Huevos en el sujetador y pasaporte diplomático: así funcionaba el tráfico de loros de Brasil a Canarias
En Brasil, el tráfico ilegal de especies retira cada año más de 38 millones de animales de su hábitat, pero la mayoría mueren antes de llegar a su destino: Es una de esas escenas de los sensacionalistas programas de televisión centrados en los equipos de seguridad de los aeropuertos: la policía revisa a una pasajera con unos bultos extraños en el pecho y descubre que escondía en el sujetador nada menos que 24 huevos. Ocurrió en octubre del año pasado en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro, y el inesperado descubrimiento derivó en una operación policial que ha acabado con arrestos en las islas Canarias por tráfico ilegal de especies amenazadas.
Joan Royo Gual
La mujer en cuestión era una suiza que intentaba volver a su país de origen con un pasaporte diplomático. Al ser descubierta, aseguró que transportaba huevos de gallina garnisé, pero la mentira tardó poco en desmoronarse. Al día siguiente, los huevos, que ella había anudado cuidadosamente a su pecho con medias de nylon, empezaron a eclosionar en las instalaciones policiales. Sobrevivieron apenas nueve crías, que no eran pollitos de gallina, sino ejemplares de dos bonitas especies de loros verdes, con detalles rojizos en la cabeza: el loro de anteojos rojos (Amazona pretei), clasificado como en peligro de extinción, y la amazona brasileña (Amazona Brasiliensis), algo menos amenazada.
A pesar de que fue pillada in fraganti, la mujer fue puesta en libertad, pero la policía fue tirando del hilo y descubrió que formaba parte de una compleja red de tráfico de animales silvestres. Entre 2019 y 2025 visitó Brasil 17 veces, siempre en estancias cortas, a veces volviendo a Europa en el mismo día, lo que reforzó la idea de que podría haber hecho muchos viajes acompañada de los embriones de estas aves. La investigación culminó con una operación realizada en cooperación entre las autoridades españolas y suizas.
Dos hombres fueron arrestados en Gran Canaria después de haber viajado juntos a Suiza, aunque apenas ha trascendido más información. En el comunicado en que informó de la operación, la Policía Federal brasileña recuerda que en el archipiélago español “existen diversos criaderos y parques dedicados a los papagayos y otros psitácidos”, pero no entra en detalles. Las autoridades españolas afirmaron a EL PAÍS que desconocen el contenido de la operación, informa Guillermo Vega.
En Suiza hubo registros en la ciudad de Weinfelden, y en Brasil, la policía encontró un apartamento lleno de monos y pájaros disecados, además de todo tipo de huesos y cráneos de animales, en la ciudad de Curitiba. La famosa mujer del sujetador y los huevos a la que la policía dejó escapar ahora está en la lista roja de la Interpol.
Los integrantes de esta red no eran principiantes; según la policía, llevaban al menos 20 años con este tipo de operaciones, con una minuciosa división de las principales tareas: la obtención de los huevos, el transporte y la entrega en el extranjero. La investigación continúa para aclarar la extensión de esta red de actividades ilegales y para identificar a los proveedores, intermediarios y destinatarios de los animales. Los investigados podrían ser acusados de delitos de tráfico de animales silvestres, malos tratos, contrabando y pertenencia a organización criminal.
El tráfico de animales silvestres es uno de los principales problemas para los gestores del medio ambiente en Brasil y aparece de las formas más inusitadas. Recientemente, un proyecto de reintroducción de una especie de loro extinto en la naturaleza, la guacamaya de Spix, liderado por una fundación privada con sede en Alemania, también acabó en las páginas policiales.
En Brasil, cada año 38 millones de animales silvestres son retirados de la naturaleza de forma ilegal, pero nueve de cada diez mueren antes de llegar a manos del consumidor final, según datos de la Red Nacional de Combate al Tráfico de Animales Silvestres, una ONG brasileña. Este tipo de comercio ilegal mueve más de 2.000 millones de dólares al año en el país. A nivel mundial, es la actividad ilícita más lucrativa después del tráfico de armas y de drogas.
Fuente: https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2026-10-21/huevos-en-el-sujetador-asi-funcionaba-el-trafico-ilegal-de-loros-desde-brasil-hasta-las-canarias.html - Imagen de portadas: Imágenes de los animales encontrados en uno de los registros policiales POLÍCIA FEDERAL NO RIO DE JANEIRO
