Por una cultura política alternativa
Vivimos tiempos inciertos marcados por cambios acelerados y transformaciones profundas. El fin del orden neoliberal ha abierto un escenario plagado de contradicciones que impregna de miedo e inseguridad a la sociedad. La capacidad de respuesta de la ciudadanía se encuentra lastrada por la desorientación y la impotencia y, particularmente, por la ausencia de una práctica cultural alternativa capaz de aliviar las tribulaciones y liberar la imaginación política: El miedo es como una masa viscosa que se adhiere y expande por el cuerpo social. Resulta difícil desprenderse de ella cuando lo inunda todo. No es un pánico infundado. El malestar y el sufrimiento social lo alimentan. Las desigualdades, la precariedad, el ascensor social averiado, la falta de esperanza en el futuro por el aumento de las amenazas asociadas a las guerras o a la profundización de la crisis ecológica constituyen el sustrato en que arraiga una parte importante de nuestro miedo. Se espera el golpe, aunque no se sepa mu...