalante. El titular es Powerhaus S.R.L., con domicilio legal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el caso de Malbec Centro, se trata de cuatro cateos que abarcan cerca de 40.000 hectáreas. Las presentaciones fueron realizadas en diciembre de 2024, aprobadas en julio de 2025 y protocolizadas en febrero de 2026.
Expedientes:
Ante la Dirección General de Minas y Geología de la Provincia del Chubut (DGMyG)
DGMyG Nº 17.234/24 (Cateo 9);
DGMyG Nº 17.235/24 (Cateo 10);
DGMyG Nº 17.236/24 (Cateo 11);
DGMyG Nº 17.237/24 (Cateo 12),
Ante la Secretaría de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable (MAyCDS).
Expediente Nº 1062/2025-SAyCDS]
La caracterización del recurso hídrico superficial y subterráneo reviste especial relevancia en proyectos de exploración minera desarrollados en ambientes áridos y semiáridos, como los que predominan en el centro-sur de la Provincia del Chubut, donde la disponibilidad natural de agua es limitada y constituye un componente ambiental sensible. El área del Proyecto Malbec Centro se emplaza en una región caracterizada por un régimen hídrico superficial deficitario, propio de la estepa patagónica central, donde las precipitaciones son escasas, irregulares y de marcada estacionalidad. Además, el área está caracterizado por la presencia de acuíferos de comportamiento local a regional, desarrollados principalmente en unidades sedimentarias continentales y marinas del Cretácico–Paleógeno, así como en depósitos cuaternarios poco consolidados.
En términos generales, el régimen hidrogeológico del área se caracteriza por:
Bajas tasas de recarga natural, condicionadas por el clima árido a semiárido.
Flujos subterráneos de escasa energía, controlados por la topografía regional y la estructura geológica.
Calidad de agua variable, con posibles incrementos de salinidad en sectores de circulación lenta o confinada.
Según consta en el IIA, ante una eventual necesidad de contar con un pozo productor de agua estará supeditada a la aprobación previa de los organismos competentes (Ministerio de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable e Instituto Provincial del Agua – IPA), y será precedida por los estudios técnicos específicos que determinen su factibilidad hidrogeológica, su capacidad de producción sostenible y la ausencia de impactos negativos sobre el sistema acuífero.
La etapa de exploración tiene como finalidad evaluar de manera preliminar las características geológicas del área, verificar la presencia de mineralizaciones de interés y estimar su potencial, mediante trabajos de mayor detalle tales como mapeos geológicos, muestreos sistemáticos, estudios geofísicos y, eventualmente, perforaciones exploratorias.
VER Informe de Impacto Ambiental
EL CAPITAL MINERO SE CONVIRTIÓ EN CAPITAL ESTRATÉGICO
Según una publicación de Andrés Aguilar, abogado especialista en desarrollo minero, en Minería y Desarrollo, la nueva política industrial de los minerales críticos introduce una variable que los modelos tradicionales apenas capturan: el costo estratégico de no disponer del recurso cuando sea necesario.
Durante décadas, la relación entre los gobiernos y el capital minero estuvo claramente definida: El Estado establecía las condiciones y el mercado asignaba el capital.
Los gobiernos podían ofrecer incentivos fiscales, infraestructura, información geológica o mejores condiciones regulatorias; Pero eran las compañías y los inversores quienes decidían qué proyectos justificaban asumir riesgo.
Ese límite se ha diluido, lo que está ocurriendo en Estados Unidos con los minerales críticos revela algo más profundo que una nueva política de incentivos: el Estado participa en la propia arquitectura de asignación del capital minero.
Préstamos, garantías, inversión pública, capacidad de compra y demanda vinculada a defensa convergen alrededor de un mismo objetivo: no simplemente facilitar que el mercado produzca minerales, sino asegurar que determinados suministros existan. La diferencia es enorme.
REORIENTACIÓN
El capital minero tradicional busca una compensación adecuada por asumir riesgo geológico, técnico, financiero y jurisdiccional.
El capital estratégico incorpora otra variable. No pregunta únicamente cuánto puede valer un activo, también se pregunta cuánto costaría no disponer de él. Ahí cambia la ecuación.
Un depósito mineral mantiene su valor económico, pero adquiere un segundo valor cuando resulta necesario para sostener una cadena industrial, reducir una dependencia exterior o garantizar capacidad tecnológica y militar. Ese valor estratégico no necesariamente coincide con su NPV.
Y se manifiesta de una manera mucho más relevante: determinando quién obtiene financiamiento, en qué condiciones y qué proyectos finalmente se construyen.
CONVERGENCIA ESTRATÉGICA
Aquí aparece probablemente el cambio estructural más importante. Tres actores que históricamente operaron con incentivos diferentes comienzan a converger: Estado + productor minero + consumidor estratégico.
El Estado puede absorber riesgos que el mercado convencional evita. El productor aporta el recurso y la capacidad para desarrollarlo. El consumidor aporta visibilidad sobre la demanda futura.
Los recientes movimientos de Washington permiten observar esta arquitectura en pleno desarrollo.
Estados Unidos anunció miles de millones de dólares de apoyo a diferentes segmentos de las cadenas de minerales críticos. EXIM incorporó financiamiento para proyectos relacionados con grafito, tantalio, niobio y boro. Paralelamente, Lockheed Martin busca asegurar directamente suministros de escandio y germanio utilizados en tecnologías de defensa.
Trump se reunió la semana pasada en la oficina oval con los ejecutivos de las empresas más destacadas del cobre mundial, entre ellas Rio Tinto Group, BHP Group y Freeport-McMoRan Inc., para asegurarse el suministro futuro del cobre.
Las operaciones son diferentes, la dirección es la misma. La política mineral está evolucionando hacia política industrial.
MÁS ALLÁ DEL NPV
Nada de esto vuelve irrelevante la economía de los proyectos.
Geología, metalurgia, CAPEX, OPEX, infraestructura, permisos y ejecución seguirán determinando qué activos pueden convertirse en minas. Pero la seguridad de suministro introduce algo adicional: una prima estratégica.
Un proyecto puede no ser la alternativa de menor costo global y, sin embargo, adquirir relevancia porque reduce concentración de suministro, dependencia geopolítica o vulnerabilidad industrial.
Eso modifica la frontera de lo financiable, y obliga a considerar una pregunta que los modelos tradicionales apenas contemplan: ¿cuánto vale el riesgo que un activo permite evitar?
PRÓXIMA FRONTERA
Aquí aparece la consecuencia más importante. Actualmente, buena parte del capital estratégico se dirige lógicamente hacia procesamiento, minas en desarrollo y proyectos avanzados capaces de aportar suministro relativamente pronto.
Pero existe un problema imposible de resolver únicamente con dinero: las minas de la próxima década todavía tienen que ser descubiertas.
Las potencias que se garanticen suministro dentro de diez o quince años se desplazarán hacia donde comienza realmente la cadena minera: el riesgo geológico.
Primero se aseguran procesamiento, después producción, luego proyectos avanzados, pero surge la pregunta: ¿quién está financiando hoy los descubrimientos que necesitaremos mañana?. Así, la competencia no es únicamente por suministro, es opcionalidad mineral futura.
Un depósito no desarrollado representa opcionalidad. Un descubrimiento temprano representa opcionalidad. Un distrito excepcional todavía subexplorado representa una forma aún más temprana —y potencialmente más valiosa— de esa opcionalidad.
RECONFIGURACIÓN
La trascendente, no son los miles de millones que Washington está movilizando, es lo que representan.
Los gobiernos están actuando como participantes del capital minero. Los consumidores estratégicos se acercan al origen de sus materias primas. Defensa, industria y minería ya forman parte de una misma arquitectura de seguridad de suministro.
Durante décadas, la pregunta fue: ¿Qué proyectos merece financiar el mercado?; La próxima década se impondrá: ¿Qué proyectos necesita el sistema que existan?.
La distancia entre ambas preguntas define un nuevo territorio para el capital minero.
Y cuando asegurar suministro futuro exige posicionarse antes de que ese suministro exista, la competencia ya no comienza en la mina, comienza en la geología, en la exploración.
Fuentes: Minería y Desarrollo – Secretaría de Ambiente Chubut - Publicada en: www.noalamina.org



